Santiago Peña presentó este jueves 5 de noviembre su renuncia a la presidencia de Paraguay, en medio de una crisis política que terminó por quitarle el respaldo del Partido Colorado, la fuerza que lo llevó al poder en 2023. El vicepresidente Pedro Alliana es su sucesor constitucional y deberá completar el mandato hasta el 15 de agosto de 2028, una vez formalizada la vacancia presidencial.
La salida del mandatario se precipitó después de que el Congreso avanzara con los pedidos de juicio político presentados por legisladores opositores y disidentes del oficialismo, tras la intervención de Ueno Bank. El escándalo provocó protestas en Asunción, dejó a millones de clientes sin acceso normal a sus fondos y colocó bajo cuestionamiento los vínculos entre el gobierno paraguayo y la entidad financiera.
Pero el golpe decisivo para Peña llegó desde su propio partido.
Horacio Cartes, expresidente de Paraguay, titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y principal impulsor de su candidatura presidencial, anunció que el coloradismo acompañaría el juicio político. La decisión dejó al jefe de Estado sin el sostén político que necesitaba para resistir en el Congreso.
El 4 de noviembre, 35 diputados habían presentado formalmente acusaciones contra Peña y Alliana. En el caso del presidente, los legisladores denunciaron un presunto conflicto de intereses por su anterior participación en Ueno Holding y cuestionaron la designación de Carlos Carvallo al frente del Banco Central del Paraguay, entre otras decisiones oficiales. Se trata de acusaciones parlamentarias, no de hechos que hayan sido establecidos mediante una condena judicial.
Peña anunció su renuncia mientras la Cámara de Diputados debatía el juicio político en su contra. Minutos después, los legisladores aprobaron por 78 votos contra 0 la acusación contra el mandatario, que deberá ser tratada por el Senado. La decisión dejó en evidencia el derrumbe de su respaldo político, incluso entre los diputados del Partido Colorado.
En un video difundido a través de sus redes sociales, Peña justificó su salida por la necesidad de preservar la estabilidad institucional y la paz social. También pidió garantizar la devolución de los ahorros afectados por la crisis de Ueno Bank. La votación en Diputados no constituye una destitución: el procedimiento requiere una decisión del Senado, mientras que la renuncia debe recibir tratamiento institucional.
En un mensaje público, justificó la renuncia por la necesidad de preservar la estabilidad del país y sus instituciones democráticas. También se refirió a la situación de los ahorristas afectados por la crisis bancaria.
La Constitución paraguaya establece, en su artículo 202, inciso 16, que corresponde al Congreso aceptar o rechazar la renuncia del presidente. Una vez formalizada la vacancia, el artículo 234 dispone que el vicepresidente Pedro Alliana asuma la Presidencia hasta completar el mandato constitucional, previsto hasta el 15 de agosto de 2028.
La salida de Peña no obliga a convocar elecciones presidenciales anticipadas. Sin embargo, la llegada de Alliana al Ejecutivo dejará vacante la Vicepresidencia. Como el período presidencial se encuentra dentro de sus últimos dos años, corresponderá al Congreso designar al reemplazante por mayoría absoluta de sus miembros.
Alliana llega a esta instancia con una extensa trayectoria dentro del Partido Colorado, pero también con una particularidad política: su nombre fue incluido en la acusación parlamentaria presentada contra el gobierno. Sin embargo, sectores colorados diferenciaron su situación de la de Peña y se pronunciaron a favor de que asumiera la Presidencia.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. https://t.co/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
La renuncia abre, además, otro debate institucional. El artículo 189 de la Constitución reconoce la senaduría vitalicia a los expresidentes electos democráticamente, con la excepción de quienes hayan sido declarados culpables en juicio político. Esa diferencia podría adquirir importancia para Peña, aunque su aplicación concreta dependerá de la interpretación constitucional y las decisiones parlamentarias.
El desenlace deja al Partido Colorado frente a una reorganización de su poder interno. La misma estructura que impulsó a Peña a la Presidencia participó de su salida, mientras Cartes y Alliana quedaron ubicados en el centro de las negociaciones por la continuidad del gobierno.
🇵🇾 | AHORA — Crece el escándalo político en Paraguay tras revelarse los vínculos empresariales del presidente Santiago Peña con el grupo propietario de Ueno Bank, entidad intervenida por graves problemas de solvencia. Peña fue accionista del grupo hasta 2025, mientras que el banco llegó a administrar aproximadamente 850 millones de dólares en fondos públicos. https://t.co/ifGoDUSGu2
— Polymarket Español (@polymarketenesp) November 5, 2026