Santiago Peña continúa como presidente de Paraguay después de que el Congreso no pudiera resolver su renuncia, presentada este jueves 5 de noviembre en medio de la crisis de Ueno Bank. La sesión conjunta quedó sin quórum cuando legisladores oficialistas abandonaron el recinto ante la falta de votos para aceptar la dimisión. Horas después, el mandatario anunció que ejercerá su defensa en el juicio político, dejando sin concretar la sucesión presidencial que debía encabezar Pedro Alliana.
La decisión abrió un nuevo capítulo en la crisis del Partido Colorado. Mientras sectores del oficialismo buscaban facilitar la salida de Peña, legisladores opositores y disidentes reclamaron continuar con el juicio político para impedir que una renuncia aceptada le permitiera reclamar la senaduría vitalicia prevista en el artículo 189 de la Constitución. La Cámara de Diputados ya había aprobado la acusación contra el mandatario, pero su eventual destitución todavía requiere una resolución del Senado.
Pero el golpe decisivo para Peña llegó desde su propio partido.
Horacio Cartes, expresidente de Paraguay, titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y principal impulsor de su candidatura presidencial, anunció que el coloradismo acompañaría el juicio político. La decisión dejó al jefe de Estado sin el sostén político que necesitaba para resistir en el Congreso.
El 4 de noviembre, 35 diputados habían presentado formalmente acusaciones contra Peña y Alliana. En el caso del presidente, los legisladores denunciaron un presunto conflicto de intereses por su anterior participación en Ueno Holding y cuestionaron la designación de Carlos Carvallo al frente del Banco Central del Paraguay, entre otras decisiones oficiales. Se trata de acusaciones parlamentarias, no de hechos que hayan sido establecidos mediante una condena judicial.
Peña anunció su renuncia mientras la Cámara de Diputados debatía el juicio político en su contra. Minutos después, los legisladores aprobaron por 78 votos contra 0 la acusación contra el mandatario, que deberá ser tratada por el Senado. La decisión dejó en evidencia el derrumbe de su respaldo político, incluso entre los diputados del Partido Colorado.
En un video difundido a través de sus redes sociales, Peña justificó su salida por la necesidad de preservar la estabilidad institucional y la paz social. También pidió garantizar la devolución de los ahorros afectados por la crisis de Ueno Bank. La votación en Diputados no constituye una destitución: el procedimiento requiere una decisión del Senado, mientras que la renuncia debe recibir tratamiento institucional.
La Constitución paraguaya establece, en su artículo 202, inciso 16, que corresponde al Congreso aceptar o rechazar la renuncia del presidente. Como la sesión conjunta terminó sin quórum y no se aprobó la dimisión de Santiago Peña, el mandatario continúa en el cargo y Pedro Alliana permanece como vicepresidente.
El artículo 234 dispone que, ante una vacancia definitiva de la Presidencia, el vicepresidente debe asumir hasta completar el mandato constitucional, previsto hasta el 15 de agosto de 2028. Sin embargo, ese procedimiento todavía no se concretó. Tampoco corresponde avanzar con la designación de un nuevo vicepresidente mientras Alliana no haya asumido la jefatura del Estado.
Alliana también había sido incluido en los pedidos de juicio político relacionados con Ueno Bank, pero la Cámara de Diputados rechazó la acusación en su contra por 48 votos contra 30. La decisión dejó expuesta una estrategia política del oficialismo: acompañar la salida de Peña mientras preservaba a su sucesor constitucional.
Horas después de fracasar el tratamiento de su renuncia, Peña difundió un nuevo mensaje en el que anunció que ejercerá su defensa ante el juicio político. El mandatario aseguró que presentará argumentos y pruebas y que colaborará con las instituciones competentes. También pidió que la discusión sobre su continuidad no paralice la devolución de los depósitos afectados por la crisis bancaria.
El nuevo escenario mantiene abierta una disputa constitucional. El artículo 189 reconoce la senaduría vitalicia a los expresidentes elegidos democráticamente, con excepción de aquellos declarados culpables en juicio político. Por eso, una destitución podría privar a Peña de ese beneficio, mientras que una renuncia aceptada le permitiría reclamarlo, aunque su reconocimiento efectivo no sería necesariamente automático.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. https://t.co/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
La crisis dejó al Partido Colorado frente a una situación que su conducción no consiguió resolver durante la jornada. Horacio Cartes, quien había impulsado la candidatura de Peña y luego respaldó su salida, no logró concretar la transición hacia Alliana. Mientras tanto, el Senado deberá definir los próximos pasos del juicio político.
Queridos compatriotas: Sé que estamos viviendo horas de preocupación e incertidumbre. Quiero hablarles con claridad y serenidad. Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República. Aun cuando ya hayan adelantado su decisión, voy a ejercer ese derecho. No por una cuestión de orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad frente al pueblo paraguayo. Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia. Aportaré la información que me sea requerida. La ciudadanía merece conocer la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley. Pero quiero dejar algo muy claro: el pago a los ahorristas no puede quedar pendiente de lo que ocurra conmigo. La discusión sobre mi continuidad en el cargo no puede paralizar las soluciones que necesitan las familias afectadas. Mi prioridad fue impulsar, dentro de la ley y en coordinación con las instituciones responsables, las medidas necesarias para que los ahorristas recuperen sus ahorros. Esclarecer los hechos y resolver los pagos son obligaciones que deben avanzar al mismo tiempo. Una no puede ser excusa para postergar la otra. Les pido que preservemos la calma y la paz. El reclamo de la ciudadanía merece ser escuchado y atendido con respeto, información clara y acciones concretas. Mi suerte personal no está por encima del Paraguay. Cualquiera sea el resultado de este proceso, actuaré con responsabilidad y respeto a la Constitución. Mi compromiso es con la verdad, con las instituciones y, por sobre todo, con las familias paraguayas. Que Dios bendiga al Paraguay.
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
Peña intentó abandonar el poder mediante una renuncia que no fue aceptada, continúa como presidente y ahora anuncia que se defenderá. La disputa ya no se limita a quién gobernará Paraguay, sino también a las condiciones constitucionales de su salida y al alcance del poder que Horacio Cartes conserva dentro del oficialismo.