por Redacción NewsDigitales
El especialista en negocios internacionales Marcelo Elizondo participó de Precisiones, el ciclo de NewsDigitales conducido por Daniel Bilotta, donde analizó el escenario político y económico de Brasil tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva y la salida del país de Flávio Bolsonaro.
Durante la entrevista, abordó el deterioro de las relaciones entre Javier Milei y el mandatario brasileño, el futuro del Mercosur, la competencia comercial con China y las dificultades de la Argentina para atraer inversiones extranjeras.
Elizondo planteó interrogantes sobre las circunstancias en las que Flávio Bolsonaro abandonó Brasil después de las elecciones presidenciales. Según explicó, existen aspectos del episodio que todavía no encuentran una explicación clara.

“Es bastante poco claro todo, porque es poco claro que Bolsonaro haya transitado la cantidad de kilómetros desde Brasilia hasta el sur, al límite con Argentina, por una carretera en auto sin que nadie chequee su identidad cuando los servicios de inteligencia saben todo”, sostuvo.
El especialista también consideró que la salida del dirigente opositor podría resultar políticamente conveniente para Lula, aunque aclaró que se trata solamente de una hipótesis.

“Dejar vacante el lugar de la oposición después de una elección tan reñida es algo beneficioso para el Gobierno de Brasil. Peor es que quede discutiendo y acusando de fraude y demás, que es lo que parecía que iba a ocurrir”, explicó.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue el deterioro del vínculo diplomático entre Argentina y Brasil. Elizondo sostuvo que las diferencias ideológicas entre ambos presidentes se profundizaron después del episodio protagonizado por Bolsonaro. “Yo decía: después de la elección van a tener que convivir. Pero después del episodio Bolsonaro, el avión de Iguazú, está claro que estamos en un punto de no retorno de la relación personal entre los presidentes”, afirmó.

Sin embargo, el especialista diferenció las tensiones políticas de las relaciones comerciales, que continúan desarrollándose pese al enfrentamiento entre los mandatarios. “La verdad es que, pese a la mala relación entre los presidentes, el comercio sigue fluyendo. Brasil sigue siendo el principal destino para las exportaciones argentinas. Brasil es el quinto mayor inversor extranjero en la Argentina. Muchas pymes argentinas venden en Brasil”, destacó.
Además, consideró que la apertura económica impulsada por Milei favoreció determinadas operaciones comerciales que anteriormente encontraban mayores restricciones.
Elizondo anticipó que uno de los principales conflictos entre ambos gobiernos estará relacionado con el futuro del Mercosur y las posibilidades de negociar acuerdos comerciales con otros países. “El Mercosur es un bloque que estaba casi muerto, pero que reverdeció con el pacto entre el Mercosur y la Unión Europea. Eso fortaleció al Mercosur, pero ahora viene una discusión sobre qué Mercosur vamos a tener”, explicó.

En ese sentido, señaló que Lula y Milei mantienen posiciones diferentes respecto del funcionamiento del bloque regional. “Lula quiere un Mercosur más convencional, más tradicional, más cerrado, y Milei quiere un Mercosur más abierto, flexible, que incluso permita a los países negociar unilateralmente con terceros sin pedirle permiso al bloque”, advirtió.
El especialista consideró que Uruguay podría acompañar algunas propuestas argentinas de flexibilización comercial, mientras que Brasil buscaría preservar un esquema de integración más tradicional.
El avance de los vehículos chinos en los mercados de Argentina y Brasil fue otro de los temas abordados durante la entrevista. Elizondo explicó que la competitividad de las empresas asiáticas representa un desafío para la industria automotriz regional.

“China es un actor muy relevante en todo el mundo por su gran capacidad competitiva, porque vende autos con precios que los demás en Occidente no pueden alcanzar”, sostuvo.
También advirtió que las automotrices argentinas enfrentan una competencia creciente incluso dentro del mercado brasileño, donde cuentan con ventajas arancelarias. “Hay menos autos argentinos que llegan a Brasil porque están compitiendo contra chinos que están ganando mercado, posiciones, incluso cuando la Argentina entra pagando arancel cero en Brasil y los chinos pagan arancel del 35%”, explicó.
Elizondo recordó que el acuerdo bilateral automotor entre Argentina y Brasil vence en 2029, por lo que ambos países deberán discutir las condiciones que regirán el intercambio durante los próximos años.
Consultado sobre las diferencias entre ambos países para captar capitales extranjeros, Elizondo consideró que Brasil ofrece mayor estabilidad económica e institucional, incluso cuando atraviesa conflictos políticos. “En Brasil las tensiones políticas son duras y las peleas políticas son pesadas. Sin embargo, en términos de reglas para los negocios es mucho más estable y no depende de quién gane”, afirmó.

En contraste, cuestionó que las perspectivas económicas argentinas dependan excesivamente de la continuidad de determinados dirigentes. “En cambio, la Argentina, yo creo que tenemos un problema, que es que dependemos de alguien. Incluso la propia propuesta del presidente Milei: dependen de mí. Y si no sigo yo, los negocios se pierden en la Argentina y no hay incentivos para invertir”, señaló.
Para el especialista, la previsibilidad constituye un factor decisivo para las empresas internacionales. “Las empresas prefieren depender de instituciones y de normas y no de personas”, resumió.
Elizondo también analizó la percepción que existe en determinados sectores económicos internacionales sobre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof. “Cristina Kirchner es una figura con muy mala reputación en los países occidentales, incluso en Europa, donde no hay una posición tan antikirchnerista como los republicanos norteamericanos”, sostuvo.

Según explicó, esa desconfianza está relacionada con los antecedentes de restricciones cambiarias, modificaciones contractuales y conflictos con empresas extranjeras durante las administraciones kirchneristas. Sobre el gobernador bonaerense, consideró que enfrenta dificultades para construir una identidad política independiente de la expresidenta.
“Por más que hoy Kicillof tiene una mala relación con Cristina, no puede evitar tener la imagen de ser el hijo político de Cristina. Kicillof es K, más allá de que hoy no se lleve bien con Cristina”, afirmó.
Hacia el cierre, el especialista abordó el impacto de la tecnología sobre el mercado laboral y señaló que Argentina mantiene un retraso frente a las principales economías desarrolladas. “Yo hago mis estudios comparativos y la Argentina tiene un retraso en términos de competitividad tecnológica en relación a Europa, Estados Unidos, Canadá, Japón o Australia”, explicó.
Elizondo sostuvo que los países más avanzados ya discuten cómo adaptar sus empresas y trabajadores a los cambios tecnológicos, mientras que Argentina continúa concentrada en problemas laborales estructurales. “En la Argentina estamos discutiendo empleo en negro, se destruye empleo en blanco y se crea empleo en negro. Todavía creo que hay, de parte de la discusión política, pero también de parte de las empresas, un foco más de corto plazo”, advirtió.
Finalmente, consideró que una eventual consolidación de las reformas económicas podría modificar las estrategias empresariales y favorecer decisiones de inversión más sostenidas. “Históricamente, lo que han hecho, obligadas por el contexto, es maximizar el corto plazo”, concluyó.