Tras superar el coronavirus Guillermo Andino volvió a la televisión y contó entre lagrimas como la pasó

Guillermo Andino luego de casi 20 días aislado en su propio hogar por dar positivo para coronavirus regresó hoy lunes a la conducción de «Informados de todo», el ciclo de América que va de lunes a viernes a las 11 de la mañana.

El conductor y periodista Andino contó cómo transcurrió la enfermedad: «Cuando me dio positivo sentí que me bajaron el martillo. Lo más importante para mí fue que la pasé en casa, porque mi miedo era, a partir de todo lo que leía, que me internaran. Así es esta enfermedad: la pasás o no la pasás; poder tener matices, no sentir nada o terminar internado»

Guillermo Andino tras el covid:

«Todavía estoy en recuperación y sigo bastante cansado. Dicen que eso es bueno porque contiene el virus ahí arriba y no deja que pase a la parte respiratoria. Promediando el octavo día tuve mucho dolor de cabeza, quería sólo dormir. Empecé a rezar, le pedí a la Virgen para que me saque de esto, me dormí cinco horas y me desperté bien. Y hasta soñé, que yo nunca sueño» confesó emocionado.

Entre lágrimas Andino reveló que soñó algo que marcó su mejoría: «Me soñé caminando con mi viejo por la playa. Fue una caminata muy tranquilizadora. El se reía y yo iba hablando, entonces lo tome como un mensaje positivo. Y a partir del octavo o noveno día me empecé a sentir mejor»

Guillermo Andino tras el covid:

«Yo soy una persona muy metódica y cuando te dicen que tenés coronavirus y no tenés 20 ó 30 años decís: ‘bueno a ver cómo va a jugar esto conmigo’ -continuo diciendo- Me asusté, me dio miedo. Veía mucha gente que la estaba pasando mal y pensaba si me iba a tocar a mi o no. Pensaba, ‘qué pasa si la cosa viene mal. Cómo dejo mi casa, mi familia’. Mi mejor producción tiene que ver con mi familia. Y lamentablemente uno de ellos se contagió. El miedo es no poder contarla, querés que esto pase lo más pronto posible»

«Me puse perspectivas. Escribí un diario de lo que me pasó. Lo hacía a la noche porque sabía que si lo hacía de noche le había ganado un día más al coronavirus. Ramón me hizo un dibujito todos los días y cuando tenía el último preparado, le dije que me lo iba a dar en la mano. Cuando abrí esa puerta era un mar de lagrimas porque dije: ‘zafe'» dijo Guillermo Andino para cerrar.