El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quiere  «revivir la economía de los barrios», algunos comercios podrían reabrir a partir del 11 de mayo, cuando la cuarentena por el coronavirus entre en su próxima etapa.

La idea es comenzar a generar movimiento en los barrios, pero sin utilizar el transporte público, ya que es el peor punto de contagio , por tal motivo las propuestas para reabrir comercios minoristas a partir del lunes fueron discutidas hoy en Olivos entre el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta, y el presidente Alberto Fernández, para entrar en la nueva etapa de la cuarentena por el coronavirus. Las salidas recreativas todavía siguen en análisis.

La lista de comercios incluye desde bazares, jugueterías y librerías hasta casas de electrodomésticos. También mueblerías. Lo que seguirá cerrado son los shoppings y los locales gastronómicos: estos últimos deberán continuar con la modalidad de delivery e incorporarán (algunos ya lo hicieron de hecho) el take away, es decir, el retiro de los pedidos en la puerta de los locales.

No está claro aún que podría pasar con otras actividades que se analizaba flexibilizar como la construcción. Hasta este miércoles, una posibilidad era permitir que se avance en las grandes excavaciones, por una cuestión de seguridad. Un punto sensible aquí es el traslado de los trabajadores, ya que la mayoría viene del conurbano y esto complica la situación del transporte, uno de los principales focos de contagio.

La apertura de comercios en la Ciudad, desde que comenzó la cuarentena el 20 de marzo y hasta ahora, se basaba en los productos básicos de subsistencia: hipermercados de grandes cadenas, supermercados «chinos», verdulerías, carnicerías, panaderías.

También, el funcionamiento de locales de comida pero bajo la modalidad del delivery y estaciones de servicio con guardias mínimas. Luego, tras el escándalo con los jubilados del 3 de abril, se agregó a los bancos.

Además, en una decisión que también llamó la atención de arranque, se incluyó como esencial a las ferreterías, aunque en la práctica muchas continúan cerradas. Al menos en la Ciudad de Buenos Aires.

«Lo que se busca es generar movimiento en los barrios, pero sin que la gente se traslade en transporte público», sintetizó una fuente del Gobierno porteño a Clarín.

Salidas recreativas y dudas por el control

Por estas horas el Gobierno porteño debe definir también qué hace con las salidas recreativas. Fue la principal novedad de la última prórroga de la cuarentena que anunció Alberto Fernández, y se incluyó en el DNU que la regula, pero luego las principales provincias, incluida la Ciudad, decidieron no avanzar con el tema.

Y la idea hasta principios de semana era priorizar la economía sobre el riesgo sanitario, con lo que parecía quedar vedada una vez más la chance de salir simplemente a pasear, una hora por día, hasta 500 metros del perímetro del domicilio, tal cual lo había anunciado el Presidente Alberto Fernández.

Sin embargo, la flexibilización de hecho que comenzó a verse en la Ciudad, con más gente y autos en las calles, más la presión social por el encierro y el consejo de algunos expertos, ahora las autoridades porteñas podría rever el tema.

En horas decisivas para la continuidad de la cuarentena, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós , recomienda a Rodriguez Larreta  una «apertura parcial y cuidada» a partir del lunes, y ser «extremadamente cuidadoso» con las nuevas autorizaciones, aunque reconoce que «algo hay que hacer», sobre todo en áreas económicas muy golpeadas por la inactividad forzosa.