07/11/2026 - Edición Nº1369

Política

Frente de Izquierda

Gabriel Solano: su plan de gobierno, otro salario mínimo y por qué no habría inflación

07/11/2026 | El dirigente del Partido Obrero explicó cómo financiaría un aumento generalizado de los ingresos y qué ocurriría con la propiedad privada. La condena a CFK.

Gabriel Solano no se conforma con sumar diputados ni con ocupar un lugar testimonial en la política argentina. El dirigente del Partido Obrero (PO) y referente del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad (FIT-U) sostiene que la izquierda debe abandonar el papel de oposición permanente y prepararse para gobernar el país.

En una entrevista en El Living de NewsDigitales, defendió un programa de transformación económica que incluye aumentar los salarios hasta alcanzar el valor de la canasta familiar, romper con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y avanzar hacia una planificación de la economía bajo control colectivo de los trabajadores.

Durante la conversación, Solano abordó algunos de los principales interrogantes que despiertan las propuestas de la izquierda: cómo financiaría un aumento generalizado de los ingresos, qué ocurriría con la propiedad privada, cómo se aplicaría la inteligencia artificial y qué mecanismos impedirían que una economía planificada terminara bajo el control de una burocracia.

Además, justificó la confrontación ideológica con el gobierno de Javier Milei, defendió las conquistas del movimiento feminista y explicó la posición del Partido Obrero frente a la condena judicial de Cristina Kirchner.

Gabriel Solano y el objetivo de gobernar: “No queremos cuatro diputados más”

Consultado sobre si aceptaría un escenario electoral en el que el Frente de Izquierda obtuviera entre el 10% y el 12% de los votos, aunque Axel Kicillof se impusiera en la elección, indicó: “Todo es tentador lo que me estás ofreciendo. No te voy a decir que no. Pero nosotros queremos gobernar”, respondió. Para explicar esa ambición, cuestionó a los distintos espacios políticos que estuvieron al frente del país desde el regreso de la democracia.

“En los últimos 40 años, gobernaron el peronismo en sus distintas variantes, el radicalismo, el PRO y ahora Milei. Y el país está hecho pelota”, sostuvo. Desde esa perspectiva, consideró que “la única solución que tiene Argentina es que la izquierda y los trabajadores gobiernen el país”.

Salarios de dos millones de pesos y una redistribución de la riqueza

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la propuesta de aumentar los ingresos de los trabajadores. Solano anticipó que, si el Frente de Izquierda llegara al Gobierno, una de sus primeras medidas sería elevar los salarios y las jubilaciones.

“Hoy el principal problema de Argentina es que la gente no llega a fin de mes. Los salarios cayeron, las jubilaciones cayeron”, señaló.

Consultado sobre cómo se implementaría un aumento que alcanzara tanto al sector público como al privado, planteó que el Estado debería establecer un salario mínimo equivalente al valor de la canasta familiar. Durante el intercambio, se mencionó como ejemplo un ingreso de dos millones de pesos.

“Existe hoy un salario mínimo, pero se desactualizó. El concepto existe incluso bajo el régimen capitalista. El problema es que es tan miserable que no tiene efectos prácticos en la realidad”, argumentó.

Para Solano, el Gobierno tendría capacidad de establecer ese piso salarial también para los empleadores privados. Frente a la posibilidad de que un pequeño comerciante no pudiera afrontar ese costo, respondió que la discusión debía contemplar el funcionamiento general de la economía y la capacidad de pago de los sectores más concentrados.

“La gran industria, el sistema financiero, los pools de siembra: todos esos tienen una gran capacidad de pagar un salario distinto al que tenemos ahora”, afirmó.

El dirigente sostuvo que su propuesta implicaría reorganizar la economía para priorizar los ingresos de los trabajadores por encima de las ganancias empresariales: “Tenemos que tomar medidas económicas para que el trabajador gane bien, y no medidas para que gane bien el empresariado y al laburante le quede el resto, lo que sobra”.

“No hay ningún motivo teórico ni empírico para asegurar que un aumento de salarios genere inflación”, sostuvo. Ante la posibilidad de que el incremento se financiara mediante emisión monetaria, Solano explicó que su planteo parte de una redistribución del valor producido por el trabajo: “La fuente de la ganancia y el salario es la misma: el valor creado por el trabajo en el proceso de producción. Si yo aumento el salario, reduzco la ganancia. No emití un peso”.

Por qué Solano considera que el socialismo es una alternativa

El dirigente reconoció que el capitalismo permitió un importante desarrollo de las fuerzas productivas, pero sostuvo que ese proceso histórico habría llegado a un punto en el que el sistema limita las posibilidades de progreso social.

Según Solano, el desarrollo tecnológico permitiría organizar la producción de otra manera, reducir la jornada laboral y ampliar el acceso a la cultura, el deporte y otras actividades.

