Si tus zapatos o el uso de alguna herramienta te sacaron ampollas y buscas alivio, existen algunos remedios naturales que seguramente tienes en tu hogar, que pueden ayudar a minimizar las molestias y acelerar su curación, ya que nadie escapa a la posibilidad de hacerse una pequeña pero dolorosa ampolla en la piel.

Una ampolla es una pequeña bolsa de piel levantada e inflamada con un líquido claro en su interior. Las ampollas se forman en las manos y los pies debido al rozamiento y la presión, por ejemplo, el primer día al estrenar unos zapatos nuevos que no son de la talla correcta o que no se adapten bien a la forma del pie, o al no usar guantes protectores para utilizar algún tipo de herramientas que implique un rozamiento constante. El objetivo de una ampolla, es avisar que cierta actividad que se realiza debe ser reducida, ya que está lastimando cierta parte del organismo siendo en este caso, la piel.
Las ampollas generalmente solo necesitan tiempo para curarse solas pero deben mantenerse limpias y secas, y evitar ejercer presión o rozamiento sobre el área afectada. El cuidado médico de las ampollas solo es necesario si hay infección, esto es probable si se perforó o rompió la piel sobre la ampolla.
Remedios caseros para curar las ampollas
A continuación presentamos 6 de los remedios caseros más populares que te ayudarán a curar las ampollas o rozaduras que suelen aparecer en la piel, y poder erradicarlas lo más rápido posible:

No obstante hay algunas recomendaciones que se deben tomar en consideración, no reventar la ampolla para evitar el riesgo de una infección. Se recomienda según algunos especialistas drenar una ampolla si ésta es demasiado grande.
Si se ha drenado la ampolla, no se debe retirar la piel que cubre la ampolla, es mejor dejarla puesta para que proteja la piel hasta que sane completamente, se recomienda protegerla con una venda adhesiva flexible.
Ventilar un poco la ampolla, dejarla al aire libre para que se ventile durante la noche con el fin lograr una más rápida curación.
Cambiar las gasas húmedas o mojadas, ya que se puede considerar que se ha contaminado y debe cambiarse, se deberán cambiar las gasas con bastante frecuencia en caso de realizar actividades que produzcan sudación y las humedezca.

Es importante recordar en todo momento acudir al doctor si la ampolla no mejora y presentan síntomas como enrojecimiento, inflamación, calor o líquido espeso con mal olor. Para así poder evitar problemas mayores en la piel que requieran de tratamientos más extensos.