El nuevo sistema de acarreo estará vigente en todo el territorio porteño, a diferencia del actual, que opera a través de dos empresas en el micro y macrocentro y algunos barrios.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó ayer el llamado a licitación para el servicio de grúas de acarreo de autos mal estacionados, cuya concesión está en manos de dos empresas desde la década de los 90, y operan desde hace más de veinte años a través de prórrogas de contratos. Este llamado, además, se da en el marco de la entrada en vigencia del nuevo sistema de estacionamiento medido que rige en la Ciudad de Buenos Aires.  

El llamado a licitación fue publicado ayer al mediodía en el Boletín Oficial, y plantea un esquema en el que la Ciudad se divide en tres zonas –sur, norte y oeste– y contempla la instalación de una playa de remisión del auto acarreado como mínimo, a diferencia de la actual normativa que está vigente solamente en el micro y macrocentro porteño, y en algunos barrios.  La licitación plantea un plazo de operación de diez años de duración con un presupuesto oficial que asciende a $ 53.384.785.032 y prevé una preadjudicación a fin de año, lo que permitiría, según las estimaciones oficiales, que a mediados de 2023 se ponga en funcionamiento el nuevo sistema.

Según las especificaciones del llamado, las empresas podrán presentar sus ofertas hasta mediados de septiembre y ofertar por las tres zonas en las que se dividió la Capital Federal, aunque solo podrán prestar servicios en una sola de ellas. Se estima que recién a fin de año serán preadjudicadas las nuevas concesiones.

En la actualidad, el sistema está controlado por las empresas Dakota SRL y BRD-SEC, que desde la década de los 90 están a cargo de la prestación y operan con prórrogas de contratos, ya que la concesión se encuentra vencida desde 2001.

Hasta el momento, Dakota monitorea el mal estacionamiento de autos en los barrios de Recoleta, Palermo, Retiro, Colegiales y Villa Crespo. Mientras que SEC lo hace en La Boca, Barracas, Parque Patricios, San Telmo, San Nicolás y Montserrat.

Según explicaron desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas porteña, las prórrogas se otorgaban automáticamente ya que no se podía discontinuar la prestación, dado que es considerado un servicio público esencial. De acuerdo con esa dependencia comunal, las firmas pagan un canon mensual de $ 55 mil.

Como se recordará, desde 2013 la Ciudad apuesta a resolver el tema de fondo intentando modificar el sistema de acarreo a través de la aprobación de seis leyes diferentes (todas ellas de doble lectura) que fueron obstaculizadas por tres amparos. El llamado a licitación actual va a contemplar, entre otros puntos, obligaciones y condiciones de prestación del servicio y una estructura económica y financiera superior a la actual.

En 2020, se aprobó la última ley que separa el estacionamiento medido del servicio de acarreo. Ahora se avanza con la segunda parte de la ley que tiene que ver con llevar el servicio de acarreo a todos los barrios.

Nuevo sistema. A partir del nuevo sistema, todos los vecinos de la Ciudad podrán acceder al servicio de acarreo en todo el territorio porteño. Las grúas no estarán recorriendo las calles como lo hacen actualmente, sino que solo podrán acudir al lugar en el que se encuentra un vehículo mal estacionado o en infracción a requerimiento de algún vecino que realice una denuncia a través del Boti (el canal de atención a través del WhatsApp de la Ciudad, 11-5050-0147), llamando al 147 o en las redes sociales. Es decir, que las grúas solo actuarán en los casos en que se vea afectada la convivencia por estacionamiento indebido en lugares tales como rampas para personas con discapacidad o movilidad reducida, paradas de colectivos, en la vereda, o garajes, entre otros.

Según contaron desde las oficinas del Edificio Lezama, “en 2021 y hasta junio de 2022 los vecinos hicieron más de 200 mil denuncias por autos estacionados en paradas de colectivos, rampas, ochavas u otros lugares indebidos; es decir, alrededor de 500 denuncias por día”.

Entre las modificaciones que se prevén en el nuevo llamado a licitación, ahora se licita únicamente el servicio de acarreo, sin incluir los parquímetros o estacionamiento medido, como funcionaba antes, ya que cada servicio pasa a tener prestadores diferentes y reglas específicas para cada actividad.

Otro cambio con el sistema actual es que las prestadoras recibirán un pago mensual por el servicio ofrecido, mientras que la Ciudad percibirá el monto que deben pagar los autos indebidamente estacionados en reparación de su infracción. Pero además,  prevé la renovación y ampliación de playas operativas, la compra de nuevos vehículos y la modernización de equipos e instalaciones. En este caso se destaca las incorporación de sistemas GPS y sensores de límites de velocidad para controlar a las unidades.

También contempla la modernización del sistema de denuncias por casos de acarreos que no se realizan en forma correcta, de los equipos y de la fiscalización y supervisión, a fin de evitar cualquier posibilidad de daño a los vehículos.