Habló el hermano de Jorge Gómez, el hombre asesinado por la policía

El hermano de Jorge Gómez, el hombre asesinado de una patada por el policía de la Ciudad, lamentó que la fuerza esté «buscando instalar que Jorge los amenazó con un cuchillo cuando la imagen lo muestra todo: en ningún momento intimidó a nadie«.

Lo que pasó con Gómez, aseguró su familia, «no fue un accidente ni una tragedia» sino el producto de un golpe que «fue criminal: al caer al asfalto sufrió una fractura de cráneo que le produjo la muerte».

La familia está sola, narró Ariel Gómez en una carta pública dada a conocer por la Garganta Poderosa. «Del Gobierno de la Ciudad no se comunicó ni se acercó nadie, como si no hubieran tenido nada que ver», detalló.«Estamos solos, moviéndonos entre la morgue judicial, la Fiscalía y el Juzgado, para que no se trate de otro caso donde quede impune la bestialidad de las Fuerzas de Seguridad».

Jorge Gómez, a quien su hermano describió como «una muy buena persona«, tenía 41 años y trabajaba «sin parar», «desde muy temprano hasta la tarde», arreglando relojes de taxi, durante el día, y haciendo «delivery y ayudantía de cocina», durante la noche, «porque con un solo empleo no le alcanzaba».

“¿Quién me devuelve a mi hermano? ¿Quién? ¿La Policía? ¿El Gobierno de la Ciudad? Nadie (…) Estoy destruido, no entiendo cómo se pudo llegar a esto”, lamentó Ariel, al tiempo que recordó la estrecha relación que mantenían. “Desde siempre fuimos muy unidos, nos criamos y vivimos juntos. Nosotros somos de Santiago del Estero y hace más de 30 años que vinimos a Buenos Aires con mi viejo. Realmente no sé cómo seguir adelante”

Esa noche, su hermano no había vuelto a dormir. Como «salía seguido«, su ausencia no había despertado ninguna preocupación. «Hasta que vi el video por Facebook y se me cayó el mundo”, “Cuando llegué al hospital ya era tarde: me mandaron directamente a la morgue«, recordó.
Su prima, Micaela Gómez, también se enteró de lo ocurrido a través del video. «Cuando lo reconocí, le dije al hermano que era él», contó la joven, que pudo reconocer a Gómez a partir del «pullover rojo, el pantalón, las zapatillas» y la forma «chueca» que tenía para caminar.

Esa noche, Ariel y Micaela Gómez fueron a la Comisaría a hacer la denuncia pero, cuando preguntaron por Jorge, los uniformados les aseguraron que «no había ingresado ningún fallecido«. La policía, sin embargo, «sabía del video y se nos rieron en la cara«, aseguró la joven.

Cuando les mencionaron las imágenes que ya estaban circulando por las redes, según el relato de Micaela, uno de los uniformados intentó explicar –mientras «se reía«–: «Hoy en día la gente sube un video y lo difunden de uno a otro. No creo que sea tu primo».