Ante la advertencia de que puede llegar a faltar personal profesional en los centros de salud, capacitan a 5000 médicos de otras especialidades.

Al ya elevado reporte diario de muertes y nuevos contagios de coronavirus se suma una nueva preocupación que siguen de cerca las autoridades sanitarias: el nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva.

Los cálculos matemáticos que ponen una fecha estimada a esa temida saturación se centran en el número de camas disponibles y el tiempo en que demora en duplicarse el nivel de ocupación, pero sin contemplar el factor humano. Es por eso que también es necesario determinar si hay personal suficiente para hacer frente a ese crecimiento exponencial de la demanda.

«Los médicos, enfermeros y kinesiólogos especializados en terapia intensiva somos muy pocos. Antes de la pandemia ya teníamos un déficit. La demanda que genera el coronavirus ​sobrepasa a la capacidad del personal”, explicó Rosa Reina, presidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI).

Según datos oficiales, en el país hay 11.500 camas de terapia intensiva. A ese número se llegó tras los trabajos realizados durante los últimos meses para ampliar la infraestructura sanitaria en cerca de 2.000 plazas. El recurso humano -que en el caso de los médicos requiere una residencia de cuatro años para conseguir la especialización-, no puede acompañar ese ritmo de crecimiento.

Desde la SATI estiman que en todo el país hay cerca de 1.800 médicos intensivistas, mientras que los enfermeros no son más de 400. En situaciones normales, se necesita un intensivista cada siete pacientes. 

Las limitaciones están asociadas a las complicaciones que presentan los enfermos y a la complejidad del manejo de los equipos. Tras analizar lo que sucedió en Estados Unidos y Europa, muchos centros de salud comenzaron a capacitar a médicos de otras especialidades, como cardiólogos y cirujanos, con un entrenamiento básico que permita contar con ellos ante una disparada de la demanda.

Por eso, la Fundación Trauma lanzó el programa PARES (Preparación para el Aumento de la Respuesta del Equipo de Salud), un programa de capacitación gratuito destinado a médicos, enfermeros y kinesiólogos de todo el país. Las clases serán online.

“En el caso de los médicos, el objetivo es que cuatro profesionales no intensivistas puedan trabajar dependiendo de uno que sí tiene la especialidad. Cada uno de ellos podrá atender cuatro camas, lo que permitirá que cada intensivista tenga a su cargo a 24 pacientes, ya que las decisiones las siguen tomando ellos”, explica Jorge Neira, presidente de la Fundación Trauma.