por Redacción NewsDigitales
En una definición clave para la movilidad urbana de la ciudad, el Concejo Deliberante de Rosario aprobó la legalización y regulación de las aplicaciones de transporte de pasajeros como Uber y DiDi. La iniciativa, promovida por el intendente Pablo Javkin y presentada formalmente por el Ejecutivo municipal a comienzos de octubre, pone fin al estado de irregularidad en el que funcionaban estas plataformas, estableciendo un sistema integral de registros, exigencias de seguridad y controles periódicos para las empresas, los vehículos y los conductores.
El proyecto, que fue objeto de diversas modificaciones durante su tratamiento legislativo en comisiones, contó con el respaldo de las bancadas del oficialismo y de La Libertad Avanza, superando la postura rechazada por los bloques del Peronismo y Ciudad Futura.

La nueva normativa fija que los automóviles destinados al servicio deberán contar con la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) vigente para el transporte de pasajeros. Asimismo, se dispone la obligatoriedad de que los choferes posean licencia de conducir profesional, otorgando un plazo inicial de seis meses para su adecuación, con posibilidad de prórroga por un período idéntico.
En lo que respecta a la fiscalización y la transparencia operativa, las compañías tecnológicas tendrán la obligación de inscribirse en un registro municipal y remitir periódicamente datos anonimizados sobre los trayectos realizados dentro de la jurisdicción. A su vez, para garantizar la seguridad del usuario, las unidades deberán exhibir de forma visible un código QR que permitirá a los pasajeros escanear y verificar de manera directa la información del vehículo y la identidad de la persona al volante.
Un aspecto saliente del esquema aprobado radica en la convergencia del sistema: la ley habilita expresamente a taxis y remises a operar a través de estas aplicaciones móviles, promoviendo la integración de las modalidades tradicionales a los nuevos formatos digitales de contratación de viajes.
Con este marco normativo, Rosario avanza en la formalización de un mercado altamente demandado, buscando un equilibrio operativo entre la modernización tecnológica y la tutela estatal.