por Redacción NewsDigitales
La Legislatura porteña aprobó realizar una distinción a Víctor Blanco y Gustavo Costas, los dos nombres que quedaron unidos a una de las mayores alegrías recientes del fútbol argentino: la Copa Sudamericana 2024 de Racing. El reconocimiento alcanza al dirigente que condujo el club durante más de una década y al entrenador que, desde el banco, devolvió a la Academia a lo más alto del continente. Son dos hombres con recorridos distintos que terminaron compartiendo la misma foto de campeones.
Para dimensionar el gesto hay que volver a aquella noche en Asunción, cuando Racing venció 3-1 a Cruzeiro en la final y puso fin a una espera de 36 años sin títulos internacionales. Muchos hinchas ya se habían resignado a que esa cuenta no se cerraba nunca. La consagración cambió el humor de todo un pueblo, y desde entonces los nombres de Blanco y de Costas se repiten juntos en cada charla de tribuna, en cada mesa de café y en cada cancha de Avellaneda.

Blanco asumió la presidencia en 2013, cuando era vicepresidente tercero, tras las renuncias de Cogorno y Molina. Fue reelecto dos veces y consiguió seis títulos durante su gestión, entre ellos dos ligas y la Sudamericana. Dejó el cargo después de las elecciones de diciembre de 2024, en las que Diego Milito derrotó al oficialismo y se convirtió en el nuevo presidente.
La llegada de Costas se resolvió con pocas vueltas. Gustavo Costas fue presentado como técnico el 18 de diciembre de 2023, junto al presidente Blanco. El propio dirigente contó después que, en la búsqueda del reemplazo, las únicas opciones fueron Costas y Gustavo Quinteros, y que con Costas el proyecto avanzó enseguida. Más tarde lo definió como el entrenador al que fueron a buscar y para el que armaron un plantel competitivo.
Costas, además, no era un técnico más. Como jugador, logró con Racing el ascenso a Primera en 1985 y la Supercopa Sudamericana de 1988, y fue capitán del equipo. Él mismo se define con una frase que cuenta su historia: “Primero soy de Racing y después argentino”. Por eso su paso por el banco tuvo, desde el primer día, un componente de hincha que la gente sintió propio.

Después de la Sudamericana llegó otra alegría. En febrero de 2025, Racing derrotó a Botafogo por 4-0 en el global y ganó la Recopa Sudamericana. Con esa copa, Costas igualó en títulos internacionales a Juan José Pizzuti, que en la década del 60 sumó la Libertadores y la Intercontinental. Fueron dos copas internacionales en pocos meses para un club que había esperado décadas por una sola.
Más allá de lo que vino después en la vida de la institución, el reconocimiento de la Legislatura pone el foco en lo que quedó: una Copa Sudamericana, un ídolo con la camiseta puesta y una conducción que apostó por un hombre de la casa.
Para Blanco, que dejó la presidencia con el trofeo en la vitrina, y para Costas, que además de campeón es uno de los referentes más queridos de la Academia, la distinción llega como un reconocimiento institucional a un ciclo que los hinchas ya habían hecho suyo. El acto oficial de homenaje está previsto para los primeros días de diciembre.
