La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió suspender temporalmente las medidas de fuerza que tenía previstas para este viernes 6 de noviembre en 27 aeropuertos de todo el país. La decisión llegó después de un pedido formal de la Iglesia, que manifestó su preocupación por las posibles complicaciones que podía generar la protesta sindical durante la visita del papa León XIV a la Argentina.
El gremio que conduce Rodolfo Aguiar aceptó postergar la jornada de reclamos como un gesto de buena voluntad para garantizar el funcionamiento del sistema aerocomercial y facilitar el traslado de miles de fieles, autoridades e integrantes de la Iglesia. Sin embargo, aclaró que la suspensión no implica el levantamiento del conflicto y anticipó que las protestas serán reprogramadas para después de la visita papal.
La decisión se tomó luego de una comunicación del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, quien transmitió la preocupación de la institución religiosa por los inconvenientes que podían producirse en las estaciones aéreas durante la llegada del Sumo Pontífice.
ÚLTIMO MOMENTO!! EN COMUNICACIÓN CON LA IGLESIA, ATE SUSPENDE TEMPORALMENTE LAS PROTESTAS DEL VIERNES EN AEROPUERTOS!! PODRÍAMOS DECIR QUE EN ESTA, AL GOBIERNO LO SALVÓ EL PAPA!! Por supuesto que los trabajadores entendemos la importancia histórica que tiene la llegada del Sumo Pontífice a nuestro país. No vamos a ser nosotros quienes nos opongamos al encuentro de nuestro pueblo con León XIV y es por esto que hemos decidido ATENDER ESTE PEDIDO DE LA IGLESIA y su compromiso de mediar con el Ejecutivo nacional a los efectos de encontrar una resolución a nuestros reclamos. Pero tiene que quedar claro que EL CONFLICTO SIGUE, porque la inseguridad en el sistema aerocomercial continúa y porque los sueldos siguen siendo de hambre. Paralelamente, mantendremos una reunión este viernes a las 11 con el Subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Gómez, en la sede de Transporte. Vamos a garantizar todos los vuelos durante la visita papal, pero la medida sólo SE SUSPENDE DE MANERA TEMPORAL Y SERÁ RETOMADA de manera inmediata apenas concluya. PD: En respeto a las distintas creencias religiosas que profesan nuestros afiliados a lo largo y ancho del país, hacemos saber que este es un gesto a León XIV y no lo es ni a @JMilei ni a @LuisCaputoAR.
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) November 5, 2026
En un comunicado, Aguiar explicó los motivos que llevaron al sindicato a modificar el cronograma de protestas y confirmó que la organización aceptó el pedido de la Iglesia y su compromiso de mediar ante el Poder Ejecutivo para intentar encontrar una solución a los reclamos.
“Podríamos decir que en esta, al Gobierno lo salvó el Papa. Por supuesto que los trabajadores entendemos la importancia histórica que tiene la llegada del Sumo Pontífice a nuestro país. No vamos a ser nosotros quienes nos opongamos al encuentro de nuestro pueblo con León XIV”, sostuvo el secretario general de ATE Nacional.
El dirigente remarcó que la decisión responde exclusivamente a la importancia de la visita papal y al pedido de las autoridades eclesiásticas. En ese sentido, buscó diferenciar el gesto sindical de cualquier acercamiento al Gobierno de Javier Milei.
“En respeto a las distintas creencias religiosas que profesan nuestros afiliados a lo largo y ancho del país, hacemos saber que este es un gesto a León XIV y no es ni a Milei ni a Caputo”, enfatizó.
De esta manera, ATE garantizó que los vuelos puedan desarrollarse normalmente durante la visita oficial del Papa, aunque advirtió que la medida de fuerza será retomada una vez finalizada la agenda del Pontífice.
La organización sindical anticipó que en las próximas horas comunicará la nueva fecha para las medidas de fuerza, que inicialmente estaban previstas para este viernes 6 de noviembre y comprendían a 27 aeropuertos argentinos.
La protesta había sido anunciada mediante una retención de tareas de trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo responsable de regular y fiscalizar la actividad aeronáutica civil.
El esquema contemplaba garantizar únicamente los vuelos sanitarios, humanitarios, los traslados de órganos y los servicios oficiales, mientras que las operaciones comerciales podían verse afectadas por demoras, cancelaciones e incluso interrupciones.
En Ezeiza y Aeroparque, además, estaba previsto implementar un denominado “paro a la japonesa”, una modalidad que consiste en intensificar los controles y las tareas de fiscalización. Los trabajadores habían anticipado inspecciones exhaustivas de aeronaves, equipos de rampa, obras, pistas y calles de rodaje para verificar que las operaciones cumplieran con las condiciones de seguridad exigidas.
Con la postergación, ese esquema también quedará suspendido temporalmente hasta que el sindicato anuncie el nuevo cronograma.

En paralelo a la decisión de suspender las protestas, ATE confirmó que este viernes a las 11 mantendrá una reunión con el subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Gómez, en la sede de la cartera.
El encuentro buscará abordar los reclamos que motivaron la convocatoria sindical y encontrar una respuesta de las autoridades nacionales. La negociación se desarrollará en un escenario de tensión por las denuncias de deterioro de la infraestructura aeroportuaria, falta de recursos y problemas en las condiciones laborales del personal.
Aguiar, sin embargo, dejó en claro que la postergación no representa un cambio en el diagnóstico del gremio. “El conflicto sigue, porque la inseguridad en el sistema aerocomercial continúa y porque los sueldos siguen siendo de hambre”, afirmó.
La organización también sostuvo que la suspensión constituye una señal de buena voluntad ante la importancia del acontecimiento religioso, pero que no modifica sus exigencias al Gobierno nacional.
Uno de los principales argumentos de ATE para convocar a las protestas fue el presunto deterioro de las condiciones de higiene, seguridad técnica y ambiente laboral en aeropuertos nacionales e internacionales.
Entre los casos mencionados por el sindicato aparecen los aeropuertos Brigadier Mayor César Raúl Ojeda, de San Luis, y El Pucú, de Formosa, donde denunció problemas con las autobombas destinadas a responder ante emergencias.
También advirtió sobre la falta de agentes extintores, equipos de protección personal, ambulancias en condiciones adecuadas e insumos sanitarios. Según el gremio, estas deficiencias comprometen la capacidad de respuesta ante eventuales incidentes y ponen en riesgo a trabajadores, tripulaciones y pasajeros.
Otro de los puntos centrales del reclamo es el destino de los recursos recaudados mediante la tasa aeroportuaria que pagan los usuarios al comprar sus pasajes.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por ATE, ese concepto representa alrededor de $220.000 millones anuales. Sin embargo, el sindicato sostiene que menos del 10% de lo recaudado retorna al fortalecimiento operativo del organismo o al pago de los salarios del personal.