A casi 20 años de uno de los Gran Hermano más recordados de la televisión argentina, sus protagonistas todavía tienen historias para contar. Esta vez, quien decidió volver sobre aquella experiencia fue Vanina Gramuglia, que brindó una entrevista a NewsDigitales y habló sin filtros sobre los vínculos que construyó dentro de la casa, las estrategias del juego y, especialmente, su relación con Marianela Mirra.
Durante el reality de 2007, Vanina y Marianela habían formado una amistad muy cercana. Sin embargo, ese vínculo no logró sostenerse una vez que terminó el aislamiento. Consultada sobre qué había sucedido entre ellas, Gramuglia reconoció que la distancia posterior a la salida del programa le provocó una profunda decepción.

"Cuando vos querés a alguien y te la jugás, decís: 'Yo banco a esta persona en las buenas y en las malas porque creo en esa persona'. Y después, cuando salió, nunca más me escribió, nunca me respondió un mensaje", contó. Lejos de ocultar su malestar, la exparticipante reconoció que esperaba que aquella amistad continuara fuera del reality. Sin embargo, con el paso del tiempo entendió que también había sido un aprendizaje personal.
"Para mí fue una decepción, pero también fue un aprendizaje", agregó. Pero la entrevista tuvo otro momento especialmente picante cuando recordó el enfrentamiento entre Marianela y Nadia Epstein, uno de los conflictos más emblemáticos de aquella edición. Vanina explicó que, en su interpretación, Nadia había comenzado a sentirse amenazada dentro del juego y decidió instalar una situación que terminó perjudicando a Male. Según relató, la estrategia funcionó porque consiguió que las miradas de sus compañeros se dirigieran hacia ellas mientras Epstein evitaba recibir votos.
Además, reveló que el enfrentamiento tenía un trasfondo que no todos conocían. "Años después, Nadia reconoce que no existió ese grito, pero que sí tenía algo con Marianela", explicó. En ese sentido, adelantó que su novela sobre Gran Hermano 2007 profundiza en una información que, según ella, ayuda a entender el comportamiento de algunos participantes y que no formaba parte de lo que el público veía en pantalla.
Uno de los momentos más fuertes de la charla llegó cuando se le preguntó si, detrás de la villana que el público identificó durante aquella edición, podía existir otra historia que nunca salió a la luz. Sin señalar directamente a una persona como responsable, Vanina dejó una reflexión que promete generar repercusiones entre los fanáticos del reality.
"Si la gente supiera el detrás de escena, resignificaría ese Gran Hermano y entendería que no todo es lo que parece, que a veces lo que uno ve no es lo real", sostuvo. Y fue todavía más contundente al explicar el motivo por el que decidió escribir su novela llamada El verdadero Gran Hermano: "La verdad de Gran Hermano 2007 nadie la conoce".
La exparticipante aclaró que su intención no es simplemente revelar intimidades o señalar a sus antiguos compañeros, sino ofrecer otra perspectiva sobre los acontecimientos que marcaron aquella edición. Para eso, trabajó durante tres años, revisó archivos y recuperó conversaciones que mantuvieron los participantes dentro de la casa. Uno de los párrafos más fuertes es cuando relata que Nadia tenía el dato de que Marianela tenía una ayuda (no por parte de la producción), para jugar GH.
El proyecto está compuesto por 28 capítulos y propone una mirada emocional y psicológica sobre las relaciones que se construyeron durante el aislamiento. Su idea, es que a futuro esto se convierta en una serie, en donde cada uno de los 18 protagonistas esté personificado por un actor distinto.
Durante la entrevista con NewsDigitales, Vanina también repasó los cambios que atravesó en estos 20 años. Después de su salida del programa trabajó en televisión, publicó libros vinculados con la espiritualidad, estudió psicología y se dedicó a organizar retiros y talleres.
Actualmente vive en Villa General Belgrano, Córdoba, junto a su hija Guada, y atraviesa una etapa de cambios personales y profesionales. También se refirió a su relación con Nacho Herrero (exmarido de Nicole Neumann y padre de la nena de Gramuglia), y contó que, después de una separación difícil, ambos hicieron un esfuerzo para dejar los conflictos de lado y priorizar el bienestar de su hija.
Por último, ante la posibilidad de regresar a la casa en una eventual edición de Gran Hermano, dejó en claro que no volvería a cualquier formato. "Gran Hermano fue perdiendo un poco esa esencia y se convirtió en algo muy mediático y muy conflictivo, a lo cual no podría volver si es conflictivo y mediático", aseguró. Sin embargo, dejó abierta una puerta si el reality recuperara su espíritu original: el de observar cómo se relacionan las personas durante el aislamiento.