¿Cómo puede una ciudad detectar los tramos de una avenida donde conviene intervenir antes de que ocurra un siniestro? ¿Qué cambia cuando una política de vivienda también tiene en cuenta cómo se mueven los vecinos? Esas preguntas atravesaron la Smart City Expo World Congress, que reunió a gobiernos locales, empresas y especialistas en Barcelona para compartir soluciones que ya se ensayan en distintas ciudades y discutir cómo podrían adaptarse a otros lugares.
La 15.ª edición se realizó del 3 al 5 de noviembre en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona. Según el balance de los organizadores, participaron 29.721 personas de 140 países, 1.276 expositores y representantes de más de mil ciudades. Bajo el lema "Urban Solutions, Real Impact" —soluciones urbanas, impacto real—, el programa reunió a 668 especialistas y puso el foco en la movilidad, el acceso a la vivienda y la respuesta al cambio climático.
La feria reunió a empresas como Google, Microsoft y Nvidia con equipos municipales que trabajan sobre problemas cotidianos, desde cómo conectar mejor distintos medios de transporte hasta cómo incorporar el acceso a la vivienda a la planificación de un barrio. Entre los ponentes estuvieron Anne Hidalgo, exalcaldesa de París, Andre Dickens, alcalde de Atlanta, y Anacláudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat. Las startups también tuvieron un espacio propio, el Innovation Playground, para reunirse con inversores, empresas y administraciones públicas.
Parte del trabajo ocurrió fuera de los auditorios. El Cities Programme, organizado con el Ayuntamiento de Barcelona, incluyó una reunión a puerta cerrada entre alcaldes para discutir políticas de vivienda y mesas de intercambio entre equipos municipales. Allí participaron organizaciones como la red climática C40 y Metropolis. El director del congreso, Ugo Valenti, resumió el objetivo de esos intercambios en el cierre de la feria. Las ciudades, dijo, están "preparadas y dispuestas a escalar las soluciones que funcionan".
La movilidad tuvo un congreso paralelo, Tomorrow.Mobility, con una agenda que abarcó la integración del transporte público, el uso de datos sobre los desplazamientos y la seguridad vial. Uno de los debates giró en torno a Visión Cero, el enfoque que busca eliminar las muertes y lesiones graves en el tránsito. La discusión llevó ese objetivo a decisiones concretas de gestión, como qué datos necesitan reunir las ciudades, cómo rediseñar una calle y dónde priorizar la inversión.
Los World Smart City Awards recibieron 533 candidaturas de 68 países. Tokio obtuvo el premio principal por C³ Powering Tokyo, un modelo que incorpora a vecinos y comunidades al diseño de servicios digitales y aplicaciones de inteligencia artificial. La gobernadora metropolitana, Yuriko Koike, recibió el galardón. En la categoría de vivienda, que se estrenó este año, ganó Mi Casa en Bogotá, un programa que combina el acceso a viviendas asequibles con la renovación de barrios y la movilidad.

El premio de movilidad fue para la Federación Internacional del Automóvil (FIA) por Risk-Based Road Scores. El proyecto utiliza un gemelo digital, una representación virtual de la red vial, y herramientas de inteligencia artificial para anticipar dónde pueden concentrarse los riesgos. La aplicación tiene una consecuencia concreta para la gestión urbana: identificar qué tramos merecen atención prioritaria antes de decidir dónde intervenir.
La Argentina llegó a Barcelona con una delegación de intendentes, funcionarios y empresarios y un pabellón nacional coordinado por PromArgentina. El espacio sirvió para mostrar desarrollos locales y facilitar reuniones con empresas, gobiernos e instituciones. El Consulado General y Centro de Promoción de la República Argentina en Barcelona, a cargo de Rossana Cecilia Surballe, acompañó a la delegación y organizó actividades para conectar a las firmas argentinas con referentes del sector tecnológico.

La agenda también se extendió fuera del predio ferial. En una recepción en la sede consular, la empresa A&T Computers presentó Pulse IA, un sistema de inteligencia artificial desarrollado para el municipio santafesino de Funes. La presentación permitió dar a conocer un desarrollo hecho para una administración local ante una audiencia vinculada al congreso.
En el pabellón argentino hubo además un acuerdo para sostener el vínculo después de la feria. Lucas Lanza, director general de la Red de Ciudades Inteligentes de Argentina (RECIA), firmó con Ugo Valenti un convenio que incorpora a la red como organización colaboradora de la exposición para las ediciones 2026, 2027 y 2028. El acuerdo prevé actividades conjuntas y facilidades para que los miembros de la red participen. La agenda de RECIA incluyó visitas a las áreas de urbanismo, acción climática y movilidad del Ayuntamiento de Barcelona y al Barcelona Supercomputing Center.
Entre las empresas argentinas que asistieron a la Smart City Expo estuvo Tránsito Seguro S.A. Su trabajo se inscribe en uno de los debates de Barcelona: cómo usar la tecnología y los datos para ordenar el tránsito y prevenir siniestros. La compañía provee a organismos públicos equipos para medir la velocidad, detectar cruces en rojo y leer patentes de manera automática. También ofrece centros de monitoreo en tiempo real y, según informa la firma, utiliza inteligencia artificial para clasificar los registros que generan sus sistemas.

La actividad de la empresa incluye capacitaciones escolares, campañas de concientización y formación profesional. Sus simuladores de manejo recrean situaciones de tránsito para que los participantes puedan reconocer riesgos y evaluar cómo inciden sus decisiones al volante. Como parte de su agenda en Barcelona, Tránsito Seguro tiene previsto participar en un encuentro en la sede del consulado argentino.
Durante la feria, representantes de Tránsito Seguro también se reunieron con integrantes de la Cámara de Empresas de Control Vial Inteligente (CEVI), con quienes compartieron el encuentro internacional en Barcelona.