05/11/2026 - Edición Nº1367

Opinión


Rumbo al 2027

Las reelecciones bajo operaciones, sospechas y compromisos ocultos en PBA

05/11/2026 | “Espero que dure la paz… Pero no creo. Todos fingieron demencia”, expresó una de las personas que más conoce las tensiones internas.

Sorpresa y media. Luego de tres años sin encontrarse frente a frente, sin intermediarios de por medio, Axel Kicillof y Máximo Kirchner se juntaron este martes, con la excusa de organizar el cronograma del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, cuyo consejo lo preside el primero y el congreso, el segundo.

La reunión se hizo en la residencia del gobernador de La Plata y estuvieron presentes, entre otros, Facundo Tignanelli, el alter ego de Kirchner, Carlos Bianco, el ladero de Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario y los jefes territoriales Federico Otermín y Mariano Cascallares, entre otros.

Según todos los bandos consultados, la reunión fue mucho más pacífica de lo que se podía pronosticar. No hubo ni chicanas ni reclamos y todo se desenvolvió bajo una novedosa y extraña paz. Inclusive hubo varios pasajes, la mayoría, que el gobernador y el diputado nacional intercambiaron diálogos directos, como viejos conocidos.

¿Llegaron a tocar otros temas que los de estricta referencia partidaria? Si. Las reelecciones de los intendentes fueron esbozadas en el encuentro como uno de los puntos que deben resolver. Si bien nadie se animó a explayarse sobre el tema, en el aire quedó flotando la idea que todos aceptaron la cuestión como “inexorable”, más allá que es conocida la frase del hijo de los dos presidentes sobre que “la responsabilidad la tiene el gobernador. Él se las prometió a los intendentes. Y ellos armaron el Movimiento Derecho al Futuro por eso. Entonces, que las pida él”.

La postura del Frente Renovador

Quizás por eso Sergio Massa, acompañado por todo el Frente Renovador, salieron a coro a decir con claridad que ellos no iban a borrar con el codo lo que escribieron con la mano y no avalarán ninguna modificación a la normativa actual que obliga a los jefes comunales a tener, en el caso de ser votados, solo dos mandatos consecutivos. En diciembre de 2022 ese sector también se opuso, pero la legislatura aprobó las re re bajo una maniatada reinterpretación de la ley aprobada en 2016 bajo el mandato provincial de María Eugenia Vidal.

“Espero que dure la paz… Pero no creo. Todos fingieron demencia”, expresó una de las personas que más conoce las tensiones internas. “Si hubieran querido sacar el tema de las re re, ya lo hubieran hecho. Ellos tienen las manos”, confirma alguien del MDF que no confía en sus aliados internos de La Cámpora y el Frente Renovador.

Pero si Kicillof presenta el proyecto de reelecciones para ser tratados en extraordinarias, cómo harán para votar en contra con la presión que tienen los principales dirigentes del peronismo para conciliar las relaciones con los jefes comunales? Si bien el gobernador estiró los plazos del debate hasta el infinito y más allá, tal cual es su costumbre, ¿Kirchner y Massa tendrán mucho margen para decir que no? Y, al mismo tiempo, impedir que los que se quedan sin poder territorial directo tampoco integren las listas de diputados y senadores como ha pasado hasta aquí? Habrá que verlo, aunque ya Massa demostró que su fuerza se movió monolíticamente hace cuatro años cuando se debatió el mismo tema.

¿Se animará el peronismo, que ganó las elecciones provinciales del año pasado por el peso de los jefes comunales, a guardarlos porque no pueden participar? “A nadie que yo conozco elije se distribuidor de Manaos si tiene para vender Coca Cola”, sintetizó uno de los que más quiere que se destrabe el tema. No porque lo necesite para ganar en su localidad, sino porque sabe que “nos jubilan y luego no nos permiten volver a participar”.

El tema provocó que el PRO y La Libertad Avanza salieran a aclarar que ellos no votarían en favor de las reelecciones. Lo hicieron para silenciar la polémica que abrió un artículo en el diario Clarín en el que se revelaba que el gobierno nacional necesitaba del voto radical para fortalecer la elección de Javier Milei. “¿Quién fue el que tiró esa bomba? ¿Lo hizo para que se pudriera todo no?” le preguntaron varios dirigentes a este periodista. La respuesta es incierta, aunque todo puede confirmar las miradas conspiranoicas porque no siempre los propios libertarios piensan lo mismo. Y ni que hablar de los radicales y del PRO, que en la provincia tienen a sus jefes comunales con las mismas ganas de tener una vuelta más que sus pares peronistas.