De esta forma continúa la causa de abuso en la localidad de San Pedro. Los chicos tienen entre 3 y 5 años.

El juez de garantías de San Nicolás, Román Parodi, elevó a juicio la causa por “abuso sexual agravado” contra nenes de entre tres y cuatro años en un jardín de infantes parroquial de la ciudad de San Pedro. Los imputados son el sacerdote Tulio Matiussi, el exportero Anselmo Ojeda y la expreceptora María Luján Rubies: los tres llegaron a esa instancia en libertad.

El sacerdote, el exportero y la expreceptora están acusados de atacar a niños de entre tres y cuatro años. El juez Parodi en una resolución denegó el pedido de la defensa de sobreseer y cambiar la calificación legal de los tres imputados y elevó el expediente a juicio con la misma carátula (de abuso sexual simple agravado), tal como lo había solicitado el fiscal.

Así lo decidió por “encontrarse justificada la existencia” de los delitos y por haber «elementos de convicción suficientes e indicios vehementes para sostener que son probables autores penalmente responsables” de los mismos. En el caso de Matiussi, de 46 años, el agravante corresponde a su calidad de “ministro de culto”, mientras que en Ojeda (58) y Rubies (51) obedece a que eran «guardadores” de los nenes cuando ocurrieron los abusos, en 2017.

Un cura y dos exempleados de un jardín de infantes de San Pedro van a juicio por abuso sexual

“Mantenían contacto con los menores y debían velar por su bienestar y cuidado”, indicó el magistrado. En el escrito, explicó que se trata de “delitos que se consuman en el ámbito privado, lejos de las intromisiones de terceros, intimidad que es aprovechada por los agresores para hacer valer su situación de superioridad frente a la víctima, desprotegida e intimidada, por lo que cobran superlativa importancia los dichos de los mismos”.

La reiteración del relato efectuado por las víctimas, realizado ante terceros de manera uniforme, es decir, primero a sus progenitores y posteriormente los profesionales actuantes, resultan a mi criterio elementos suficientes para tener por acreditada la materialidad de los hechos y participación que le cupo a los imputados en los mismos”, sostuvo.

Esta resolución “seguramente será apelada por la defensa” ante la cámara de Apelación y Garantías del departamento judicial de San Nicolás, según indicaron fuentes del caso a la agencia Télam. La causa iniciará allí otro recorrido que, en caso de dejar firme la decisión del juez Parodi, sentaría a los tres imputados en el banquillo “recién dentro de un año, por lo menos”.

“No está todo dicho, se viene una etapa compleja. No va a haber una pena que alcance para nosotros, pero al menos queremos que ellos (los imputados) sientan ese miedo que sintieron nuestros hijos, esa incertidumbre”, expresó una mamá. “Ya no son más niños solos: ahora están empoderados con una familia y una Justicia que puede hacer algo distinto”, reflexionó.

En junio, el fiscal a cargo de la causa pidió la elevación a juicio por considerar acreditado que, durante el curso lectivo 2017, los imputados sometieron a los niños a “tocamientos” de sus zonas genitales en horario de clases, delito que cometían tanto de manera “colectiva” como “individual”, con o sin la presencia de otros chicos como testigos.

“Producto de estas prácticas por parte de los imputados se verificaron signos de abuso sexual infantil en todos los menores”, afirmó. Hubo niños que hablaron con pruebas contundentes: contaron que eran víctimas en conjunto y de forma individual, que tenían relaciones enfrente de ellos, que los golpeaban y encerraban”, contó en junio la misma mamá a este medio.

El fiscal pidió que los tres imputados sean juzgados por “abuso simple», el más leve de los delitos contra la integridad sexual, y no por «abuso sexual con acceso carnal», que fue la calificación inicial del hecho.

Mientras tanto, los tres imputados aguardan el juicio en sus casas. Después de haber estado cinco meses en la cárcel, el sacerdote fue liberado. Por otra parte, el exportero cumple prisión domiciliaria y la expreceptora nunca estuvo detenida por estar atravesando una enfermedad.