El Gobierno del Reino Unido anunció el 2 de noviembre de 2026 un modelo que eleva de cinco a diez años el plazo general para acceder a la residencia permanente. La ministra del Interior, Shabana Mahmood, presentó un sistema que considera ingresos, ocupación y cumplimiento de requisitos. La propuesta todavía necesita normas detalladas para determinar su aplicación en los expedientes.
La residencia permanente permite vivir y trabajar en territorio británico sin las restricciones habituales de una visa temporal. No equivale a obtener la ciudadanía ni depende exclusivamente de sumar años de estadía. La reforma puede alterar planes laborales y familiares de personas ya instaladas. Su mecanismo difiere de otros cambios migratorios, como el aumento del arancel de residencia permanente en Japón.
Los contribuyentes con ingresos anuales superiores a 125.000 libras podrían pedir la residencia después de tres años. La vía acelerada también contempla algunos programas de talento altamente calificado. Para quienes ganen más de 50.271 libras anuales, el esquema fija cinco años, siempre que cumplan las demás exigencias. El salario por sí solo no garantiza una aprobación automática del permiso indefinido.
Médicos, enfermeros y docentes figuran entre los trabajadores de servicios públicos que mantendrían una vía de cinco años. El anuncio también protege a determinados empleados de cuidados que respetaron las condiciones de su visa y cobraron al menos 25.000 libras anuales. Algunas protecciones transitorias se limitan a quienes ingresaron a esas rutas antes de mayo de 2025, una fecha decisiva para revisar cada caso.

El tiempo de residencia dejaría de ser suficiente para conseguir el permiso indefinido. El modelo exige antecedentes penales compatibles con las reglas, dominio elevado del inglés, ausencia de deudas con el Estado y contribuciones sostenidas a la seguridad social británica. También contempla la prueba de conocimientos sobre la vida en el país. Estas condiciones deberán precisarse en la normativa de implementación.

Quienes trabajen en cuidados y no reúnan las condiciones para la vía de cinco años tendrán otra oportunidad. El Gobierno prevé ofrecerles una visa adicional por cinco años, tras la cual podrían solicitar residencia si cumplen los requisitos. La alternativa alcanza a una parte de las personas incorporadas al sector entre 2022 y 2025 y busca evitar que dependan de patrocinadores laborales sancionados.
Los permisos permanentes ya concedidos no serán retirados por esta reforma. También continuarán los itinerarios específicos para familiares de ciudadanos británicos, beneficiarios de la ruta de Hong Kong y miembros de las Fuerzas Armadas. El régimen de residencia para ciudadanos europeos comprendidos en el acuerdo del Brexit queda fuera de la reforma propuesta. Por eso, una visa temporal y un estatus permanente previo no deben confundirse.
Las personas refugiadas tendrán itinerarios distintos según su vía de ingreso y su situación. Quienes lleguen por rutas legales aprobadas podrían establecerse al cabo de cinco años; otros casos partirían de veinte, con reducciones para quienes trabajen o estudien. Las entradas clandestinas podrían añadir diez años y elevar la espera hasta treinta. Estos plazos de residencia no eliminan por sí mismos la protección internacional que corresponda.
Más de 500.000 personas podrían terminar esperando más de cinco años para obtener la residencia permanente. La estimación gubernamental incluye solicitantes ya presentes en el Reino Unido, porque las reglas generalmente se examinan cuando se decide la petición, no al ingresar al país. Las excepciones transitorias anunciadas no se extienden a todos los casos. Por eso, cada solicitante deberá comprobar su categoría migratoria y fecha de llegada.
El paso pendiente es convertir el modelo anunciado en reglas migratorias detalladas y publicadas. El comunicado del Home Office y la respuesta oficial a la consulta describen los criterios, pero no fijan una fecha única de entrada en vigor para todos los solicitantes. Hasta entonces, conviene revisar los requisitos legales vigentes y evitar interpretar el anuncio como una resolución individual.