“El socialismo es la libertad”, aseguró. Y cuestionó el concepto de libertad que defiende el oficialismo: “Hoy, cuando hablan de libertad los libertarios, la gente labura 14 horas por día para llegar a fin de mes. ¿De qué libertad me hablan? Si hoy tenés más trabajo para vivir peor que antes, eso no es libertad”.

En ese marco, también se refirió a la propiedad privada. Aclaró que su cuestionamiento apunta a la propiedad privada de los medios de producción, no a los bienes de uso personal.

Para ilustrar su planteo, mencionó las dificultades de acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires. A su entender, la defensa de la propiedad privada no garantiza que la mayoría de la población pueda convertirse en propietaria de una vivienda.

La transformación que propone, aclaró, no sería inmediata: “Tenés una transición. Esa transición habrá que verla por país, de acuerdo con el momento en que se realiza”.

Inteligencia artificial: más tecnología y menos horas de trabajo

La inteligencia artificial también ocupó un lugar destacado en la conversación. Frente al interrogante sobre cómo regularía esa tecnología un gobierno de izquierda, Solano defendió su desarrollo y cuestionó que su utilización dependa exclusivamente de la rentabilidad empresarial. “Soy partidario de que avance la tecnología todo lo posible”, afirmó.

Para el dirigente, el problema no es la automatización, sino quién controla sus beneficios y con qué objetivos se aplica. Consideró que la inteligencia artificial y la robótica podrían incrementar la productividad y permitir una reducción de la jornada laboral: “Esa creación humana está condicionada a que su aplicación dé un beneficio para el capital”. En su visión, una organización económica diferente permitiría orientar esos avances hacia las necesidades sociales y el cuidado ambiental.

Planificación económica: la experiencia soviética y el problema de la burocracia

Ante la posibilidad de que una economía planificada concentrara demasiado poder en el Estado, Solano reconoció los problemas que atravesó la Unión Soviética, pero rechazó que esa experiencia invalide cualquier alternativa socialista.

“Rusia, antes de la Unión Soviética, era un país atrasadísimo. Y la planificación económica le permitió un avance gigantesco”, argumentó.

Como alternativa, propuso una planificación que no dependa de las decisiones de un grupo de funcionarios, sino de la participación colectiva de los trabajadores en los procesos políticos, sociales y productivos.

Para explicar su postura, recurrió a una metáfora atribuida a León Trotsky: cuando hay poco pan y muchas personas necesitan conseguirlo, se forma una fila y aparece una autoridad encargada de ordenar la distribución. En ese escenario, quien controla el acceso al recurso puede terminar apropiándose de una parte mayor.

“La mejor forma de combatir la burocracia es que haya mucho pan”, sintetizó Solano. Su argumento es que una mayor capacidad productiva permitiría satisfacer las necesidades sociales y reducir el poder de quienes administran la escasez.

La ultraderecha, el feminismo y la disputa ideológica

Solano consideró que la confrontación ideológica impulsada por Milei contribuye a instalar a la izquierda como uno de los principales adversarios del oficialismo.

“La ultraderecha elige como adversario estratégico a la izquierda. Lo cual tiene completa coherencia”, señaló. Según su interpretación, esa disputa responde a que el Frente de Izquierda cuestiona las bases del sistema capitalista, mientras que otras fuerzas políticas proponen cambios dentro de ese mismo modelo.

También rechazó las críticas de Milei a las agendas vinculadas con el feminismo y las cuestiones de género: “Yo no me voy a sumar al discurso fascista de Milei de atacar a la izquierda woke”.

En particular, defendió la legalización del aborto y la educación sexual integral: “El movimiento de mujeres ha hecho una batalla ejemplificadora. La conquista del aborto legal, la pelea por la educación sexual integral. Yo eso lo defiendo a morir”.

Cristina Kirchner: corrupción y una condena que considera proscriptiva

Sobre el final de la entrevista, Solano explicó la posición del Partido Obrero frente a la condena judicial de Cristina Kirchner y las diferencias con otros sectores de la izquierda, entre ellos el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).

El dirigente reconoció que durante los gobiernos kirchneristas hubo corrupción y responsabilizó políticamente a la expresidenta. Sin embargo, cuestionó el alcance de la sentencia judicial.

“En el kirchnerismo hubo corrupción. Y Cristina es responsable. Pero para nosotros el fallo es proscriptivo”, sostuvo.

Su argumento es que la aplicación de la condena a una dirigente, sin un tratamiento equivalente para otros expresidentes, revela un criterio que considera desigual.

Solano también explicó por qué el Partido Obrero no participó de las manifestaciones frente al domicilio de Cristina Kirchner, a diferencia de Myriam Bregman: “Nos pareció que la condena al fallo no debía confundirse con un apoyo político a Cristina”.