Pakistán presentó el 30 de octubre una campaña de vacunación contra la poliomielitis dirigida a unos 24 millones de menores de cinco años. El ministro de Salud, Syed Mustafa Kamal, encabezó el lanzamiento en Islamabad, mientras el operativo domiciliario quedó programado del 2 al 8 de noviembre en 97 distritos seleccionados. La comunicación estatal confirmó las fechas y el objetivo: se trata de población prevista, no de niños ya vacunados.
El despliegue reunirá a más de 200.000 trabajadores sanitarios para visitar viviendas y localizar a menores expuestos. Será la quinta campaña de gran escala del país en 2026, pero no cubrirá todo el territorio: es una operación subnacional concentrada en distritos prioritarios. Su extensión responde a un desafío persistente, porque Pakistán y Afganistán siguen siendo los dos países con transmisión endémica del poliovirus salvaje.
La planificación distribuye el mayor número de niños por vacunar entre Punjab y Sindh. En Punjab se proyecta llegar a 9,28 millones en 13 distritos, y en Sindh a 6,88 millones en 20. Khyber Pakhtunkhwa concentrará unos 4,81 millones en 27 distritos y Baluchistán 2,22 millones en 31. La intervención también incluye Islamabad, Gilgit-Baltistán y Azad Jammu y Cachemira, hasta completar los 97 distritos previstos.
Las brigadas recorrerán casas para administrar dos gotas de vacuna oral a cada niño elegible. El esquema exige personal, refrigeración y coordinación con autoridades provinciales y distritales, además del acompañamiento de las familias. Los responsables sanitarios insisten en repetir la vacunación durante cada ronda, incluso cuando el menor recibió dosis anteriores, porque las campañas complementan la inmunización habitual y buscan cerrar espacios por donde continúa circulando el virus.

El contacto directo con los hogares será decisivo para encontrar a los niños que quedaron fuera de campañas anteriores. Los equipos deberán registrar ausencias, volver a domicilios donde no pudieron vacunar y atender a familias móviles o de difícil acceso. El esfuerzo forma parte de una política sanitaria territorial que también exige recursos estables, una dificultad examinada en la cobertura de News Digitales sobre el plan pakistaní contra la anemia.
La experiencia de septiembre muestra la distancia posible entre la meta anunciada y la cobertura final. Aquella ronda vacunó a más de 29,3 millones de niños, pero el balance oficial identificó 627.776 que permanecieron sin vacunar, equivalentes al 2,1% del objetivo. Esos resultados pertenecen al operativo anterior: todavía no existe un balance de la campaña de noviembre, cuyo resultado dependerá también de las visitas de seguimiento.
Pakistán acumulaba siete casos de poliomielitis en 2026 hasta el 19 de octubre, frente a 31 registrados durante 2025. El programa nacional de erradicación ubicó cinco de los casos recientes en Khyber Pakhtunkhwa y dos en Sindh. Aunque los diagnósticos disminuyeron, la detección del virus en muestras ambientales de Karachi demuestra que el riesgo no desaparece cuando baja la cantidad de pacientes confirmados.
El sur de Khyber Pakhtunkhwa sigue siendo uno de los sectores más difíciles para las brigadas. La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre problemas de seguridad, acceso irregular y niños que permanecen sin protección. También señaló dificultades en áreas de Karachi y Baluchistán. En esos lugares, contar dosis aplicadas no basta: las autoridades necesitan comprobar que los menores de mayor riesgo efectivamente fueron alcanzados.

El calendario se coordinará con Afganistán porque ambos países comparten corredores de transmisión y movimientos de población. La circulación transfronteriza obliga a sincronizar las acciones, aunque los métodos de acceso a los niños no sean idénticos a ambos lados de la frontera. La vigilancia de aguas residuales y de casos de parálisis también seguirá siendo necesaria. Una reducción de enfermos no demuestra, por sí sola, que el virus haya dejado de transmitirse.
El siguiente indicador decisivo será la cobertura que se publique después del 8 de noviembre. Habrá que distinguir niños vacunados, menores inicialmente ausentes, recuperados mediante nuevas visitas y aquellos que sigan sin recibir las gotas. Kamal planteó junio de 2027 como objetivo político para un país libre de polio, pero esa fecha no equivale a una certificación lograda. La eficacia del operativo se medirá por el acceso efectivo y la vigilancia posterior.