El prestigioso CEPR muestra cómo se contruyó el relato que abrió la puerta para el golpe de Estado a Evo Morales.

El Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) de Estados Unidos, que cuenta con dos premios Nobel en su Junta Consultiva, desmintió el documento de la Organización de Estados Americanos (OEA) según el cual las últimas elecciones en Bolivia habrían sido fraudulentas, a partir del que se desencadenó el golpe de Estado al presidente legítimo Evo Morales la semana pasada. Fue el uruguayo Luis Almagro quien el Martes aseguró en una sesión extraordinaria de la OEA que “en Bolivia hubo un golpe de Estado el 20 de octubre cuando Evo Morales cometió fraude electoral”.

Sin embargo, la validez de las conclusiones de la OEA fue fuertemente cuestionada por el CEPR, un prestigioso centro de investigación con base en Washington fundado por los economistas Dean Baker y Mark Weisbrot, al publicar su trabajo ¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA, que se puede leer online traducido al español. Según esta publicación, la OEA «no proporcionó evidencia sustentando estas declaraciones que sugieren que el conteo rápido podría ser incorrecto o difícil de explicar».

Y es que, como muestran los investigadores del centro estadounidense, la mayor parte de los miramientos de la OEA se hicieron sobre el escrutinio provisorio y no sobre el oficial, que no se interrumpió en ningún momento. El conteo rápido se realiza en base a fotografías de las actas, pero no tiene ningún valor legal. Durante la noche de las elecciones en Bolivia, varios grupos coordinados de opositores atacaron e incluso incendiaron algunos de los locales donde se llevaba a cabo el recuento oficial obligándolos a trasladarse, y ese traslado también fue señalado por la OEA como una «irregularidad».

Además, el estudio de CEPR muestra que finalmente, tanto el conteo provisorio como el final arrojaron un resultado muy similar. Los expertos del centro de investigación realizaron más de 500 simulaciones y concluyeron que el triunfo de Evo Morales por más de 10 puntos no sólo era posible, sino altamente probable.