El recuerdo de Romina Yan

Un día como hoy, pero 46 años atrás, llegaba al mundo Romina Yan, fruto del amor entre Gustavo Yankelevich y Cris Morena. Desde sus redes sociales, ambos recordaron a su hija en un día más que especial, con sentidas palabras y hermosas imágenes.

Aunque en este caso vamos a analizar el fenómeno social que significa Romina en sus fanáticos. La gente la compró desde el principio. Sus primeros pasos en «Jugate conmigo» comenzaron a forjar una carrera que le daría más que satisfacciones.

Su público la adoptó por ser transparente como el agua a partir de «Chiquititas», en 1995. Con su personaje de Belén Fraga, Moria logró llegar al corazón de cada persona que estaba frente a la pantalla de Telefé de lunes a viernes a las 18.

Además de mejorar día a día como actriz, Romina se encargaba de estar al tanto de cada cosa que le sucedía a sus compañeros de elenco. «Era nuestra mamá» repiten todos y cada uno de los exchufos en las entrevistas que brindan en la actualidad.

«Chiquititas es el amor de mi vida«, explica Cris cuando le consultan por el exitoso envío, además de remarcar que ella dejó de estar al frente de la pantalla para que su hija pueda lucirse.

En agosto de este año se cumplieron 25 años del estreno, y Cris Morena Group publicó un emotivo documental donde Romina decía: «Me sentí contenida y segura con la música. Sabía que no me iban a mandar a hacer el ridículo, me parecía que estaba todo bienCon el baile estaba todo bien, bailo desde chiquita, creo que me sale mejor que actuar«.

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Chiquititas es un puente entre los corazones que sueñan y los sueños cumplidos. Es un lugar donde todo es posible y donde vos escribís tu propia historia. Chiquititas es el espejo de cada artista que quiso serlo después de conocer este mundo. Es un hogar en donde podemos refugiarnos cuando el mundo de los adultos no nos comprende. Es la música más maravillosa y la alegría infinita. Son los valores universales y el despertador de conciencia social. Es la pantalla que muestra a aquellos ángeles que sufren todo tipo de maltratos y que están condenados en las calles al abandono, al frío, al hambre, al peligro, al maltrato y a un futuro cruel del que algunos adultos egoístas no quieren hacerse cargo. Chiquititas también es el reflejo de los milagros. De cómo la esperanza y los adultos buenos salvan a aquellos ángeles que lo necesitan. Y de cómo todos siempre podemos cumplir nuestros sueños. Chiquititas nos enseña que los chicos tienen derecho a una infancia feliz y amorosa para poder llegar a ser adultos plenos y armoniosos. Y nos llena de estrellas el cielo para que siempre elijamos el camino del corazón. Disfrutemos juntos este documental sobre la historia que abrazó para siempre a miles de generaciones en todo el mundo y seguirá prendiendo rinconcitos de luz en millones de corazones nobles y valientes como hace 25 años. #Chiquititas #Eldocumental #ByCrisMorena #25años #Chiquititas25años #CrisMorena #Telefe

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Entrevistada por mí en Notirey, Georgina Mollo, una de las chiquititas favoritas, confesó que nunca pudo ver completa la escena de su despedida en 1998, porque Romina decidió improvisarla, y juntas se emocionaron hasta las lágrimas. Desde ese momento, comenzaron una amistad que nunca se terminó.

Aunque el punto de conexión más fuerte entre Romina y su gente, se daba cada año en el escenario del teatro Gran Rex. La artista hizo las primeras cuatro temporadas de «Chiquititas», y luego volvió para el final en 2001. Con su magia, talento y entrega, dejó una huella imborrable. Nada mejor que recordarla en su día, con su canción favorita: «Volar mejor«.