por Redacción NewsDigitales
El cantante y guitarrista de Cadena Perpetua, Hernán “Bala” Valente, visitó Rockpolitik, el ciclo de El Living de NewsDigitales conducido por Juan Ignacio Provéndola. Durante una extensa entrevista, el referente del punk argentino habló del nuevo disco de la banda, su mudanza a España, la relación con sus compañeros y las dificultades personales que atravesó durante su carrera.
En medio de una intensa gira nacional, el músico reconoció que todavía le cuesta sentirse cómodo frente a las cámaras y sorprendió con algunas confesiones sobre su personalidad. También recordó sus comienzos en la música, sus experiencias con referentes internacionales y el vínculo que mantiene con el público después de más de tres décadas sobre los escenarios.
Uno de los temas centrales fue el lanzamiento del denominado disco negro, el primer álbum de larga duración de Cadena Perpetua después de 16 años. Valente explicó que las canciones estaban musicalmente preparadas desde hacía tiempo, pero que encontrar las letras adecuadas se convirtió en un proceso especialmente difícil por su perfeccionismo.

“Las melodías estaban, la música ya estaba grabada, pero las letras me costaron”, reconoció. El cantante aseguró que necesita sentirse completamente identificado con cada composición antes de publicarla. “No voy a grabar un disco por grabarlo”, afirmó, y explicó que escribir puede provocarle frustración cuando no consigue expresar sus emociones.
Valente también habló de su decisión de instalarse en España, donde reside desde hace aproximadamente tres años. Actualmente vive en una localidad cercana a Madrid, donde organiza su rutina entre la crianza de sus hijos y la preparación física necesaria para afrontar las extensas giras que realiza Cadena Perpetua.

“Irte tan lejos es recontra triste. Me costó llegar y me costó irme al mismo tiempo”, confesó. El músico explicó que buscaba ofrecerles a sus hijos mayor autonomía y tranquilidad. “Los chicos van al cole en bici o van a comprar al mercado caminando y eso es lo que yo quería”, sostuvo, aunque admitió que todavía le duele haber conseguido esas condiciones lejos de Argentina.
El cantante explicó que Cadena Perpetua decidió distribuir inicialmente su nuevo álbum mediante una aplicación propia, donde también compartirán material de archivo y contenidos de las giras. La propuesta contempla un sistema de colaboración económica flexible para recuperar el vínculo directo entre los músicos independientes y sus seguidores.

“No es una guerra contra Spotify”, aclaró Valente. Además, defendió la realización de conciertos en los que cada espectador puede pagar según sus posibilidades económicas. “A mí me encanta. Yo tocaría todos los shows así”, aseguró. También recordó las presentaciones solidarias para trabajadores y empresas recuperadas, y destacó la importancia de acompañar esas iniciativas sin identificaciones partidarias.
Durante la entrevista, Valente recordó las experiencias compartidas con Die Toten Hosen y destacó el papel de Pil Trafa, histórico cantante de Los Violadores, en el acercamiento entre ambas bandas. También agradeció que Pil los mencionara como posibles continuadores del legado del punk argentino, aunque reconoció que no se considera merecedor de semejante comparación.
El músico contó que durante la pandemia pasó aproximadamente dos años sin tocar la guitarra porque desconocía si volvería a presentarse frente al público. La invitación para participar del homenaje a Pil Trafa fue fundamental para recuperar su entusiasmo. “Pil me trajo”, expresó, y explicó que para Cadena Perpetua los espectadores son una parte indispensable de cada concierto.
Valente sorprendió al contar que durante la creación de Plaga imaginó transformar Cadena Perpetua en un proyecto de siete u ocho músicos, con diferentes compositores invitados. Incluso consideró abandonar el nombre histórico del grupo. “Yo quería que inclusive cambie de nombre la banda, que se llame Plaga”, reveló, aunque finalmente la idea no prosperó.

Al repasar la relación con Eduardo y el Chino, explicó que la amistad fue determinante para superar las dificultades de más de tres décadas de trayectoria. “Somos amigos”, respondió cuando le preguntaron por el secreto de la continuidad. También recordó que terminó convirtiéndose en cantante porque las personas que inicialmente habían probado para ese puesto no conseguían seguir el ritmo de las canciones.
Hacia el final de la conversación, el músico confesó que todavía experimenta una profunda incomodidad al escuchar sus grabaciones o verse en videos. “No me puedo ni escuchar ni ver nada”, aseguró. También reconoció que mantiene una actitud extremadamente crítica hacia su desempeño y que su principal motivación no es la confianza en sí mismo, sino las ganas de seguir haciendo música.
De cara al futuro, Valente manifestó su deseo de grabar nuevos álbumes y descartó desarrollar una carrera solista. “No me veo solista”, afirmó, al explicar que sus composiciones están vinculadas naturalmente con sus compañeros. Finalmente, resumió la importancia que conserva Cadena Perpetua en su vida con una definición contundente: “Si no tocamos, nos morimos, nos marchitamos”.