02/11/2026 - Edición Nº1364

Sociedad


Mirada sobre la Ciudad

Nicolás Descalzo: “Hay que escuchar más y hablar menos en la política porteña”

02/11/2026 | En El Living de NewsDigitales, Nicolás Descalzo cuestionó transporte y vivienda y pidió más participación vecinal y una política que escuche más a los barrios.

Nicolás Descalzo, joven referente porteño que desde 2024 recorre los 48 barrios de la Ciudad de Buenos Aires para visibilizar los reclamos de los vecinos, pasó por El Living de NewsDigitales y planteó la necesidad de transformar la política desde el territorio. 

Con críticas a la planificación del transporte, las políticas de vivienda y la falta de participación ciudadana, Nicolás sostuvo que la renovación de la representación debe construirse desde abajo. “No hay que tener grandes estructuras para hacer política. Hay que tener voluntad, predisposición para caminar y ganas de escuchar”, resumió.

Descalzo tiene 24 años y comenzó a involucrarse en cuestiones públicas, sociales y políticas cuando tenía apenas 13. Nacido y criado en Boedo, reivindica su identidad porteña y considera que la política debe recuperar el contacto directo con las necesidades cotidianas de quienes viven en la Ciudad.  “Yo soy orgullosamente porteño. Esta ciudad le ha dado al país y al mundo grandes personalidades. Es una ciudad muy importante para quienes vivimos acá”, afirmó durante la entrevista.

Su recorrido por los barrios comenzó en agosto de 2024, a partir de una convocatoria de una vecina de Colegiales preocupada por el futuro de un playón ferroviario y la posibilidad de que se construyeran edificios en un espacio que reclamaban para uso público.  Desde entonces, las convocatorias se multiplicaron y su actividad se orientó a acompañar diferentes demandas vecinales, visibilizar conflictos y tender puentes entre los ciudadanos y las autoridades.

“Tratamos de ser un puente entre esa demanda y la agenda pública, de poner los temas sobre la mesa, pero también de facilitar conversaciones que el gobierno local no lleva adelante con los vecinos en algunos temas”, explicó.

Los problemas que atraviesan la Ciudad

Para Descalzo, la política porteña necesita recuperar una agenda que muchas veces queda relegada frente a las discusiones partidarias y nacionales. Seguridad, vivienda, transporte y espacio público son, a su entender, algunos de los asuntos centrales que deben ocupar a quienes gobiernan.  “Me parece que la crisis política que está teniendo nuestro país, y en general la política a lo largo y a lo ancho del mundo, requiere que las soluciones nazcan desde los territorios, desde los barrios, desde la calle”, sostuvo.

Uno de los temas sobre los que hizo especial hincapié fue el transporte público. Descalzo advirtió sobre la reducción de frecuencias de colectivos, la modificación de recorridos y las dificultades que enfrentan quienes deben trasladarse diariamente para trabajar o estudiar.  “Las grandes ciudades nos están haciendo perder tiempo y calidad de vida. Si históricamente pensamos que cuando uno pierde tiempo está perdiendo plata, las ciudades hoy tienen una gran deuda con los vecinos y las vecinas”, señaló.

También reclamó una planificación metropolitana que contemple los desplazamientos entre la Ciudad y el conurbano bonaerense, por donde circulan diariamente millones de personas.  “No se puede dejar de pensar la planificación en cuanto a la movilidad”, remarcó, al plantear la necesidad de coordinar políticas entre la Ciudad, la Provincia y los municipios.

La Línea F y el debate por la planificación urbana

En materia de infraestructura, Descalzo cuestionó algunas decisiones vinculadas con la movilidad y reclamó una planificación de largo plazo que no dependa de los tiempos electorales.  Si bien reconoció que determinadas intervenciones, como algunos corredores de Metrobús, pueden haber representado mejoras, manifestó sus reparos sobre el Trambús y los cambios en la circulación vehicular en zonas como Caballito.

“Se piensa mucho en la política de corto plazo para mostrar obras y para decir que para 2027 tengo obras, y no en las grandes políticas de Estado que llevan muchos años, pero son las que la Ciudad de Buenos Aires necesita”, afirmó.

También reclamó que se cumplan los compromisos históricos de expansión de la red de subterráneos. En particular, recordó la ley que contempla la construcción de las líneas F, G e I y consideró que su desarrollo permitiría mejorar la conectividad de distintos sectores porteños.  “Hace 25 años que hay una deuda clara y concreta en materia de subterráneos y en la extensión de la red”, señaló.

Otro de los conflictos que abordó fue el proyecto de la Línea F en la esquina de Callao y Corrientes, donde funciona la histórica librería Zivals. En este caso puntual, Descalzo defendió la necesidad de preservar la identidad cultural de la zona y planteó que existen alternativas para compatibilizar la obra con la continuidad de los comercios.  “Una cosa es generar negocios y otra cosa es que realmente necesites poner la estación de la Línea F ahí”, argumentó.

