por Redacción NewsDigitales
Entre aplausos, elogios a su gestión y un reclamo que continúa sin resolverse, el presidente Javier Milei volvió a prometer la eliminación de las retenciones durante su participación en un encuentro de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Frente a la dirigencia agropecuaria, defendió el rumbo económico de su Gobierno y reconoció que el sector fue perjudicado históricamente por los derechos de exportación, aunque evitó anunciar nuevas reducciones o establecer plazos concretos para su eliminación.
El mandatario participó este viernes de la última Exposición de la entidad ruralista, en un contexto marcado por las demandas del campo para avanzar hacia una eliminación definitiva de los impuestos a las exportaciones. Si bien recibió muestras de respaldo por parte del auditorio, el principal pedido de los productores volvió a quedar sujeto a los objetivos económicos de largo plazo del Gobierno.
"Si hay un sector que fue injustamente castigado, fueron ustedes con las retenciones, las cuales nosotros hemos ido bajando y que nuestro plan de largo plazo es que desaparezcan", afirmó Milei, en uno de los pasajes más esperados de su intervención.

La declaración llegó después de que el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, insistiera en la necesidad de eliminar los derechos de exportación "por ley y para siempre", una demanda histórica del sector que convive con el respaldo de buena parte de la dirigencia agropecuaria al programa económico libertario.
Más allá de las retenciones, el Presidente aprovechó su exposición para ratificar los principales lineamientos de su política económica, con especial énfasis en el equilibrio de las cuentas públicas y el rechazo a cualquier incremento del gasto estatal.
"No hay sustituto para la buena política económica", sostuvo ante los empresarios agropecuarios, al tiempo que volvió a elogiar al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien definió como el "mejor ministro de Economía de la historia".
En ese marco, cuestionó a los dirigentes políticos que aseguran defender el equilibrio fiscal, pero plantean excepciones para aumentar el gasto público.
"Ahora lo que tienen supuestamente es una proliferación de políticos que defienden el equilibrio fiscal. Y los detectan fácil a estos chantas, porque es equilibrio fiscal 'sí, pero'. Y el 'sí, pero' es siempre más gasto público y más impuestos", expresó.
El mandatario también respondió a las críticas sobre la evolución de la actividad económica y las advertencias acerca de una posible recesión técnica. Según su interpretación, los indicadores muestran mejoras y las provincias históricamente más postergadas registraron algunos de los avances más importantes.
"Hemos mejorado en todas las categorías. Y además, las mayores mejoras tuvieron lugar en las provincias que eran las más postergadas. Así es que estamos bien", aseguró.

Otro de los ejes del discurso estuvo vinculado con las tensiones económicas recientes y el impacto del escenario internacional sobre la Argentina.
Milei sostuvo que el país atraviesa un "shock de oferta negativo" y mencionó, entre los factores externos, el conflicto en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, descartó que esas dificultades justifiquen modificar los pilares de su programa económico. "El equilibrio fiscal no se negocia con ningún 'sí, pero' de nada", sentenció.
En esa línea, cuestionó a quienes proponen una devaluación como herramienta para mejorar la competitividad de la economía argentina. "Devaluar es abaratar lo argentino a costa de los argentinos, es licuar los salarios, es destruir el ahorro y desvalorizar las empresas de un plumazo", sostuvo.
El Presidente argumentó que una modificación del tipo de cambio no resolvería los problemas estructurales de competitividad, ya que sus efectos terminarían trasladándose a los precios.
También defendió los resultados de su gestión en materia laboral y salarial. Aseguró que la tasa de desempleo se encuentra dos puntos porcentuales por debajo del promedio histórico de la economía argentina y afirmó que los salarios reales del sector informal crecieron un 60%.
Estas cifras fueron presentadas por el mandatario como parte de su balance económico, en medio de los cuestionamientos sobre el poder adquisitivo y la evolución del mercado laboral.
La política tributaria sobre las exportaciones agropecuarias concentró buena parte de la expectativa del encuentro. En julio, durante una intervención anterior, Nicolás Pino había destacado algunos resultados de la administración libertaria, particularmente la desaceleración inflacionaria, el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria.
Sin embargo, también había reclamado avanzar hacia la eliminación definitiva de las retenciones para brindar mayor previsibilidad a los productores y favorecer las inversiones.
Este viernes, Milei recogió nuevamente ese planteo y reconoció el impacto de los derechos de exportación sobre la actividad agropecuaria. No obstante, su respuesta se limitó a ratificar que la eliminación de esos impuestos forma parte de los objetivos de largo plazo del Gobierno.
De esta manera, el Presidente buscó sostener el respaldo del sector ruralista sin comprometer nuevas reducciones que pudieran afectar los ingresos fiscales, uno de los componentes centrales de su estrategia económica.
El mensaje dejó planteada una tensión que atraviesa la relación entre el Gobierno y el campo: el apoyo al rumbo general de la administración convive con la demanda de medidas concretas para reducir la presión tributaria sobre la producción.
En otro tramo de su exposición, Milei destacó las reformas impulsadas por su administración para reducir las regulaciones sobre la actividad privada.
"Ya llevamos eliminadas más de 18.000 regulaciones y trabas que asfixian a los empresarios y no los dejaban desplegar todo su potencial", afirmó.
También mencionó la modernización laboral, la inocencia fiscal y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como herramientas destinadas a mejorar las condiciones para la inversión.
El mandatario elogió especialmente al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y sostuvo que la eventual aprobación de la denominada Ley Hojarasca permitiría elevar a 20.000 la cantidad de regulaciones eliminadas.
Finalmente, con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, Milei vinculó la continuidad de su programa económico con una proyección de largo plazo.
Según afirmó, el plan diseñado por el equipo de Caputo permitiría que, si los argentinos decidieran mantener el actual modelo hasta 2031, se devolvieran unos 500.000 millones de dólares al sector privado mediante la reducción de la carga estatal. "Vengan y me digan cuándo pasó eso en nuestra historia", desafió ante el auditorio.
La exposición concluyó con una nueva defensa del rumbo económico y una señal política hacia uno de los sectores productivos más relevantes del país. Sin embargo, pese a los aplausos y las promesas, el principal reclamo de la dirigencia agropecuaria quedó pendiente: la eliminación definitiva de las retenciones continúa sin una fecha anunciada por el Gobierno.