La ministra de Salud, Carla Vizzotti, dijo que las compañías de salud están habilitadas a realizar los cobros de copagos. No obstante, buscarán alternativas para evitarlo.

Luego del anuncio del regreso de los copagos, el gobierno nacional convocó a las empresas a una reunión a realizarse este martes. La decisión de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, fue la convocatoria a un encuentro virtual con “todos los actores”, que finalmente se postergó para este martes, ya que el Gobierno intenta frenar los copagos. De este modo se pospuso para mañana 28 de diciembre la reunión encabezada por el Ministerio de Salud con la Superintendencia de Salud, las prepagas y las prestadoras.

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Los copagos los querían comenzar a implementar a partir del 1° de enero del 2022, según había anunciado la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS) en un comunicado. Carla Vizzotti, había asegurado que la idea es que la medida no impacte negativamente en la población.

Tras el encuentro, tenía previsto informar novedades sobre la evaluación del aumento. En tanto, el dueño de Swiss Medical, Claudio Belocopitt, afirmó que la suba se debe a un “problema de recursos”. 

La FAPS había comunicado que a partir del primer día del año nuevo se implementará un copago del 9% que se aplicara al valor de cada prestación médica de los pacientes. “Es consecuencia de la crítica situación financiera del sector que se agrava año tras año y obliga a tomar estas decisiones”, argumentaron desde el sector para justificar el anuncio. Por otro lado, manifestaron que “surge la necesidad de financiar el pago de salarios, entre otros gastos, a través del cobro de un copago que quedará a cargo de cada paciente de prepagas y obras sociales de dirección”.

Respecto a la convocatoria, Vizzotti expresó que la idea es sentarse con todos los actores involucrados en el aumento. “No hace falta autorizar esto, porque con la ley de prepagas pueden cobrarlo sin que sea necesario una autorización; lo que estamos tratando de hacer es sentarnos con todos los actores que involucra el aumento para minimizar su impacto en la población”, manifestó la funcionaria nacional en diálogo radial con El Destape.

Hasta el momento, se conoce que los damnificados con la medida son los pacientes asociados a Cemic, Femedica, Galeno ArgentinaMedifeSwiss Medical GroupMedicus SAOmint SAObra Social Luis Pasteur y OSDE. Respecto al anuncio del domingo, Vizzotti expresó que se tratará de que el aumento no llegue a la población. En los últimos meses, el ascenso de las cuotas de las prepagas y obras sociales privadas llegó a un 61%. “La ley de prepagas establece que pueden cobrar copagos” sin que el estado intervenga, reconoció la ministra de Salud. 

El dueño de Swiss Medical, Claudio Belocopitt, manifestó que el copago se comenzará a implementar por “un problema de recursos”. “No hay una pelea con los prestadores, todos estamos en el mismo barco, no queremos molestar a la gente”, aclaró. “Acá hay un actor externo, que saben que hay una estructura de costos y que se han disparado en el sector salud y es necesario actualizar los valores”, consideró. 

“Nos ponen a la gente en contra, y yo te contesto Ernesto, tenés razón yo quiero cobrarle menos a la gente. ¿Me podés hacer un favor?, ¿le decís a la industria farmacológica, a la industria de tecnología, al tipo de cambio, a los trabajadores que todos decidan cobrarle menos a las tarifas impositivas que el estado pone sobre el sector? Nosotros no somos los formadores de precios”, indicó Belocopit. El valor prepago por la atención sería del 9 por ciento del valor de cada prestación que sea requerida por los pacientes y regiría a partir del 1 de enero próximo.

Los hospitales, clínicas, sanatorios, servicios de emergencia, geriátricos y otros establecimientos enrolados en la Federación de Prestadores de Salud (FAPS) anunciaron que se volvería a cobrar copagos y esto sería para sopesar gastos que no estan pudiendo cubrir con los aumentos. La decisión de volver a cobrarles un plus a los pacientes fue adoptada por los prestadores de salud luego de recibir la confirmación por parte de las prepagas de que no podrán afrontar el aumento del valor de las prestaciones que se pondrá en marcha a partir del año próximo.

Esto se suma a la falta de cumplimiento y retrasos en los costos generados que las prepagas y las obras sociales de dirección tenían con las clínicas por la inflación de los últimos años, según señaló FAPS a través de un comunicado. La situación “se agrava año tras año y obliga a tomar estas decisiones”, apuntó la federación. Los prestadores trabajan “con ingresos regulados y atrasados respecto a la inflación, lo que genera un desfasaje económico que pone en peligro la sostenibilidad del sistema”, añadió.