La apertura de sesiones en la provincia de Buenos Aires, el intento de algunos dirigentes de reordenar el mapa del peronismo, la liberación de Nahuel Gallo y los movimientos en el Ministerio de Justicia marcaron el pulso de los últimos días.
Axel Kicillof inauguró el período legislativo con un discurso en el que volvió a cuestionar el rumbo económico del presidente Javier Milei. Nada nuevo bajo el sol. Pero algunos silencios hicieron mucho ruido en el kirchnerismo puro.
En paralelo, el experimentado dirigente Miguel Ángel Pichetto volvió a plantear la necesidad de construir un espacio político basado en la producción y la industria, “sin las estéticas del pasado”. ¿Habrá tabula rasa?
En medio de ese escenario, la liberación del argentino Nahuel Gallo generó una fuerte disputa política entre dirigentes, instituciones y hasta protagonistas indirectos del caso. Y hacia el final de la semana, la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia volvió a agitar viejas polémicas y a exponer tensiones dentro del propio oficialismo.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof inauguró las sesiones ordinarias de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires en un clima político atravesado por la fuerte confrontación que había marcado horas antes la apertura de sesiones del Congreso encabezada por el presidente Javier Milei.
En su discurso no hubo grandes sorpresas: el mandatario provincial volvió a cargar contra el rumbo económico del Gobierno nacional y cuestionó el estilo político del Presidente. Al mismo tiempo, repasó distintos hitos de su administración y realizó algunos anuncios vinculados a la gestión provincial. Aquí, aquí, aquí y aquí reflejamos esos ejes.
Ninguna provincia se salva si el país se hunde. Sumemos fuerzas para que Argentina no se entregue, no se rinda y no se divida. Sumemos fuerza para que Argentina vuelva a creer en sí misma. pic.twitter.com/J37g6rUP0J
— Axel Kicillof (@Kicillofok) March 3, 2026
Desde la oposición bonaerense, sin embargo, la respuesta llegó rápidamente con la presentación de un proyecto que apunta a la situación del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), un organismo que desde hace tiempo se encuentra en el centro de cuestionamientos por su funcionamiento. Acá ilustramos los detalles de esta convergencia opositoria.
Uno de los pasajes que generó más comentarios dentro del propio peronismo fue cuando Kicillof habló de “condenas injustas” en referencia al escenario judicial argentino, aunque evitó mencionar de manera explícita a la ex presidenta Cristina Kirchner. La omisión no pasó desapercibida: la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, salió rápidamente a responderle y a remarcar la necesidad de una defensa más directa de la ex mandataria, tal como plasmamos aquí.
En paralelo, el experimentado dirigente peronista Miguel Ángel Pichetto volvió a dejar señales de su intención de impulsar un espacio político con eje en la defensa de la industria nacional, el trabajo y la producción, una idea que él mismo suele sintetizar bajo el concepto de “capitalismo productivo”.
Busca, además, cerrar heridas con el núcleo puro del kirchnerismo, que tampoco olvida fácilmente sus peleas con Cristina Kirchner en el Senado y su paso por Juntos por el Cambio.

En los últimos meses, Pichetto también ha profundizado su vínculo político con el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno. Sin embargo, no está claro si ese espacio puede convertirse en un puente real hacia el kirchnerismo. Tanto Pichetto como Moreno plantean la necesidad de desplazar ciertos rasgos “progresistas” o de “estéticas del pasado” que aún persisten en el núcleo duro del cristinismo. Por ahora, las coincidencias parecen más programáticas que orgánicas, y la convergencia no se vislumbra sencilla, especialmente porque Moreno suele fiscalizar con dureza cada declaración económica o geopolítica de Kicillof.
Aquí y aquí escribimos sobre las intenciones de Pichetto.
Estamos construyendo un frente nacional basado en el capitalismo productivo. Hay que dejar de lado las estéticas del pasado y enfocarse en los ejes centrales: recuperación del salario, defensa del trabajo argentino y una inserción inteligente en el mundo.
— Miguel Ángel Pichetto (@MiguelPichetto) March 5, 2026
Otro de los episodios que dominó la agenda política fue la liberación del argentino Nahuel Gallo, un hecho que rápidamente derivó en disputas políticas sobre quién había tenido un rol clave en el desenlace.
Desde la Asociación del Fútbol Argentino, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia, se destacó la intervención de la entidad en las gestiones que permitieron el regreso del argentino. Sin embargo, esa “cocarda” generó críticas desde sectores del oficialismo nacional, que despotricaron por el vínculo de la AFA con el régimen chavista.
Que siempre sea como la primera foto, que siempre puedan sonreír así. Ya podemos decir, el bien venció al mal, la verdad prevaleció ante toda maldad.
— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) March 6, 2026
El compromiso de Nahuel y siempre el mío será, hasta que todos sean libres. En cada lugar, en cada espacio, denunciaremos el… pic.twitter.com/eYoVomYxNH
La controversia creció aún más cuando la diputada Marcela Pagano también intentó atribuirse parte de las gestiones, lo que motivó una fuerte respuesta pública por parte de la esposa de Gallo.
Más allá de esas disputas y del clima de grieta que se trasladó incluso a este episodio, la liberación fue, sin dudas, una de las noticias más emotivas y celebradas de la semana.
Aquí, aquí y aquí, algunas de las notas que abordaron el tema.
La emoción de tenerte de nuevo en casa, Nahuel. pic.twitter.com/LvU1bjsL7C
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) March 5, 2026
El cierre de la semana política estuvo marcado por un cambio relevante en el gabinete nacional: la salida de Mariano Cúneo Libarona del Ministerio de Justicia y su reemplazo por Juan Bautista Mahiques, una designación que ya se venía anticipando en los pasillos del poder.
El nombre de Mahiques despertó rápidamente críticas del kirchnerismo, que recordó su participación en distintas causas de corrupción vinculadas a ex funcionarios del espacio y sus antiguos enfrentamientos con Cristina Kirchner, quien lo cuestionó en reiteradas ocasiones durante la última década. Acá lo recordamos.
En ese sector también le reprochan su cercanía con Mauricio Macri y su presunta participación en la denominada “mesa judicial” del macrismo, un punto que vuelve a tensionar la relación entre el oficialismo libertario y el peronismo.
Pero el desembarco de Mahiques no sólo generó reacciones en la oposición. También produjo movimientos internos dentro del propio esquema libertario, especialmente por la salida de Daniel Vítolo de la Inspección General de Justicia, un funcionario que venía impulsando medidas sobre presuntas irregularidades vinculadas a la AFA. Aquí y aquí profundizamos.
Esta mañana presenté formalmente mi renuncia al cargo de Inspector General de Justicia de la Nación, con el cual fui investido por decreto 53/2023 y con el que me honrara el Señor Presidente de la Nación; decisión que he tomado en razón de que se me ha solicitado … pic.twitter.com/jBSWAEhaXV
— Daniel R. Vítolo (@VitoloDerecho) March 6, 2026
Ese cambio fue interpretado por algunos sectores libertarios como un freno a la postura más dura que parte del oficialismo pretendía mantener frente a Tapia. Al mismo tiempo, el movimiento volvió a reflejar el peso interno de Karina Milei dentro del Gobierno frente a la influencia del asesor presidencial Santiago Caputo. La relación de fuerzas entre ambos continúa siendo uno de los equilibrios más delicados dentro de la estructura de poder que rodea al presidente Milei.