Desde el 1° de enero, quienes juran lealtad en Antigua y Barbuda ya no lo hacen ante Carlos III. La nueva fórmula promete fidelidad al Estado, la Constitución y las leyes, un cambio aparentemente pequeño que adquiere otra dimensión mientras el propio rey visita el país y se prepara para abrir este martes la cumbre de líderes de la Commonwealth.
Carlos III sigue siendo formalmente rey de Antigua y Barbuda, uno de los 14 países además del Reino Unido que mantienen al monarca británico como jefe de Estado. Sin embargo, el gobierno de Gaston Browne volvió a plantear durante esta misma visita su intención de avanzar eventualmente hacia una república, aunque admite que la decisión deberá quedar en manos de los ciudadanos.
La modificación fue aprobada por el Parlamento en diciembre de 2025 y entró en vigor el primer día de este año. Hasta entonces, la fórmula de lealtad contenía referencias directas al soberano. Ahora, el compromiso institucional se dirige exclusivamente a Antigua y Barbuda.

Eso no significa que Carlos III haya perdido sus atribuciones constitucionales. El Parlamento todavía está integrado formalmente por el rey, el Senado y la Cámara de Representantes, mientras que el poder ejecutivo continúa siendo ejercido en nombre del monarca por el gobernador general.
También permanece otro vínculo menos visible con el sistema británico: el Comité Judicial del Consejo Privado de Londres continúa funcionando como máxima instancia de apelación para determinadas causas del país.
Browne ya había anunciado después de la muerte de Isabel II, en 2022, su intención de convocar un referéndum para sustituir a la monarquía. Cuatro años después, esa consulta todavía no ocurrió.
El primer ministro reiteró este fin de semana que personalmente se considera republicano, pero reconoció que mientras no exista un cambio constitucional Carlos III continuará siendo rey y recibirá el trato correspondiente como jefe de Estado. La transformación requiere una reforma sometida a referéndum y un amplio respaldo de los electores.
Convertirse en república tampoco implicaría abandonar la Commonwealth. La organización reúne tanto a monarquías como a repúblicas independientes, y países como Barbados eliminaron a la Corona como jefatura del Estado sin abandonar la asociación.
La paradoja quedará expuesta este martes cuando Carlos III pronuncie el discurso de apertura de la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth en St. John’s. Antigua y Barbuda acaba además de celebrar 45 años de independencia, mientras recibe por primera vez una cumbre que reúne a dirigentes de 56 países.
Así, Carlos abrirá el encuentro como jefe de la Commonwealth y, al mismo tiempo, como rey de un Estado que ya comenzó a retirar su figura de algunos de sus símbolos jurídicos. El próximo paso dependerá de si el gobierno de Browne transforma esa intención republicana en el referéndum que viene anunciando desde 2022.