Para el entrevistado, el problema no es elegir entre el desarrollo del subte y la preservación de un espacio emblemático, sino encontrar una solución que contemple ambos objetivos. “Hay alternativas. Hay plan B y hay plan C”, sostuvo, y reclamó que los vecinos y los sectores involucrados tengan una participación efectiva antes de que se tomen decisiones que transformen sus barrios.

Vivienda y empleo: las condiciones para construir un futuro

La cuestión habitacional fue otro de los ejes de la charla. Descalzo advirtió sobre las dificultades que enfrentan los inquilinos y cuestionó la ausencia de una política integral que permita ampliar el acceso a la vivienda.  En su opinión, el gobierno porteño debe intervenir para facilitar el acceso a hogares, desarrollar políticas de construcción y atender las dificultades del mercado de alquileres.

“La Ciudad necesita sí o sí construir vivienda, construir parques de vivienda e intervenir en el mercado de alquileres y en el mercado inmobiliario para facilitarle la vida a la gente”, afirmó.

También relacionó la situación habitacional con la caída de la natalidad. En lugar de atribuir ese fenómeno exclusivamente a cuestiones culturales o religiosas, planteó que las condiciones materiales influyen directamente en las decisiones de formar una familia.  “¿Qué hijo o hija vas a traer a este mundo si no tenés un lugar donde vivir? ¿Qué hijo o hija vas a traer si no tenés un trabajo estable?”, se preguntó.

Para Descalzo, la vivienda, el empleo y el transporte forman parte de una misma discusión sobre la calidad de vida. Si una persona no puede acceder a un alquiler razonable, conseguir un trabajo estable o trasladarse sin perder horas de su día, resulta difícil proyectar un futuro.

La crisis de representación y la necesidad de una nueva política

Durante la entrevista, Descalzo también reflexionó sobre el descreimiento de la sociedad hacia las instituciones y los partidos políticos. A su entender, la pérdida de confianza no puede revertirse solamente con discursos o estrategias de comunicación: requiere recuperar la credibilidad a través de hechos concretos.  “Para mí no hay nada más importante que la palabra cuando la credibilidad está totalmente rota”, sostuvo.

El joven referente consideró que parte del malestar social expresado en las últimas elecciones responde a la incapacidad de la política tradicional para ofrecer respuestas. En ese contexto, cuestionó que las internas partidarias ocupen el centro de la agenda mientras continúan pendientes problemas vinculados con la inflación, la inseguridad, el transporte y las condiciones de vida.

“Quienes quieran ser candidatos o representar una alternativa política tienen que ponerse adelante y decirlo. No solo lo tienen que decir: también tienen que revalidarlo con ideas y programas políticos”, afirmó, sin vueltas. “Ninguno puede atribuirse la responsabilidad o la legitimidad para conducir lo que viene con lo que ya fue. Se tiene que volver a legitimar con programas y en internas con los votos”, planteó.

Los barrios populares y el desafío de una Ciudad más integrada

La conversación también incluyó la situación de los barrios populares, la urbanización y las desigualdades que atraviesan distintos sectores de Buenos Aires.  Descalzo sostuvo que mejorar las condiciones de vida en esas zonas requiere inversiones en infraestructura, servicios públicos, iluminación y transporte.“¿De qué te sirve tener barrios populares sin urbanización, con malas condiciones de servicios públicos y sin acceso, en muchos casos, a las ambulancias y al transporte? Eso es inseguridad también”, afirmó.

En ese marco, defendió la continuidad de las políticas de urbanización y cuestionó las miradas que proponen estigmatizar a quienes viven en los barrios más vulnerables.

Caminar, escuchar y construir una alternativa

A pesar de la variedad de temas que aborda, Descalzo aseguró que su trabajo no depende de una gran estructura política. Según contó, buena parte de las recorridas y los contenidos que comparte en redes sociales los realiza junto con su padre, quien lo acompaña detrás de cámara.  En el camino, también sumó vecinos y voluntarios que se acercaron para colaborar con diferentes iniciativas y problemáticas.

“Hay mucha gente que dice que tenés que tener grandes estructuras para hacer política. No es así. Hay que tener voluntad, ganas de escuchar, no tanto de hablar”, afirmó.

Esa metodología, explicó, se apoya en una idea sencilla: los vecinos necesitan que alguien preste atención a sus reclamos, especialmente cuando sienten que las autoridades no les ofrecen respuestas.

Al cierre de la charla, Descalzo planteó que su objetivo no es construir una oposición que se limite a cuestionar al gobierno porteño, sino impulsar una alternativa capaz de presentar propuestas para los 48 barrios de la Ciudad.  “A mí no me interesa hacer una oposición que no proponga. Yo quiero ser una alternativa para que gobernemos esta Ciudad de Buenos Aires. Una alternativa amplia”, sostuvo.

Y dejó una definición que resume su forma de entender la participación pública:

”.