Las clases presenciales podrían volver a la Ciudad de Buenos Aires el 7 de septiembre, debido al gran número de alumnos que abandonó el sistema educativo durante la cuarentena.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra evaluando un esquema de retorno a las clases presenciales a partir del 7 de septiembre, el cual incluirá a los chicos que tuvieron poco o nulo contacto a distancia con la escuela desde marzo, cuando se interrumpió el ciclo lectivo. En una segunda etapa, a partir de la segunda mitad de septiembre, se sumarían también los alumnos de los cursos considerados prioritarios, aquellos de los últimos años de cada nivel: tanto séptimo grado del nivel primario como quinto año del nivel secundario. La noticia se dio a conocer a través del portal Infobae.

Durante el día de ayer, en la reunión que mantuvo el Jefe de Gobernó porteño, Horacio Rodriguez Larreta, con el presidente Alberto Fernández, el gobernador porteño le planteó al jefe de Estado la necesidad de empezar a reanudar el ciclo lectivo presencial. No solo por una cuestión de aprendizajes, sino por los preocupantes indicadores que Larreta recibió en los últimos días respecto al estado de ánimo de los chicos después de cinco meses de confinamiento.

Aunque la fecha todavía no está definida, el Ministerio de Educación porteño ya inició conversaciones con Nación para avanzar en la misma línea que se planteó con un comienzo estimativo a partir del 7 de septiembre.

La primera etapa de reapertura será con aquellos alumnos que se perdieron en la primera mitad del año. «No todas las escuelas volverán a tener clases presenciales de entrada. Solo los establecimientos que hayan indicado que algunos de sus alumnos perdieron contacto con los maestros», explicaron desde el gobierno porteño. El retorno a clases se producirá siguiendo un protocolo estricto: tapabocas obligatorio para chicos y adultos, distanciamiento de al menos 1,5 metros y medidas de higiene como alcohol en gel en los distintos espacios de los establecimientos.

Durante el último mes, el Ministerio de Educación porteño realizó un relevamiento en todas las escuelas de la Ciudad con el objetivo de conocer la frecuencia de los vínculos entre docentes y alumnos. Si bien los resultados fueron auspiciosos –el 88% de los alumnos tienen más de dos contactos por semana con la escuela–, un porcentaje de los chicos se cayeron del sistema educativo desde la suspensión de las clases el pasado 16 de marzo.

Los datos son alarmantes: en el nivel primario, se descubrió que 1.609 estudiantes -el 1,37% de la matrícula total- perdieron vínculo con la escuela. En el nivel secundario, como se esperaba, el problema es mayor: alcanza al 3,81% de la matrícula, un total de 3.525 chicos. Son alumnos cuyas familias pertenecen al nivel socioeconómico más bajo, que no respondieron por medios virtuales porque no disponen de servicios de Internet o dispositivos para conectarse, ni tampoco pudieron acceder a los cuadernillos oficiales.

A partir del relevamiento conjunto con los directores escolares, el gobierno porteño pudo ubicar a cada uno de estos alumnos. En un trabajo articulado con otros ministerios, irán a buscar a cada chico. «Vamos a tocarles la puerta a cada uno para que vuelva», aseguraron.

Por su parte, el ministro de Educación, Nicolás Trotta, adelantó que será desplegado un plan nacional, articulado con provincias y municipios, para identificar a los chicos que se hayan caído del sistema y traerlos de vuelta a la escuela cuando se retome la actividad presencial.