Las principales metas de la medida son: hacer frente a la deuda, aumentando la recaudación municipal, para mejorar el presupuesto y, entre otras cosas, mejorar sueldos.

Tras la fallida presentación de la Ley Impositiva gracias a la oposición Axel Kicillof buscará presentarla nuevamente la próxima semana. Entrará ya para el 2020, la medida busca entre otras cosas, la suba de sueldos y favorecer así la equidad social.

A pesar de que los medios opositores hayan querido instalar que se iba a aplicar un impuestazo del 75%. Este porcentaje solo alcanza a 200 terratenientes que cuentan con una gran cantidad de hectáreas en su poder. Sin embargo, las propiedades de menor valor tendrán aumentos del 15% y 35%, lo que está por debajo de la inflación. Lo cual es incluso mucho menor al tarifazo energético que había estipulado Vidal para el 2020 y que Kicillof revocó apenas asumió su mandato.

Kicillof argumentó que esta Ley es necesaria para «que la gente pueda comer, vivir, consumir pero no para que se vaya al dólar. Porque ya está horcada. Va a ir al almacenero de la esquina, a la juguetería, se va a empezar a mover la economía comercial, productiva, o en turismo».

En este sentido ARBA además realizará descuentos del 20% en aquellos impuestos que se paguen anualmente a comienzos del año 2020. Desde el equipo de Kicillof además informaron que «es fundamental hacer más justa la recaudación. Cobrando más al que más puede y generando alivio a los pequeños y medianos productores y propietarios».

«Con esta lógica, en el proyecto de Ley Impositiva se propone actualizar los valores de los impuestos del año pasado tomando en cuenta la inflación de 2019 (estimada por privados en 54,6%). Es decir, el proyecto no incrementa la presión impositiva en promedio en términos reales» aseguraron desde el gobierno provincial. De modo que esta Ley no busca afectar a la población de clase media/baja, sino que busca redistribuir la recaudación tributaria para ofrecer una mayor equidad.

En este sentido se planteó que «a partir de la segmentación de los propietarios rurales, según el tamaño y valor de sus propiedades. Se garantiza que el impuesto sea, en términos reales, menor al del año pasado para quienes cuentan con una menor capacidad contributiva».

De este modo bajo este cálculo, de los 300 mil propietarios que pagan el inmobiliario rural, solo afecta a 200 el aumento del 75%. Es decir que al 82% de los dueños solo se les aplicará una actualización que será menor al 55%. En lo que además se sumará el descuento del 20% por pago en una cuota.