El integrante de la barra de la “T” portaba dos armas de fuego sin aval legal con municiones. 

Un barrabrava de Talleres de Córdoba, que portaba dos armas de fuego sin aval legal, fue detenido hoy por Gendarmería Nacional acusado de participar del violento desalojo contra los piqueteros en la Ruta Nacional 11, en la provincia de Santa Fe.

El hombre fue aprehendido por la Sección Seguridad Vial “Sinsacate”, dependiente del Escuadrón 65 “Córdoba”, en la Ruta Nacional N° 9 a la altura del acceso a la ciudad de Villa del Totoral, cuando el micro que en el que viaja regresaba del partido que por la Copa Argentina “la T” jugó ante Independiente, en la ciudad de Resistencia, en Chaco.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, durante la inspección de la cabina del rodado, los uniformados detectaron un morral en el que hallaron en su interior una pistola marca Bersa Modelo 62 calibre 22 cargada con dos municiones y una pistola sin calibre identificado, con número de serie y cargada con tres proyectiles calibre 32.

Además, una billetera con dinero en efectivo -11.850 pesos- y un documento de identidad perteneciente a un ciudadano que viajaba en el colectivo, quien negó ser propietario de las armas de fuego.

Tras comunicar el hecho al Juzgado Federal de turno, los funcionarios procedieron a aprehender al pasajero involucrado, quien fue trasladado a la comisaría jurisdiccional de la localidad de Villa del Totoral para la entrega del procedimiento por incumplimiento de la Ley Nacional de Armas y Explosivos N° 20.429 y 25.086.

El barra que volvía de Chaco, viajaba en uno de los micros con el que el miércoles por la mañana, los hinchas de Talleres, protagonizaron un violento desalojo de la ruta a los piqueteros del Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) y del Polo Obrero, que reclamaban la quita de planes sociales.

Sin mucha paciencia, la caravana de hinchas de la “T” que incluía unos ocho colectivos y varios autos particulares, apelaron al diálogo para poder avanzar, pero al no llegar a un acuerdo, la violencia se adueño del momento y según testigos, fue una “batalla campal” en la que hubo corridas, empujones, piñas, machetazos, tiros y varios heridos por arma blanca.

Por su parte, algunos hinchas de Talleres aseguraron que los manifestantes agredieron con piedras a los micros, y que eso provocó que la facción más pesada de la barra decidiera bajar de los vehículos para liberar la zona.

El hecho que se pudo detener cuando arribaron los refuerzos policiales, dejó el saldo de 15 heridos, algunos de gravedad, y fueron derivados el hospital de Villa Ocampo, próximo al lugar donde se registraron los enfrentamientos.