02/11/2026 - Edición Nº1364

Judiciales

Reveló por qué vivía con miedo

Pity Álvarez declaró por el crimen de su vecino: “Estaba acorralado por un tipo peligroso”

02/11/2026 | El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados habló ante el tribunal que lo juzga por el homicidio de Cristian Díaz.


por Redacción NewsDigitales


Cristian “Pity” Álvarez buscó explicar ante la Justicia por qué, en los días anteriores al asesinato de su vecino Cristian Díaz, sentía que su vida estaba en peligro. El músico reconstruyó una serie de episodios violentos que, según su versión, habían convertido su rutina en Villa Lugano en una sucesión de amenazas, enfrentamientos y situaciones de inseguridad.

“Estaba acorralado por un tipo peligroso”, sostuvo durante su declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 de la Ciudad de Buenos Aires, donde es juzgado por el homicidio ocurrido en julio de 2018.

El testimonio permitió conocer la versión del exlíder de Viejas Locas e Intoxicados sobre el contexto que, según afirmó, rodeó al crimen. Sin embargo, buena parte de su exposición estuvo dedicada a situaciones anteriores al asesinato y no a una reconstrucción directa del momento de los disparos.

Álvarez comenzó por advertir que necesitaba retroceder en el tiempo para explicar lo ocurrido. A partir de allí, describió distintos conflictos con personas de su entorno, algunos de los cuales, siempre según sus dichos, habían terminado con agresiones físicas.

Uno de esos episodios involucró a una vecina a la que señaló como vendedora de drogas. El cantante aseguró que la mujer había intentado incendiar su vivienda después de que él se negara a entregarle sustancias.

También recordó que otro hombre del barrio lo atacó con una cuchilla y le produjo heridas que comprometieron una vena y una arteria. Según explicó, inicialmente rechazó recibir asistencia médica, pero terminó desmayándose por la pérdida de sangre.

“Me estaba desangrando, me desmayé por esto”, relató al recordar el ataque que motivó su traslado a una clínica.

El conflicto con un remisero

Un viaje a la Villa 1-11-14 también acaparó la atención de todos los presentes. Pity aseguró que había concurrido acompañado por un remisero conocido.

De acuerdo con su relato, llevaba una mochila con dinero, las llaves de su vivienda y distintos objetos de valor. Antes de bajar del vehículo le preguntó al conductor si iba a esperarlo, pero cuando regresó descubrió que el hombre se había marchado junto con sus pertenencias.

Álvarez contó que posteriormente se encontró con conocidos del remisero y les pidió que le transmitieran un mensaje: “Díganle al Gringo que de esto vamos a hablar”.

El músico rechazó que aquellas palabras constituyeran una amenaza de muerte y aseguró que su principal preocupación era recuperar las llaves de su departamento.

“Nunca le dije que le iba a pegar un tiro, como se dice por ahí”, aclaró durante la audiencia.

La referencia adquirió especial relevancia porque el hombre por cuyo homicidio está siendo juzgado era Cristian Maximiliano Díaz, conocido como “El Gringo”. No obstante, el relato del acusado constituye su propia versión de los antecedentes y deberá ser valorado por los jueces junto con las demás pruebas incorporadas al debate.

Un barrio que lo mantenía en alerta

El músico también describió las medidas que había adoptado para proteger su domicilio en Villa Lugano. Contó que instaló una luz con sensor de movimiento para advertir cuando alguna persona se acercaba a la entrada de su vivienda.

Con el tiempo, aseguró, dejó de prestar atención a quién se encontraba afuera porque prefería no involucrarse en los conflictos que se producían en las inmediaciones del edificio.

En su exposición mencionó los robos que sufrían otros vecinos y los problemas que, según su percepción, provocaban algunos grupos de jóvenes.

Sostuvo que conocía a varios de ellos y que solía pedirles que evitaran generar situaciones conflictivas cerca de su departamento porque temía terminar involucrado en hechos ajenos.

Ese clima de inseguridad fue uno de los argumentos que utilizó para describir el estado emocional en el que se encontraba antes del homicidio.

Un culatazo

Álvarez también recordó un robo que, de acuerdo con su relato, sufrió cuando intentaba poner en marcha su coche. Dos adolescentes de aproximadamente 16 o 17 años se ofrecieron a ayudarlo a empujar el vehículo. Después de agradecerles con dinero, uno de ellos le exigió una suma mayor.

Cuando el músico se dio vuelta para mirarlo, recibió un golpe en la cabeza con un arma de fuego. “Se le escapa un tiro cuando me pega el culatazo”, recordó.

El agresor, siempre según su declaración, terminó llevándose su mochila, mientras él quedó con el rostro ensangrentado.

El cantante explicó que buscó ayuda en la vivienda de un amigo de la adolescencia, quien lo asistió para limpiarse las heridas. Más tarde conversó con su madre, que le recomendó realizar una denuncia policial, aunque inicialmente se mostró reticente.

Las horas previas al crimen

Durante la audiencia, el exlíder de Intoxicados también habló de su relación con las drogas y reconoció que, en aquella época, consumía pasta base, morfina y pastillas.

Explicó que el consumo de pasta base se había incorporado a su vida cotidiana hasta el punto de que su organismo se había acostumbrado a la sustancia.

“Si me faltaba, parecía que estaba drogado”, sostuvo al intentar describir los efectos de la abstinencia.

En otro tramo de su declaración recordó que, antes del homicidio, había estado en la vivienda de una mujer y que decidió regresar a su departamento porque una de sus perras había tenido cachorros.

Al llegar descubrió que uno de los animales estaba muerto e intentó reanimarlo mediante respiración boca a boca. “Estuve mucho tiempo tratando de resucitar a ese cachorrito”, contó.

Después de ese episodio, aseguró que separó a los animales y volvió a salir de su domicilio. La declaración estuvo atravesada por momentos de nerviosismo. El músico solicitó algunas pausas, preguntó si podía utilizar un vapeador y reconoció sentirse alterado por tener que hablar ante los jueces.

Su exposición se produjo en una jornada particularmente delicada: antes de declarar había sufrido una descompensación que requirió asistencia médica y alteró el desarrollo previsto de la audiencia.

El juicio por el asesinato de Cristian Díaz transita sus últimas etapas, mientras los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro mantienen cuestionamientos sobre la capacidad del músico para afrontar el proceso y la posibilidad de incorporar nuevos testigos.

Ahora, el tribunal deberá evaluar el alcance de sus declaraciones y determinar qué relevancia tienen los episodios que relató para esclarecer las circunstancias del homicidio ocurrido hace más de ocho años.