08/11/2026 - Edición Nº1370

Judiciales

Caso Rudnev

Un informe forense advirtió que el ruso acusado de trata no está en condiciones de permanecer en una cárcel

08/11/2026 | El ciudadano Ruso permanece internado tras sufrir una crisis hipertensiva. Los peritos judiciales determinaron que presenta una discapacidad motora severa.


por Redacción NewsDigitales


La situación judicial de Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso investigado por presunta trata de personas en Bariloche, sumó un nuevo capítulo a partir de los informes médicos que advierten sobre la gravedad de su estado de salud y las dificultades que presenta para permanecer detenido en un establecimiento penitenciario.

El imputado se encuentra internado en la Clínica Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires, después de sufrir una crisis hipertensiva el pasado 29 de octubre. Aunque su esposa aseguró que experimentó una leve mejoría, continúa bajo tratamiento y seguimiento de especialistas en cardiología, neurología y neumonología.

El dato más relevante para su situación procesal surge de las evaluaciones realizadas por el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Federal, que documentaron una discapacidad motora severa, pérdida de autonomía y dependencia de terceros para realizar actividades cotidianas.

Los profesionales concluyeron que Rudnev no reúne las condiciones físicas necesarias para permanecer alojado en una cárcel y recomendaron que reciba atención en un establecimiento de alta complejidad para completar los estudios destinados a establecer el origen de sus afecciones.

La primera evaluación se realizó el 1 de octubre y sus resultados fueron incorporados a un informe fechado el día 8. Allí se describieron alteraciones neurológicas y motoras que afectan las cuatro extremidades, dificultades para mantener la cabeza erguida y problemas para controlar la postura del tronco.

Los médicos también detectaron alteraciones de la sensibilidad, ausencia generalizada de determinados reflejos y dificultades respiratorias compatibles con una posible enfermedad neuromuscular.

Según la documentación, el cuadro podría responder a una afección progresiva del sistema nervioso periférico, aunque todavía no existe un diagnóstico definitivo que permita establecer su origen.

Una evaluación médico-legal ampliatoria, realizada el 13 de octubre, profundizó esas conclusiones y determinó que el ciudadano ruso necesita ayuda para desplazarse, higienizarse, vestirse y mantener una postura estable.

Los especialistas señalaron además que requiere una cama ortopédica, una silla de ruedas con dispositivos de sostén para la cabeza y el tronco, rehabilitación y asistencia permanente.

Estas limitaciones fueron consideradas especialmente relevantes para evaluar las condiciones de detención, debido a los riesgos que podría enfrentar en un establecimiento penitenciario sin infraestructura adaptada.

En ese contexto, el informe médico-legal consideró que existen fundamentos para mantener una modalidad de detención domiciliaria, de acuerdo con lo previsto en el artículo 32 de la Ley 24.660.

La disposición contempla, entre otros supuestos, situaciones en las que determinadas enfermedades o discapacidades hacen inadecuada la permanencia de una persona detenida en una unidad penitenciaria.

Sin embargo, la recomendación médica no implica por sí misma una resolución judicial sobre el lugar donde Rudnev debe permanecer detenido, una cuestión que continúa siendo objeto de controversia.

La internación y la disputa por el traslado

La situación se agravó el 29 de octubre, cuando Rudnev sufrió una crisis hipertensiva en su domicilio de San Vicente. Según la información proporcionada por su entorno, registró una presión arterial de 210/120, lo que motivó la intervención de un cardiólogo y su traslado urgente en ambulancia a la Clínica Monte Grande.

El paciente quedó internado en el área de cardiología para controlar su presión arterial, evaluar posibles complicaciones y ajustar la medicación.

Un informe del 30 de octubre, firmado por el cardiólogo Tomás Miguel Mullins, advirtió que los valores todavía no se encontraban estabilizados de manera sostenida.

“Desde el punto de vista cardiológico, se considera médicamente desaconsejable el traslado en la etapa actual”, sostuvo el profesional.

El especialista estableció que, para evaluar un eventual alta cardiológica, Rudnev debía mantener registros de presión inferiores a 150/90 durante al menos 48 horas, completar estudios destinados a descartar lesiones agudas de órganos y contar con un esquema estable de medicación oral.

La evolución, aclaró, debía ser reevaluada diariamente.

Su esposa, Tamara Rudneva, aseguró que el estado general del imputado comenzó a mejorar, aunque todavía presenta fluctuaciones de presión arterial.

“El estado de Konstantin se va estabilizando poco a poco, aunque sigue teniendo fluctuaciones de presión arterial en un contexto de mucho estrés”, explicó.

La mujer indicó que los profesionales continúan realizando estudios para determinar el alcance de las afecciones cardiovasculares, neurológicas y respiratorias.

“Ahora le han indicado nuevos estudios. Lo están evaluando un cardiólogo, un neurólogo y un neumonólogo, cada uno desde su especialidad, para precisar su estado de salud, establecer los diagnósticos y definir el tratamiento necesario”, detalló.