05/11/2026 - Edición Nº1367

Política

Boletín Oficial

Emergencias sanitarias: la jugada de Milei con capacitaciones en todo el país

05/11/2026 | La normativa contempla el uso de sistemas de información, plataformas digitales, tableros de control y aplicaciones.

El Ministerio de Salud modificó el esquema de coordinación para la preparación y respuesta ante emergencias sanitarias.

A través de la Resolución 1571/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, la cartera que conduce Mario Lugones cambió la denominación y las funciones de la Unidad de Gestión Integral de Riesgo en Salud (GIRSAL), que pasará a llamarse Unidad de Coordinación Federal de Emergencias Sanitarias (UCFES).

La medida apunta a fortalecer la articulación entre el Ministerio de Salud, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los organismos que intervienen en la gestión de riesgos y desastres.

También establece mecanismos para centralizar y analizar información sanitaria, mejorar la coordinación operativa y capacitar de manera continua a los equipos que participan en la respuesta ante situaciones críticas.

La resolución modifica la normativa que había creado la GIRSAL en 2023 y establece que los cambios se implementarán con los recursos humanos, técnicos, materiales y presupuestarios existentes, sin generar gastos adicionales ni modificar la estructura organizativa vigente.

Mario Lugones, ministro de Salud

De la GIRSAL a la UCFES: qué cambia en la estructura sanitaria

La Unidad de Gestión Integral de Riesgo en Salud había sido creada mediante la Resolución 1061/2023, con el objetivo de articular las áreas del Ministerio de Salud para mejorar las capacidades institucionales frente a situaciones críticas y emergencias de cualquier origen que afectaran a las personas y las comunidades.

La nueva resolución reemplaza esa denominación por la de Unidad de Coordinación Federal de Emergencias Sanitarias (UCFES), una modificación que busca reflejar con mayor precisión su función de coordinación entre las áreas sanitarias nacionales, las jurisdicciones y los organismos con responsabilidades en la preparación y respuesta ante emergencias.

El objetivo es establecer mecanismos de cooperación para mejorar la preparación, la gestión y la respuesta ante emergencias, respetando las autonomías provinciales y las responsabilidades de cada organismo.

Las funciones de la nueva Unidad de Coordinación Federal de Emergencias Sanitarias

La Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias tendrá a su cargo la coordinación técnica y operativa de la UCFES. Entre sus responsabilidades se encuentran establecer lineamientos generales, definir estándares comunes y promover mecanismos de articulación entre los distintos actores.

La resolución establece una serie de funciones para la unidad:

  • Integrar estrategias de detección, evaluación y gestión de riesgos sanitarios.
  • Generar, validar y establecer planes integrados de respuesta ante eventos prioritarios.
  • Identificar actores, recursos, insumos estratégicos y procedimientos necesarios para afrontar emergencias.
  • Proponer cursos de acción para preparar la respuesta y determinar el inicio, cese o cambio de fase de una emergencia cuando no exista un procedimiento previamente establecido.
  • Coordinar con provincias, municipios y otros organismos acciones conjuntas ante riesgos que excedan las atribuciones de las instancias nacionales específicas.
  • Diseñar planes de capacitación para los equipos de salud nacionales y jurisdiccionales.

Además, la DINESA deberá elevar a la Subsecretaría de Institutos y Fiscalización un plan de trabajo para desarrollar estas acciones dentro de los 30 días posteriores a la entrada en vigencia de la resolución.

La UCFES estará presidida por un representante de esa subsecretaría e integrada por representantes de las direcciones nacionales de Habilitación, Fiscalización y Sanidad de Fronteras; Epidemiología e Información Estratégica; Relaciones Internacionales; y Emergencias Sanitarias.

También podrá convocar a otras áreas del Ministerio de Salud, según las temáticas que deba abordar.

Centralización de datos y herramientas digitales para responder ante emergencias

Uno de los puntos centrales de la resolución es el fortalecimiento de los mecanismos de gestión y centralización de la información sanitaria vinculada con emergencias.

La Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias deberá recopilar, monitorear y analizar los datos provenientes de las dependencias del Ministerio de Salud, de los organismos que integran la UCFES y de las jurisdicciones que se incorporen a los mecanismos de articulación previstos.

