04/11/2026 - Edición Nº1366

Internacionales

Pulso laboral

Bangladesh: 690 fábricas suspendidas por una protesta que sacude la moda mundial

04/11/2026 | Los sindicatos reclaman un aumento del 140% y denuncian despidos. La nueva escala debe negociarse antes de fin de año para reflejarse en los pagos de enero.

La paralización de al menos 690 fábricas de ropa dejó este lunes sin actividad a establecimientos que emplean a más de 1,7 millones de personas en Bangladesh. La cifra, difundida por las dos principales asociaciones del sector, refleja el alcance de una protesta que comenzó el sábado y que volvió a complicar la reapertura de plantas en Daca y los cinturones industriales cercanos.

Los trabajadores reclaman llevar el salario mínimo mensual de 12.500 a 30.000 takas, equivalentes a unos USD 101 y USD 243, respectivamente. El salto solicitado es del 140%, pero la discusión también incluye despidos, listas negras y libertades sindicales. En Narayanganj, manifestantes pidieron además un sistema de raciones y el cumplimiento de las leyes laborales.

Cuánto cambió el salario y por qué ya no alcanza

Para entender la magnitud del conflicto alcanza con seguir la evolución de ese ingreso: el piso pasó de 8.000 takas en 2018 a 12.500 en 2023. El aumento de entonces fue del 56%, muy inferior al ajuste que ahora exigen los gremios. Alimentación, alquiler, transporte y atención médica figuran entre los gastos que, según los trabajadores, erosionaron su capacidad de compra.


Las fuerzas de seguridad utilizaron camiones hidrantes para dispersar las manifestaciones que provocaron cortes de tránsito y enfrentamientos en la capital de Bangladesh.

Las protestas incluyeron cortes de rutas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos. Según los empresarios, entre 20 y 25 fábricas sufrieron daños, mientras que parte de las plantas suspendió la producción de manera preventiva, ante el temor de ataques. Las interrupciones alcanzaron a Gazipur, Ashulia, Mirpur y Narayanganj, algunas de las principales zonas manufactureras.

De Bangladesh a las grandes cadenas internacionales

La crisis trasciende las fronteras porque el país fabrica prendas para cadenas como H&M, Zara, Primark y Walmart. Es el segundo exportador mundial de indumentaria, detrás de China. Durante el año fiscal 2025-2026, el sector vendió al exterior US$38.701 millones y representó el 80,62% de las exportaciones de bienes del país, según los registros empresariales.


La industria textil de Bangladesh emplea a unos cuatro millones de personas y abastece a grandes cadenas internacionales de indumentaria, entre ellas H&M, Zara y Primark.

El calendario también importa: las fábricas preparan pedidos para las colecciones de primavera y verano en los mercados de destino. Una cadena de cierres puede demorar entregas y afectar contratos. Los fabricantes alegan márgenes reducidos, mayores costos de energía y debilidad de la demanda. El dirigente sindical Babul Akhter planteó que las compañías deben negociar mejores precios con sus compradores internacionales antes de trasladar toda la presión a los sueldos.

La negociación que definirá los próximos salarios

El Gobierno constituyó el domingo una comisión salarial de seis integrantes con representantes de empleados, empresarios y un miembro independiente. El lunes, el ministro del Interior, Salahuddin Ahmed, se reunió con dirigentes fabriles para abordar los disturbios. Akhter pidió a los manifestantes volver al trabajo, pero también reclamó liberar a detenidos y retirar causas que los sindicatos consideran injustificadas.

@salahuddin.ahmedbnp কোনো শ্রমিক বা শ্রমিক সংগঠন শ্রমিকদের স্বার্থবিরোধী কর্মকাণ্ডে জড়িত থাকতে পারে না। সালাহউদ্দিন আহমদ স্বরাষ্ট্রমন্ত্রী #বিএনপি #BNP #SalahuddinAhmed #সালাউদ্দিনআহমদ #এডমিনপোস্ট ♬ A powerful dramatic Hollywood trailer - Ryo Furukawa

La reforma de la legislación laboral acortó de cinco a tres años el período entre revisiones y la escala actual vence el 26 de diciembre. Los delegados reclaman que cualquier aumento se cobre con los salarios de enero de 2027 y que la comisión se reúna sin largas pausas. Todavía no hay una nueva cifra acordada: esa definición, y la capacidad de reabrir las plantas, serán los próximos indicadores de la crisis.