Las canastas básicas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aumentaron, en octubre, por encima del nivel general de precios.
Mientras el IPC local registró en el décimo mes del año una inflación del 1,9%, las canastas con que se mide la indigencia y la pobreza treparon por encima del 2%: entre 2,2% y 2,6% según el tipo de hogar.

Una familia tipo de 4 integrantes, propietarios de la vivienda, requirieron en octubre $949.701 para cubrir la canasta de alimentos, esto es, para no ser indigentes, y $1.724.966 para adquirir la canasta total, que incluye otros bienes y servicios básicos.
En el último mes, la canasta alimentaria de dicha familia trepó 2,6%, más de medio punto por encima de la inflación, mientras su canasta total aumentó 2,2%.

En el caso de hogares en los que habitan pareja en edad activa pero que alquila, el incremento de la canasta básica total fue de 2,3%. Sin alquiler, la suba fue del 2,4%.
Quienes más sufrieron las subas fueron los hogares unipersonales y los de adultos mayores propietarios (2,5%).
Esta suba de los bienes y servicios básicos por encima de la inflación general no es un dato aislado.
En la comparación interanual, la canasta básica alimentaria que delimita la línea de indigencia saltó 38,2%, más de 5 puntos y medio por encima de la suba promedio de precios de CABA.
Algo por debajo, la canasta básica total trepó entre 34,8% y 38% según la composición del hogar.
En octubre, una familia tipo de 4 integrantes, propietarios de la vivienda, necesitó de mínimo $2.740.206,46 para ser considerado de clase media.
En el último mes, esta canasta subió 2,6%, por encima de la inflación general.

En cambio, quienes perciben entre $2.192.165,17 y $2.740.206,46 son considerados "Sector medio frágil", mientras quienes tienen ingresos entre $1.724.966,15 y $2.192.165,16 son catalogados como "No pobres vulnerables".