La semana que transcurrió fue muy negativa para la industria nacional. A la par que se realizó la primera Ronda de Negocios RIGI, se profundizó la crisis en reconocidas empresas manufactureras.
Cierres, recorte de turnos de producción, retiros voluntarios, sueldos e indemnizaciones impagos estuvieron en el centro de la agenda. El telón de fondo es un sector que no hace pie en el modelo de Javier Milei: a agosto, la industria acumula una caída de 2,7% respecto al mismo período de 2025 y de 12,1% en relación a 2023.
Los casos más resonantes de la semana: Bunge, Lipo, BASF y Friar.
Tras más de medio siglo de operaciones, la multinacional agroexportadora Bunge frenó la producción industrial de fertilizantes, en el norte bonaerense.

La medida empresarial fue comunicada el lunes por la tarde ante la sorpresa de los trabajadores: la firma cerró tras haber instalado un horno de USD 8 millones y tras haber atravesado paradas técnicas programadas de modernización.
De acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana, el cierre afecta a 137 trabajadores directos y otros 120 indirectos al contemplar los servicios contratados por la fábrica.
La histórica fábrica de caramelos Lipo, con más de 50 años de trayectoria, estuvo al borde del cierre el año pasado, despidió personal hace cuatro meses y esta semana se tensó nuevamente la situación porque la empresa adeuda indemnizaciones y paga sueldos en cuotas semanales.

En los últimos días, los 25 trabajadores despedidos hicieron una manifestación en la puerta de planta, reclamando el pago de las indemnizaciones adeudadas.
La familia Lipovetzky, dueños de la compañía radicada en Lanús, al sur de la provincia de Buenos Aires, produce más de 100 tipos de caramelos.
La multinacional alemana anunció el recorte de un turno entero de producción en su planta química en General Lagos, al sur de Rosario, a partir de este 1º de noviembre.
En la fábrica, trabajan unas 150 personas entre empleos directos e indirectos, que producen materia prima para pinturas, impermeabilizantes, adhesivos y otros insumos de la construcción y la industria.

La compañía atribuyó la decisión a una combinación de factores: la caída de la demanda, la sobrecapacidad instalada a nivel local y regional, la presión sobre los precios y el peso de los costos fijos.
Sobre el personal en riesgo, la empresa no brindó detalles pero prometió que realizará la transición en diálogo con los sindicatos y acompañando a las personas involucradas.
El frigorífico de cerdos situado en Reconquista, al norte de la provincia de Santa Fe, comunicó esta semana la paralización de un turno completo de faena y el despido de los 80 trabajadores vinculados.

La crisis viene profundizando el achique de la planta: en septiembre ofreció retiros voluntarios y despidió a 30 administrativos, a principios de octubre, avanzó con suspensiones y ahora directamente desvinculaciones.
La empresa emplea a cerca de 1.000 personas en su planta principal y a otras 350 en su establecimiento de Nelson. Con una capacidad instalada para faenar 850 animales por día, actualmente opera con un promedio de apenas 500.
Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la asunción de Javier Milei hasta julio de 2026 ya cerraron 32.290 empresas empleadoras en todo el país.
Casi 1 de cada 3 compañías eran comercios (-9.132), con una baja del 6% en el número de compañías y más de 1 de cada 5 cerradas pertenecía al rubro transporte y almacenamiento (-7.043), que exhibe el mayor desplome porcentual: se perdió el 18% de las empresas de este rubro.
El tercer lugar lo ocupa la industria: dejaron de emplear personal 4.324 fábricas, un 9% del total. En noviembre de 2023, había registradas 49.696 empresas fabriles y, en julio de 2026, cayeron a 45.298.
Incluso dos de los sectores más dinámicos desde la asunción de Milei también expulsaron empresas: el agro (-2.503) y las finanzas (-436). Por el contrario, en minería se crearon 16 empresas, en administración 1.015 y en servicios de asociaciones y servicios personales 2.033.
La crisis de las empresas impacta de lleno en el empleo. Hace 21 meses consecutivos que la industria reduce su número de trabajadores.
Es el sector que lidera la destrucción de empleo, con 90.924 puestos menos, el 34% del total perdidos (265.765). Es decir, 1 de cada 3 empleos perdidos eran industriales.