La visita del papa León XIV a la Argentina tendrá uno de sus momentos más significativos el próximo lunes 9 de noviembre, cuando el pontífice llegue al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, ubicado en el partido bonaerense de Almirante Brown. Se trata de una histórica institución dedicada al acompañamiento de personas con discapacidad, que actualmente alberga a 415 residentes y que se prepara para recibir al máximo representante de la Iglesia católica.
El establecimiento se encuentra en la avenida Lacaze 3963 y forma parte de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, una congregación fundada por San Luis Orione. En sus instalaciones funcionan hogares, espacios educativos, sectores de rehabilitación, talleres y áreas recreativas, donde profesionales, religiosos y trabajadores desarrollan diariamente diferentes actividades destinadas a mejorar la calidad de vida de quienes residen allí.
La llegada del Papa tendrá un fuerte significado religioso y social, ya que la institución representa uno de los principales legados de Don Orione en Argentina. Además de conocer las instalaciones y compartir un encuentro con los residentes, León XIV visitará un santuario que conserva una reliquia especialmente importante para la congregación: el corazón de su fundador, trasladado definitivamente al predio en el año 2000.
La historia del establecimiento comenzó el 28 de abril de 1935, cuando San Luis Orione colocó la piedra fundamental de lo que posteriormente se convertiría en uno de los centros de atención a personas con discapacidad más importantes del país. En aquel momento, Claypole era una zona predominantemente rural, alejada de los principales centros urbanos y con escasa infraestructura.
El proyecto surgió después del Congreso Eucarístico Internacional de 1934, realizado en Buenos Aires, y buscaba ofrecer un hogar a personas que atravesaban situaciones de vulnerabilidad y exclusión social. Don Orione imaginó una comunidad donde quienes necesitaban asistencia pudieran encontrar acompañamiento, atención y un espacio de pertenencia, independientemente de sus condiciones personales.
Finalmente, el 21 de mayo de 1936 se inauguró oficialmente el Cottolengo, que comenzó a funcionar con seis pabellones y una iglesia. Con el paso de las décadas, el predio fue ampliándose hasta convertirse en una verdadera comunidad, con viviendas, espacios de formación, instalaciones sanitarias y sectores destinados a diferentes actividades.
Actualmente, el Cottolengo Don Orione alberga a 415 personas con diferentes tipos de discapacidad, que reciben acompañamiento permanente de profesionales de la salud, asistentes, orientadores y personal especializado. La institución busca funcionar como un hogar y no únicamente como un establecimiento asistencial, por lo que cada residente cuenta con rutinas, actividades y espacios adaptados a sus necesidades.
Entre las propuestas que se desarrollan diariamente se encuentran talleres de arte, música, teatro, expresión corporal, cocina, huerta, manualidades y alfabetización para adultos. También se organizan actividades deportivas adaptadas, encuentros recreativos y capacitaciones laborales que buscan favorecer la autonomía, la participación y el desarrollo personal.
El establecimiento forma parte de una red integrada por 14 Pequeños Cottolengos distribuidos entre Argentina, Uruguay y Paraguay, que en conjunto brindan hogar y asistencia a aproximadamente 1.300 personas con discapacidad. La Obra Don Orione, además, desarrolla actividades religiosas y sociales en 34 países, manteniendo el compromiso de acompañar a personas en situación de vulnerabilidad.
La presencia del pontífice en Claypole responde al valor que la Iglesia católica atribuye al acompañamiento de las personas más vulnerables. El Cottolengo representa una expresión concreta de la misión de San Luis Orione, quien dedicó buena parte de su vida a promover instituciones destinadas a brindar atención, contención y oportunidades a quienes enfrentaban situaciones de exclusión.
Según el cronograma previsto, León XIV llegará al establecimiento el lunes 9 de noviembre alrededor de las 9.15 y permanecerá aproximadamente 45 minutos. Durante ese tiempo será recibido por integrantes de la comunidad, escuchará testimonios de residentes y recorrerá algunos sectores del predio, entre ellos uno de los hogares destinados a personas que requieren mayores niveles de asistencia.
La visita concluirá con un paso por el santuario donde se conserva el corazón de San Luis Orione, una reliquia que llegó definitivamente a Claypole el 29 de agosto de 2000. Por las características del establecimiento y para preservar la tranquilidad de sus residentes, el encuentro será íntimo y no estará abierto a una concurrencia masiva.
La llegada de León XIV también se producirá en un contexto de dificultades económicas para las instituciones que brindan servicios a personas con discapacidad. Durante los últimos meses, diferentes organizaciones y prestadores denunciaron problemas de financiamiento, demoras en los pagos y dificultades para acceder a medicamentos e insumos esenciales.
En el caso del Cottolengo Don Orione, sus autoridades advirtieron sobre inconvenientes relacionados con la provisión de medicamentos, pañales y otros elementos necesarios para la atención cotidiana. Según denuncias difundidas por la propia institución, las entregas correspondientes al programa Incluir Salud presentaron interrupciones desde noviembre de 2025, una situación que obligó a buscar alternativas para sostener el funcionamiento del establecimiento.
En este escenario, la presencia del Papa permitirá dar visibilidad internacional a una institución que lleva nueve décadas dedicada al cuidado de personas con discapacidad. Más allá de su significado religioso, la visita representa un reconocimiento al trabajo de quienes sostienen diariamente el Cottolengo y una oportunidad para colocar en el centro de la agenda pública la importancia de garantizar una atención digna e integral.