La finalidad es contar con información relevante para la gestión de emergencias sanitarias a nivel nacional y facilitar la elaboración de respuestas coordinadas.

Para esa tarea, la normativa contempla el uso de sistemas de información, plataformas digitales, tableros de control, aplicaciones, programas especializados y otras herramientas tecnológicas que permitan recolectar, consolidar, analizar y visualizar datos en tiempo real o diferido.

El sistema deberá garantizar la interoperabilidad entre las herramientas, la seguridad de la información y la trazabilidad de los procesos. La resolución también establece que el tratamiento de los datos deberá respetar la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales y sus normas complementarias.

La articulación podrá incluir Equipos de Respuesta Médica Extrahospitalaria, que podrán organizarse mediante equipos de despliegue, células de atención especializada y dispositivos de apoyo remoto a través de estrategias de telemedicina y telemetría.

La conformación de estos equipos dependerá del tipo de evento, la magnitud de la emergencia y las necesidades sanitarias identificadas.

Capacitación federal: JEROS, VirtualCICOM y los manuales de DINESA

La resolución también crea el Programa Federal de Capacitación en Emergencias Sanitarias, que funcionará en el ámbito de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias.

El programa busca fortalecer las capacidades técnicas y operativas del personal que integra la UCFES mediante formación continua, simulaciones de actuación, certificación y acompañamiento técnico.

El esquema se organizará bajo un modelo de capacitación en cascada: primero se formarán referentes y formadores jurisdiccionales, que luego deberán reproducir las actividades educativas y acompañar a los equipos de sus respectivas jurisdicciones.

El programa contempla tres componentes principales:

  • JEROS: la capacitación estará orientada a la recolección, carga, revisión, análisis y utilización de información relacionada con emergencias sanitarias. Los participantes deberán aprender a registrar datos, identificar inconsistencias, actualizar información y elaborar reportes.
  • VirtualCICOM: se incorporará la formación para utilizar esta herramienta digital de acuerdo con sus funcionalidades disponibles, los perfiles de acceso y los procedimientos institucionales. La capacitación incluirá el reconocimiento del entorno de trabajo y las acciones habilitadas para cada usuario.
  • Manuales de DINESA: se capacitará a los equipos para interpretar y aplicar los lineamientos y procedimientos establecidos en los manuales de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias. El componente comprende tanto los dispositivos que se implementan según las amenazas o riesgos identificados como el Manual para el abordaje nacional e internacional de emergencias sanitarias, que adopta un enfoque multiamenaza.

La capacitación combinará explicaciones conceptuales, demostraciones, ejercicios guiados y simulaciones. Podrá desarrollarse de manera presencial, virtual o combinada, según los objetivos y las condiciones de implementación.

El programa también contempla la evaluación de los aprendizajes, el registro de las actividades realizadas y el seguimiento de las dificultades que puedan surgir durante la utilización de las herramientas o la aplicación de los procedimientos.

Cómo se organizará la capacitación en las provincias

El esquema federal establece responsabilidades diferenciadas para la coordinación del programa, los equipos docentes, los referentes jurisdiccionales, los formadores y los participantes.

La coordinación general estará a cargo de la organización de las actividades, la definición de los objetivos y contenidos, la actualización de los materiales y el seguimiento de los resultados.

Los equipos docentes deberán preparar y desarrollar las instancias formativas, supervisar las prácticas, evaluar los aprendizajes y orientar a los referentes para que puedan replicar la capacitación.

En tanto, los referentes jurisdiccionales funcionarán como nexo entre la coordinación nacional y los equipos de cada provincia. Entre sus tareas estarán identificar necesidades de capacitación, comunicar actualizaciones, canalizar consultas y acompañar la incorporación de los procedimientos a las prácticas de trabajo.

Los formadores jurisdiccionales, por su parte, deberán planificar y desarrollar las actividades de réplica, mantener los contenidos esenciales del programa y orientar a los usuarios durante la aplicación de los procedimientos.

La normativa aclara que estas funciones no implican atribuciones automáticas para administrar las plataformas, validar información o autorizar accesos. Esas responsabilidades dependerán de las competencias institucionales y los permisos asignados.

En cuanto a los participantes, deberán realizar las actividades prácticas y evaluaciones, aplicar los criterios de registro y revisión, comunicar errores y dificultades y resguardar sus credenciales de acceso.

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