Un informe sobre los salarios de las Fuerzas Armadas indica que la mayoría de los militares en actividad cobra un sueldo básico que no alcanza para cubrir la canasta básica total que mide el INDEC.
El trabajo cruzó la escala salarial oficial del Ejército Argentino, la Armada y la Fuerza Aérea con las canastas de septiembre. Lo elaboró Marcelo Seghini, asesor en Defensa y Seguridad.
El resultado no se limita a los soldados: alcanza a grados con años de carrera y personal a cargo. Y el aumento de octubre no cambió el cuadro.
#DatoINDEC Un hogar de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 para superar el umbral de pobreza en septiembre de 2026: 1,7% más que el mes previo https://t.co/yPSQfrud8L https://t.co/fsL5AoJJUz
— INDEC Argentina (@INDECArgentina) October 13, 2026
En septiembre, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 para no ser pobre, según el INDEC. Es la última canasta publicada: la de octubre se conocerá en noviembre.
Con los haberes de octubre, que subieron 1,8%, 12 de los 19 grados de la escala militar siguen por debajo. Estos son los montos y lo que les falta:
El caso más ajustado es el del Suboficial Principal. Con la suba de 1,6% de noviembre cobrará unos $1.652.000 y superaría la canasta de septiembre, aunque todavía falta saber cuánto subirá la de octubre.
Un Voluntario de Segunda cobra en octubre $797.085. Duplica el salario mínimo, vital y móvil ($391.200), pero apenas supera la canasta básica alimentaria ($738.690), la que marca la línea de indigencia. Equivale al 49% de la canasta total.
“Medir únicamente contra el salario mínimo produce una ilusión de suficiencia”, dice el informe que fue compartido con NewsDigitales.

El informe estima que 69.000 efectivos —el 83,6%, más de ocho de cada diez— tienen un haber básico menor a la canasta. El rango va de 64.000 a 74.000, sobre una dotación calculada de 80.000 a 85.000 militares. Se reparten así:
Son estimaciones propias. El propio trabajo aclara que no todo hogar militar es pobre: el INDEC mide el ingreso total de cada familia, que puede sumar suplementos, antigüedad u otros ingresos. Lo que sí afirma es que el sueldo del grado “no alcanza en la mayoría de los casos para cubrir el costo básico de sostener un hogar”.
El gobierno de Javier Milei oficializó el 1° de septiembre, con la Resolución Conjunta 44/2026 de los ministerios de Defensa y Economía, una suba de 6,9% en septiembre para todos los grados. Le siguen 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre: un 12,22% en cuatro meses.
Según informó el Gobierno, con ese esquema los haberes militares cerrarían 2026 con una mejora cercana al 32%. Además, creó un suplemento por título de entre 10% y 25%, y otros de hasta 36% para comandos y personal que opera sistemas de armas de alta performance, como los aviones F-16.
Entre enero y septiembre, los sueldos militares subieron 25,7% y la inflación, 23,6%: le ganaron por 2,1 puntos. Pero de enero a mayo los aumentos quedaron debajo del IPC todos los meses, y el salto llegó recién en septiembre.
“Los incrementos retroactivos o liquidados con demora no restituyen la capacidad de pago perdida cuando vencieron el alquiler, la cuota escolar, los servicios o la tarjeta”, sostiene el informe. El otro problema es el punto de partida: buena parte de la escala ya estaba debajo de la canasta.

El trabajo dice que sueldos bajos pueden traducirse en más bajas, problemas para retener técnicos y menos personal disponible. “No hay reequipamiento que compense una organización vaciada por el deterioro de sus recursos humanos”, señala.
Las propuestas son cinco: