Luis Caputo llegó este martes a la Conferencia Industrial de la UIA con anuncios poco habituales para su programa. Suspenderá hasta mayo de 2027 los embargos de ARCA a las pymes, ampliará los planes de pago de deudas tributarias y permitirá compensar obligaciones aduaneras con saldos a favor. También prometió créditos para el sector automotor y propuso a las provincias eliminar el impuesto a los sellos. El paquete admite la gravedad de las dificultades financieras de las empresas.
El ministro defendió el equilibrio fiscal, la desregulación y los resultados de la estabilización. El rumbo oficial sigue siendo el mismo, pero las medidas muestran que algunas mejoras macroeconómicas conviven con dificultades productivas que exigen respuestas. La pregunta es cuánto puede hacer este alivio frente a una industria que reclama ventas y crédito.
Entre enero y agosto se registraron 135.744 embargos sobre personas jurídicas, un 52% más que en el mismo período de 2025. Más de 113.000 recayeron sobre microempresas. Son medidas, no una cantidad equivalente de firmas, pero dimensionan un reclamo industrial: cuando ARCA bloquea fondos, una empresa con problemas puede perder la capacidad de pagar salarios, proveedores o insumos.
Caputo anunció una suspensión temporal y extendió a las obligaciones vencidas hasta octubre el plan de regularización de hasta 18 cuotas que antes llegaba a junio. Para las pymes exportadoras, habilitará además el uso de créditos fiscales para cancelar deudas aduaneras. Busca dar oxígeno sin condonar obligaciones ni comprometer la meta fiscal. El fisco puede agravar la falta de liquidez que intenta aliviar.
Una empresa que necesita tiempo para ordenar sus cuentas puede beneficiarse. El límite aparece cuando tampoco consigue recuperar las ventas: postergar el cobro ayuda a atravesar el mes, aunque difícilmente modifique las condiciones que provocaron el endeudamiento. De ahí que los empresarios recibieran los anuncios con alivio y siguieran planteando dudas sobre la actividad.
En la Conferencia Industrial organizada por @UIAok, el Ministro de Economía, @LuisCaputoAR, adelantó que “le vamos a estar proponiendo a las provincias y a CABA la eliminación del impuesto a los sellos, un impuesto que es un desastre y que impacta directamente en el bolsillo de la gente”. “Estamos hablando de un monto de entre 4 y 5 billones de pesos al año”, detalló.
— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) November 3, 2026
Los industriales insistieron en el deterioro del mercado interno, los costos y la necesidad de sostener producción y empleo. La industria atraviesa situaciones muy distintas: hay actividades vinculadas a exportaciones e inversiones con perspectivas favorables, mientras otras dependen de un consumo local debilitado. Esa diferencia atraviesa hoy las conversaciones con Economía y obliga a mirar qué sucede dentro de los promedios nacionales.
Caputo sostuvo que el costo del crédito puede ser más determinante para la competitividad que el tipo de cambio. Reconoció que algunas pymes se financian a tasas muy superiores a las de referencia y admitió que el problema llevará tiempo. Para el sector automotor anunció préstamos del Banco Nación a tasa fija, cercanos al 20%, con plazos de tres a cinco años. Habrá que ver a quiénes alcanzan y si pueden traducirse en mayores ventas y producción.
La posición oficial conserva su lógica: mejorar las condiciones generales, bajar impuestos y regulaciones, y confiar en que la inversión privada impulse el crecimiento. El transcurso de la gestión incorpora otra exigencia. Las dificultades del crédito y de la demanda también deben examinarse a la luz de las decisiones de estos años, además de los desequilibrios heredados. La estabilización es parte de la respuesta, aunque los empresarios necesitan saber cuándo llegará el resto.
Patricia Bullrich celebró las medidas y recordó que venía reclamándolas. Dijo que los empresarios le repetían que los embargos estaban afectando a las compañías y planteó la necesidad de mover la economía sin aumentar descontroladamente el gasto. La senadora reivindicó el rumbo general, pero quiso dejar en claro que había advertido sobre este problema antes de que Economía actuara.
El gesto expresa una tensión que puede ganar peso de cara a 2027. Los dirigentes oficialistas que hablan con empresarios, trabajadores y comerciantes reciben demandas cuya respuesta no aparece necesariamente en las cuentas fiscales. No implica un programa alternativo dentro de La Libertad Avanza, aunque la actividad empieza a ocupar un lugar mayor en su discusión política.
Caputo incorporó a los gobernadores con una propuesta para eliminar el impuesto a los sellos: la Nación compensaría la mitad de la recaudación que se resignara y cada provincia absorbería la otra mitad. Será otra negociación sobre recursos y prioridades. Habrá que ver qué distritos están dispuestos a perder ingresos inmediatos a cambio de reducir costos para la producción.
El anuncio para aliviar la situación de las PyMEs es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde. Lo planteé durante mucho tiempo porque, con cada empresario que hablaba, nos repetía lo mismo: los embargos están matando a las empresas. Apoyar a quienes crean riqueza, invierten y generan trabajo es fundamental. En un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita. Vamos a seguir acercando propuestas y trabajando para que el rumbo económico se traduzca en progreso y para que los resultados lleguen a todos.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) November 3, 2026
La conferencia dejó una escena particular. El ministro defendió un programa que confía al sector privado la recuperación, mientras anunciaba que el Estado dejará temporalmente de embargar las cuentas de muchas empresas para que puedan sostenerse. Reducir esa presión puede ayudar, pero obliga a reconocer hasta qué punto se deterioraron las condiciones de producción.
El Gobierno puede exhibir avances en inflación y equilibrio fiscal. La evaluación económica empieza a incorporar con mayor peso la capacidad de las empresas para vender, invertir y sostener el empleo. Caputo llevó a la UIA medidas útiles para quienes necesitan aire financiero. La pregunta, con 2027 cada vez más cerca, es qué ocurrirá cuando terminen los plazos si todavía no se recuperaron la producción y los ingresos que permiten pagar las obligaciones postergadas.