El periodista Luis Novaresio se mostró crítico con el Congreso, y volvió a apuntar contra el Gobierno y los datos de los fallecidos por coronavirus.

El conductor de Animales Sueltos, Luis Novaresio, volvió a apuntar contra el Gobierno y contra la oposición por su inacción frente a las decisiones del presidente Alberto Fernández en relación con la pandemia. «Es un momento para discutir de verdad, dramáticamente, cinco meses de cuarentena, necesarios no lo sé, cinco meses que se restringen libertades, ¿el Congreso no tiene nada para decir al respecto?«, disparó.

Novaresio realizó estas declaraciones durante una charla mano a mano con Cristian Ritondo, diputado de Juntos por el Cambio, y agregó: «discúlpenme este atraso republicano del siglo XIX, me parece que el poder concentrado durante mucho tiempo tiene un nombre que voy a evitar decir ahora».

Ante esta llamada de atención, Ritondo levantó el guante: «no dependen de nosotros las discusiones que queremos dar en el Congreso, hemos propuesto discutir la postpandemia casi desde el primer día», aseguró. Y agregó: «el DNU que sacó el presidente la semana pasada es un exceso porque está legislando con el Código Penal, algo que está prohibido por DNU».

El miércoles, Novaresio había conversado con el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, sobre las fallas en la carga de los datos de fallecimientos. Durante el programa de esa noche, la producción mostró que en uno de los partes diarios de las muertes aparecían personas fallecidas en mayo y junio.

«No tener en claro cómo tomás una decisión en base a un dato objetivo, que son números, y enterarnos que hay fallecidos cargados hace dos meses, a mí me genera una preocupación de gravedad», se había quejado el conductor.

Novaresio continuó: «está bueno que los funcionarios se enojen, porque cuando los funcionarios no se enojan con los periodistas y con los que hablan críticamente, es porque hay una dosis de obsecuencia y los obsecuentes son los primeros traidores».

Por último, el conductor aclaró sus intenciones: «Esto no es desestabilizar, es preguntar. Luego de cinco meses merecemos información más clara o transparente, más que adjetivos o botón rojo».