02/11/2026 - Edición Nº1364

Deportes


Por 36-5

Los Pumitas lograron el bronce en Dakar 2026 y Argentina volvió al podio del seven juvenil

02/11/2026 | La selección argentina venció a Canadá en los Juegos Olímpicos de la Juventud y sumó su tercera medalla consecutiva tras Nankín y Buenos Aires.


por Redacción NewsDigitales


Los Pumitas terminaron su paso por Dakar 2026 con una medalla colgada del cuello. El seleccionado argentino de rugby seven juvenil se quedó con el bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud después de vencer con claridad a Canadá por 36-5, en un partido que cerró una competencia exigente de principio a fin. Fue una despedida a la altura de lo que se había construido durante la semana.

El duelo por el tercer puesto tuvo a Argentina como dueño del trámite. El equipo se mostró firme en defensa, ordenado en la presión y muy punzante cuando tuvo la pelota en movimiento. La diferencia de 31 puntos habla de una superioridad que se notó más allá del marcador, en la intensidad con la que los argentinos encararon cada tramo y en la poca ventaja que le dejaron a un rival que nunca encontró cómo incomodarlos.

Para el rugby argentino, el bronce confirma que el trabajo en las categorías formativas sigue dando frutos. El seven exige velocidad, lectura de juego y decisiones en fracciones de segundo, y los chicos llegaron a Senegal con todo eso bien aceitado. Se vio en la cancha: pases cortos, apoyo permanente y cero dudas a la hora de definir. Hacerlo en un torneo multideportivo, con la presión de representar al país, le suma valor a una medalla que costó ganar.

Una racha que ya es historia

Con este resultado, Argentina consiguió su tercera medalla consecutiva en la disciplina dentro de los Juegos de la Juventud. La serie arrancó con la plata en Nankín 2014 y tuvo su punto más alto con el oro en Buenos Aires 2018, cuando el seven juvenil festejó en casa. Dakar 2026 se suma como el tercer eslabón de una historia que ya tiene identidad propia.

Sostener esa regularidad no es sencillo. Cada edición trae una camada distinta de jugadores y rivales que también crecen y se preparan mejor. Subir al podio tres veces seguidas muestra que detrás de los resultados hay una estructura que funciona: clubes, uniones provinciales, entrenadores y programas de desarrollo que empujan para el mismo lado, año tras año. Ese recorrido silencioso es el que después se ve reflejado en una medalla.

Un torneo con sello africano

Los Juegos de Dakar tienen además un valor especial, porque son el primer evento olímpico que se disputa en suelo africano. Que Argentina haya subido al podio en esa cita le agrega otra capa de significado a la medalla, ya que los Pumitas formaron parte de una edición que quedará en los libros por su carácter inaugural para el continente. Para los chicos, jugar en un escenario así es una experiencia que no se olvida.

El grupo vuelve a casa con un bronce que sabe a confirmación de un camino. Para varios de estos jugadores, la experiencia olímpica será un escalón en su carrera, y es probable que algunos terminen en el seven mayor o en los seleccionados de XV en los próximos años. La historia del rugby argentino está llena de nombres que empezaron en estas instancias, y el seven juvenil sigue mostrando que hay recambio de sobra.