Los ciudadanos argentinos que planean viajar a Estados Unidos por turismo o negocios deben tramitar obligatoriamente la visa B1/B2, ya que Argentina no forma parte del Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program).
Aunque existen gestiones diplomáticas para un posible reingreso del país al beneficio hacia 2027, la autorización digital ESTA aún no está disponible para los viajeros locales. Por lo tanto, los argentinos que deseen ingresar al territorio estadounidense deben cumplir con el procedimiento tradicional de solicitud consular y agendar la correspondiente entrevista presencial en la embajada.
El ESTA (Electronic System for Travel Authorization o Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes) es un permiso digital obligatorio que permite a los ciudadanos de ciertos países viajar a Estados Unidos por turismo o negocios por un máximo de 90 días, sin necesidad de tramitar una visa tradicional

Para iniciar el trámite de la visa B1/B2, es necesario completar en primer lugar el Formulario DS-160 de forma online. El arancel oficial de esta categoría es de USD 185. Una vez realizado el pago, el solicitante debe gestionar el turno para la entrevista personal, un proceso que requiere anticipación debido a las demoras variables en la agenda consular.
Respecto a la documentación personal, Argentina integra el grupo exento de la regla de los seis meses (Six-Month Club), lo que significa que solo se exige que el pasaporte argentino permanezca vigente durante el período exacto en que transcurra la estadía.

La alternativa al visado convencional es el Visa Waiver Program, una política que permite ingresar a Estados Unidos sin visa por un plazo máximo de 90 días mediante el trámite digital ESTA, más rápido y económico. En Sudamérica, Chile es el único país habilitado para usar este sistema.
Si bien recientemente, el Gobierno argentino firmó un acuerdo de cooperación con autoridades estadounidenses para avanzar en la inclusión nacional. No obstante, la incorporación no es inmediata ni automática: requiere alcanzar altos estándares de seguridad en los pasaportes, la integración en el intercambio de información entre agencias de seguridad y mantener tasas reducidas de rechazo de visas. De concretarse de manera favorable los requisitos exigidos por el gobierno estadounidense, el sistema simplificado podría entrar en vigencia a comienzos de 2027.
Hasta que no se oficialice ese beneficio, los viajeros deben realizar la gestión habitual de la visa B1/B2. Quienes planeen realizar un viaje por motivos turísticos, profesionales o familiares deben considerar los plazos de espera de los turnos consulares y verificar que su documentación cumpla con la vigencia estipulada para evitar demoras e inconvenientes antes del embarque.