El Presidente Alberto Fernández se refirió tras los rumores de la vuelta de las mismas y dijo que «Las cuasimonedas están desterradas. Fueron una emergencia de la convertibilidad”.

En una entrevista con el Diario La Voz, el presidente Alberto Fernández se mostró  conforme con el manejo de la crisis sanitaria en el país a causa del coronavirus sin embargo insistió en que el problema aún persigue y en que no es momento de relajar esfuerzo sino todo lo contrario.

Dijo que se siente «acompañado por la sociedad y la dirigencia» en el marco de «la situación de emergencia» y valoró el «esfuerzo» que se hace para mantener el «nivel de acatamiento de la cuarentena, que es muy alto», pero pidió no «relajarse» porque «el problema está muy lejos de terminarse».

Respecto de las consecuencias económicas de la pandemia, y tras los rumores, indicó: «Las cuasimonedas están desterradas. Fueron una emergencia de la convertibilidad. Nosotros tenemos que ser muy cuidadosos con la emisión y actuar con seriedad. Lo que puede ser pan para hoy se puede convertir en hambre para mañana. Hay que entender que hay una emergencia y que debemos trabajar para que la economía no se caiga».

Tras ello hizo analogía de la situación con los osos y la hibernación, (dijo que «la cuarentena es lo que les sucede a los osos que hibernan: se meten en una cueva y no salen y cuando salen, el mundo está tal cual lo dejaron») y agregó que lo que intentan hacer desde el Gobierno es que, «cuando todo esto pase, el país esté de pie. Debemos agudizar el ingenio para que todo quede en pie, pero sin que la economía se mueva para que el virus no se difunda. Ese es el problema que tenemos que afrontar».

Asimismo el jefe de Estado que su administración enviará 120 mil millones de pesos a las provincias para ayudar a todos los gobiernos a hacer frente a sus obligaciones y afirmó que la distribución de la riqueza en el país es aún muy despareja.

«Lo que dejó en evidencia esta crisis son las enormes asimetrías que existen entre regiones. Decimos ser un país federal, pero no lo somos. Es un país fuertemente concentrado en torno de Buenos Aires, y todo el resto lo padece. Hay una Argentina más rica, que es la del centro, la cual vive del campo. El resto sufre. Creo que tenemos que repensar al país. Podemos volver a fundarlo. Por eso les dije a los gobernadores que debemos intentar hacer un nuevo pacto federal».

El Presidente además advirtió que «cuando uno dice que pareciera que va bien» la batalla que se le está dando a la pandemia para mitigar su propagación, no quiere decir que la gente «se relaje y sienta que el problema está terminado».

«El problema está muy lejos de terminarse», repitió y pidió que «salgan a la calle aquellos que están habilitados para hacerlo» y que se mantenga adentro de sus casas el resto, «fundamentalmente los adultos mayores, dado que el 85% de los afectados son mayores de 65 años», aseveró.

«Yo me siento muy acompañado, siento que la sociedad nos está acompañado claramente. Ha entendido que estamos viviendo una situación de emergencia y una situación dramática. A partir de eso todos necesitamos unir esfuerzos», indicó Fernández al evaluar el acatamiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por un decreto de necesidad y urgencia el 20 de marzo.

Agregó que también se siente «muy acompañado» por «la dirigencia política», aun sabiendo que llegará el momento en que no van a estar de acuerdo «porque así es la democracia». Sobre ello destacó que «frente a una crisis de esta magnitud» todos estén «tirando para el mismo lado», de acuerdo con lo publicado por la agencia Télam .

«Hay un Estado presente, pero también tenemos que ser ingeniosos. Hay que dar pasos cortos y seguros», indicó asimismo Fernández. «Nosotros vamos a estar para auxiliar a todos los argentinos».