Organizaciones sociales y sindicales se movilizan desde el Obelisco hasta la Embajada boliviana. Denuncian un golpe de Estado.

«Evo, querido, el pueblo está contigo». Con ese grito, miles de manifestantes marchan este lunes por el centro porteño para darle su apoyo a Evo Morales, tras su renuncia forzada a la presidencia de Bolivia. 

La crisis institucional que por estas horas envuelve al pueblo boliviano, trasciende las fronteras y arrastra diversas reacciones en los países de la región. En Argentina, con posturas encontradas entre el oficialismo y las principales fuerzas políticas, el conflicto también se palpita en las calles del centro porteño con una movilización en apoyo a Evo Morales. 

Las organizaciones sociales y sindicales entre las que se enlistan el Frente Darío Santillán, Barrios de Pie, MST, Partido Obrero y la CTA-A Capital- se convocaron en el Obelisco, para desde allí marchar hasta la Embajada de Bolivia en la Ciudad, tal como ocurrió el viernes, denunciando que lo que ocurre en Bolivia es un golpe de estado. También participan pequeños grupos de ciudadanos bolivianos residentes en la Argentina.

Desde el mediodía las columnas de manifestantes pusieron en jaque el tránsito en la intersección de Av. Corrientes y 9 de Julio, y cerca de las 13 empezaron a avanzar hacia Corrientes al 500. Las cuadras que van desde el Obelisco a la embajada quedaron colmadas de manifestantes.

Multitudinaria marcha en el centro porteño a favor de Evo Morales.

Las calles afectadas por el paso de la protesta son: Av. Callao y Bartolomé Mitre, un corte parcial de dos carriles en Av. 9 de Julio y Corrientes sentido norte, Carlos Pellegrini entre Corrientes y Av. de Mayo ocupada por manifestantes, y el lateral de Av. Corrientes sentido hacia Diagonal Norte.

«Por nuestra patria», «Viva Evo Morales» y «Viva Bolivia libre», eran los gritos de un grupo de ciudadanos bolivianos residentes en la Argentina que se sumaron a la manifestación.

Frente al Teatro Ópera, en Corrientes al 800, un grupo cantaba y bailaba música boliviana, con instrumentos típicos como quenas y bombos. El choripán argentino se mezclaba con el «heladito marciano», hecho de fruta natural licuada, que vende una chica boliviana a 30 pesos.