La selección española de pádel femenino se proclamó este sábado 7 de noviembre campeona del mundo en la FIP World Cup 2026, que se disputó en el Complejo Internacional de Tenis y Squash Khalifa de Doha, Qatar. El equipo europeo derrotó 2-0 a Argentina en la final y revalidó el título que había conquistado hace dos años, en el mismo escenario y ante el mismo rival.
Con este nuevo triunfo, España suma su séptimo Mundial consecutivo y el décimo de su historia, y sigue agrandando una racha que Argentina no logra cortar. Las argentinas, que llegaban de dejar en el camino a Portugal en cuartos y a Italia en semifinales, volvieron a quedarse a las puertas de una corona que no consiguen desde 2012.
La definición tuvo dos capítulos bien distintos. El primero fue de dominio español y el segundo, mucho más parejo, obligó a las campeonas a sacar toda su jerarquía para no dejar escapar la serie y evitar un tercer punto que nunca llegó a jugarse.
El primer punto fue para Ari Sánchez y Andrea Ustero, que superaron a Aranzazu Osoro y Martina Fassio por un doble 6-3. Según informó la agencia EFE, las argentinas dieron un paso al frente en el segundo set, cuando se pusieron 3-2 arriba, y fue el momento más delicado para la pareja española. Sin embargo, Sánchez y Ustero lograron reponerse y cerraron el partido para dejar a España a un solo triunfo del título.
Para Ari Sánchez, número uno del ranking en varios tramos de la temporada, significó sumar otra alegría con la camiseta nacional, después de haberse consagrado en 2024 y de haber ganado este año los P1 de Riad y Valencia del circuito Premier Pádel.
El segundo duelo enfrentó a las dos número uno del mundo: la española Gemma Triay y la argentina Delfina Brea, que en el circuito profesional suelen jugar juntas y esta vez quedaron en veredas opuestas. Triay, junto a Paula Josemaría, se impuso por 6-2, 6-7 y 6-3 y le dio el oro a España.
Del lado argentino, la Asociación del Pádel Argentino destacó que la final “pudo tener otro desenlace” y que el equipo peleó hasta el último punto. En un comunicado, felicitó a España por el campeonato y agradeció a las jugadoras por defender la bandera con orgullo, en un torneo en el que el equipo no había perdido hasta la final. "Siempre con la cabeza en alto. ¡En todas con ustedes!", resumió la entidad en un posteo de Instagram.

Con este resultado, España confirma su hegemonía en la rama femenina y consolida a una generación de jugadoras que domina tanto el circuito profesional como las competencias por selecciones. Argentina, en tanto, sigue siendo el gran animador y el rival más duro, pero deberá esperar al menos dos años más para volver a buscar su primer título mundial desde 2012.