por Redacción NewsDigitales
El violento ataque contra un grupo de mujeres trans en los Bosques de Palermo continúa generando repercusiones en el arco político argentino. Funcionarios, intendentes y referentes de distintos espacios expresaron su repudio, aunque las declaraciones dejaron en evidencia diferencias sobre las responsabilidades políticas y el contexto en el que ocurrió la agresión.
Mientras el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, prometió avanzar con la identificación de los atacantes, dirigentes del peronismo vincularon lo sucedido con un clima de creciente intolerancia y cuestionaron los discursos del presidente Javier Milei.
Entre las expresiones más contundentes aparecieron las del intendente de La Plata, Julio Alak, quien calificó el episodio como una manifestación de “fascismo puro y duro”, y las de la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, quien advirtió sobre un “clima de época donde la violencia y prepotencia tienen cada vez menos límites”.
Desde el oficialismo porteño, Jorge Macri aseguró que la Ciudad trabaja para esclarecer lo sucedido y anticipó que buscará sancionar a los responsables.
"Los ataques ocurridos en Palermo son de suma gravedad y no vamos a permitir que estos delitos queden impunes", sostuvo el jefe de Gobierno a través de sus redes sociales.
Los ataques ocurridos en Palermo son de suma gravedad y no vamos a permitir que estos delitos queden impunes. Los ministros de Justicia y de Seguridad ya están avanzando con la investigación para identificar a estos delincuentes. Les vamos a caer con todo el peso de la ley.
— Jorge Macri (@jorgemacri) November 3, 2026
Además, informó que los ministros de Justicia y Seguridad porteños avanzan con la investigación para identificar a quienes participaron de la agresión. "Les vamos a caer con todo el peso de la ley", advirtió.
En la misma línea se expresó el diputado nacional del PRO Cristian Ritondo, quien calificó el episodio como "repudiable" y describió el accionar de los atacantes como una agresión organizada.
"Una patota de jóvenes ingresó a la Ciudad con un solo objetivo: generar violencia", afirmó.
Lo que pasó en los Bosques de Palermo es REPUDIABLE. Una patota de jóvenes ingresó a la Ciudad con un solo objetivo: generar violencia. Recorrieron las calles provocando disturbios y amedrentando a los vecinos, y cerraron la noche con una agresión cobarde, a palazos y piedrazos, contra mujeres trans en Palermo. Esto no puede quedar impune. Todo mi respaldo a @jorgemacri, que actuó con rapidez y ya instruyó a sus ministros de Justicia y Seguridad para identificar a los responsables. Les va a caer todo el peso de la ley, para que hechos así no se repitan nunca más.
— Cristian Ritondo (@cristianritondo) November 4, 2026
Ritondo también respaldó la intervención de Jorge Macri y reclamó que los responsables sean identificados y sancionados para evitar que hechos similares vuelvan a producirse.
Una de las declaraciones más duras llegó desde La Plata. El intendente Julio Alak repudió el ataque y estableció una relación directa entre la violencia ejercida contra las mujeres trans y el discurso político del Gobierno nacional.
"Cuando el odio contra determinados sectores de la comunidad -ya sean periodistas, disidentes políticos o personas trans- se exalta y legitima desde la propia autoridad presidencial, estos son los resultados", sostuvo.
Repudio enfáticamente el ataque salvaje y cobarde contra un grupo de mujeres trans en los bosques de Palermo. Cuando el odio contra determinados sectores de la comunidad -ya sean periodistas, disidentes políticos o personas trans- se exalta y legitima desde la propia autoridad presidencial, estos son los resultados. La violencia verbal del poder oficial tiene consecuencias gravísimas: los argentinos no queremos ni merecemos esta disolución incipiente que ya excede lo económico y se irradia a lo social impulsada desde el Ejecutivo. Se están cruzando límites peligrosos a instancias de un discurso incendiario que baja desde autoridades cuya responsabilidad es promover la convivencia y no incentivar ataques contra ningún sector de la población. Esto no es ley ni orden sino fascismo puro y duro que no podemos dejar avanzar en la Argentina.
