30/10/2026 - Edición Nº1361

Deportes


DI CARLO VS TAPIA

River rechazó la actividad previa en Ezeiza y juega otra batalla antes de Boca

30/10/2026 | La dirigencia del Millonario decidió ausentarse de la conferencia oficial en la antesala del choque con Boca tras oponerse al torneo nuevo impulsado por la AFA.

A menos de 24 horas de la habitual jornada mediática impulsada por la Liga Profesional de Fútbol en Ezeiza, el Club Atlético River Plate confirmó que ningún representante del plantel asistirá al evento previo al esperado duelo en La Bombonera.

La resolución, comunicada a un día del encuentro donde estaba prevista la presencia de los capitanes, tomó por sorpresa a la organización del Torneo Clausura.

Desde el entorno de la casa madre lamentaron la postura adoptada por Stefano Di Carlo al señalar que la actividad busca desdramatizar el choque bajo el lema "rivales, no enemigos" y sostener compromisos comerciales asumidos colectivamente, aunque el Millonario prefirió marcar postura firmemente en la víspera del enfrentamiento.

Estudiantes de La Plata no pudo votar en el Comíte Ejecutivo pero se abroqueló detrás de la postura de Di Carlo.

El trasfondo de este desplante responde de manera directa al abierto enfrentamiento entre la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo y el presidente de la AFA, Claudio Fabián Tapia.

Tras haber sido el único club entre 30 instituciones en votar formalmente en contra del nuevo formato de torneos proyectado para 2027 —con el apoyo implícito de un Estudiantes de La Plata imposibilitado de votar por sanciones a sus directivos—, la CD millonaria decidió no prestarse a los actos protocolares de la LPF.

Las recientes declaraciones del propio Presidente ratificaron que la institución busca promover reformas estructurales profundas y no "cambios cosméticos", marcando un camino alternativo junto al conjunto platense que rompe con la hegemonía del proyecto impulsado por la conducción de la AFA.

"Guardia Alta", el lema gallardista que todavía está presente

Además del descontento por la reestructuración del campeonato de Primera División, en las entrañas de Núñez reina un clima de "guardia alta" que apunta directamente a las ternas arbitrales designadas para el choque dominical.

La dirigencia dejó en claro que la responsabilidad sobre la transparencia y el desarrollo del juego recae en la cúpula directiva de la AFA, reavivando el recelo generado por las actuaciones pasadas del árbitro principal Nicolás Ramírez y la designación de Silvio Trucco en el VAR.

Bajo este panorama de desconfianza institucional, River optó por recluirse y mantener la máxima concentración en el aspecto deportivo, evitando exponer a sus protagonistas en las actividades oficiales de la liga.

En el plano estrictamente futbolístico, la decisión directiva busca blindar al plantel comandado por Leonardo Ponzio antes de asumir un compromiso clave para el futuro inmediato del equipo.

Con el foco puesto en la clasificación a los Playoffs del Clausura y la obtención del boleto a la Copa Libertadores 2027, el cuerpo técnico interino se juega una prueba de fuego el próximo domingo.

En la dirigencia de River cayo muy mal las designaciones arbitrales de Nicolas Ramírez como árbitro y Silvio Trucco a cargo del VAR.

De esta manera, el cruce más importante del país vuelve a disputarse en un clima enrarecido donde la política deportiva acapara casi tanto protagonismo como el balón. Mientras la Liga Profesional intenta proyectar un evento pacificador con alcance internacional, River elige sostener su perfil crítico e intransigente frente a las decisiones operativas de la AFA.

El cuadro de Núñez deja en evidencia que la brecha con los organismos rectores del fútbol local está muy lejos de cicatrizar, añadiendo una alta dosis de dramatismo y tensión institucional a un Superclásico que ya se empieza a jugar fuera de la cancha.