Franco Colapinto se subió en San Pablo a la "Renoleta", un Renault 6 que tres amigos santafesinos restauraron y plotearon para viajar hasta Brasil a alentarlo. El encuentro se dio a 48 horas de las primeras pruebas del Gran Premio, en el circuito de Interlagos.
Los dueños del auto son Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, vecinos de Esperanza, Santa Fe. Salieron en un Renault 6 modelo 1977, conocido popularmente como “Renoleta”. El auto luce los colores de Alpine, la escudería del piloto, junto con las banderas de Argentina y Brasil y los nombres de quienes colaboraron con el proyecto. También lleva el número 43, en referencia a Colapinto. La bautizaron “La Alpina 527”.
El viaje no fue sencillo. El recorrido total ronda los 4.500 kilómetros entre ida y vuelta, y a poco de salir apareció el primer contratiempo. Un problema en el alternador los frenó en Concordia, donde los equipos del Turismo Nacional les dieron una mano.

El auto no era una 'pinturita' cuando lo compraron. Llevaba una década abandonado y desarmado. Ingresó al taller el 18 de mayo y el 20 de septiembre ya estaba listo. Todavía faltaba colocarle la gráfica y, según revelaron los tres amigos, la idea surgió en una charla de asado y comenzaron a darle forma en sus ratos libres.
El sueño máximo era que Colapinto viera el Renault 6, firmara el capó, se sacara una foto y aceptara un mate preparado desde Santa Fe. Con el paso de los días, los tres amigos no solo pudieron cumplir buena parte de ese deseo, sino que el auto terminó en manos del piloto.
La on board de Franco en la Renoleta jajajaja https://t.co/SaxlUH7TqR
— Juan Cruz Alvarez (@Juanito77ok) November 4, 2026
JAJAJAJAJAJAJ SE SUBIÓ A MANEJARLO https://t.co/4ZoB5JLNQk
— Tino (@TinoCLeclerc) November 4, 2026
El fin de semana tiene formato convencional, sin sprint. La práctica libre 1 es el viernes 6 de noviembre a las 12.30 y la práctica libre 2 a las 16. El sábado 7 hay práctica libre 3 a las 11.30 y clasificación a las 15. La carrera es el domingo 8 a las 14 (hora argentina).
Colapinto llega con ganas de revancha. En México terminó octavo, pero una penalización por no reducir la velocidad con bandera amarilla lo dejó sin puntos. En Interlagos, el argentino destacó el aliento de los hinchas y dijo que quiere darles “una buena carrera”.