— Julio Alak (@Julio_Alak) November 4, 2026
El jefe comunal consideró que las expresiones provenientes de las máximas autoridades nacionales pueden tener consecuencias sobre la convivencia social.
"La violencia verbal del poder oficial tiene consecuencias gravísimas", afirmó, y advirtió que se están cruzando límites peligrosos.
Alak cerró su pronunciamiento con una de las definiciones más contundentes de la jornada: "Esto no es ley ni orden sino fascismo puro y duro que no podemos dejar avanzar en la Argentina".
Sus declaraciones se sumaron a los cuestionamientos que otros dirigentes habían dirigido a Milei tras la difusión de las imágenes de la agresión.
La ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, también expresó su rechazo y puso el foco en el contexto social en el que se produjo el episodio. "Que una manada de pibes decidan salir a 'cazar' travestis y mujeres trans nos duele en el alma. Por lo injusto, por lo cruel", manifestó.
Sin mencionar directamente al Presidente, la funcionaria planteó que lo sucedido no puede analizarse como un hecho completamente aislado.
"Sabemos que esto no sale de un repollo, que es parte de un clima de época donde la violencia y prepotencia tienen cada vez menos límites", señaló.
Que una manada de pibes decidan salir a “cazar” travestis y mujeres trans nos duele en el alma. Por lo injusto, por lo cruel. Pero nos duele más aún porque sabemos que esto no sale de un repollo, que es parte de un clima de época donde la violencia y prepotencia tienen cada vez menos límites. No queremos, no podemos ni merecemos vivir en una Argentina donde exista el miedo a poder ser. Repudio absoluto.
— Daniela Vilar (@danyvilar) November 4, 2026
Vilar concluyó con un mensaje sobre la convivencia y el respeto a la diversidad: "No queremos, no podemos ni merecemos vivir en una Argentina donde exista el miedo a poder ser".
El legislador porteño Leandro Santoro también se pronunció sobre lo ocurrido, aunque eligió una expresión breve para manifestar su posición.
"Frente al odio, el orgullo!", publicó en sus redes sociales.
Frente al odio, el orgullo!🏳️🌈 https://t.co/5itMYCF5ar
— Leandro Santoro (@SantoroLeandro) November 4, 2026
Su mensaje se sumó a las expresiones de rechazo de referentes de distintos espacios políticos, entre ellos Horacio Rodríguez Larreta, Myriam Bregman, Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro y Cecilia Moreau.
En particular, Larreta había retomado un fragmento del discurso de Milei en el Foro Económico Mundial de Davos de enero de 2025 para cuestionar sus declaraciones sobre la diversidad sexual.
"Los discursos de odio solo generan más odio", sostuvo el exjefe de Gobierno porteño.
De esta manera, el episodio volvió a instalar una discusión sobre los límites del discurso político, la discriminación y las responsabilidades institucionales frente a los hechos de violencia.
Las nuevas reacciones se producen después de que un grupo de jóvenes en bicicleta persiguiera y agrediera a mujeres trans en los Bosques de Palermo, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes.
Según la información difundida por organizaciones de diversidad, al menos seis personas resultaron lesionadas. Parte de las agresiones fue registrada en videos que posteriormente circularon por redes sociales.
La Justicia porteña inició una investigación para identificar a los responsables y determinar las circunstancias del ataque, mientras organizaciones LGBTIQ+ trabajan en la presentación de denuncias y testimonios.
El episodio también se produjo en la previa de la Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 7 de noviembre, una convocatoria que tendrá entre sus principales ejes el rechazo a la discriminación y la violencia.
Aunque las expresiones políticas coincidieron en condenar las agresiones, las diferencias aparecieron al momento de interpretar sus causas: mientras el PRO puso el acento en la investigación judicial y las sanciones, referentes del peronismo y otros espacios opositores cuestionaron el clima discursivo promovido, según sus planteos, desde el Gobierno nacional.
Así, el ataque en Palermo trascendió el ámbito judicial y abrió un nuevo capítulo del debate político sobre la violencia, la diversidad y la convivencia democrática en la Argentina.