Netflix decidió dar un paso más en el desarrollo de la industria audiovisual en Escocia a través de su exitosa serie Dept. Q. En colaboración con la productora Left Bank, el gigante del streaming pondrá en marcha un programa de formación diseñado para impulsar a la próxima generación de creativos locales. Esta iniciativa surge tras el enorme impacto que ha tenido la ficción protagonizada por Matthew Goode, consolidándose como uno de los grandes aciertos de la plataforma producidos íntegramente en territorio escocés.
El proyecto ofrecerá 20 vacantes remuneradas para pasantes que deseen integrarse en la producción de la próxima temporada, cuyo rodaje está previsto para finales de este año. Con el respaldo de Sony Pictures y Screen Scotland, el programa busca, según sus responsables, "crear oportunidades significativas y remuneradas de nivel inicial en una amplia gama de roles tanto en el set como en la producción". La propuesta permitirá a los seleccionados sumergirse en la dinámica de trabajo de una serie de alto presupuesto, desempeñando tareas en diversos departamentos técnicos y creativos.

La apuesta por el talento regional no es casual. Anne Mensah, responsable de contenidos de Netflix en el Reino Unido, destacó la importancia de este vínculo al afirmar que "Dept. Q siempre se ha beneficiado de la increíble profundidad del talento en Escocia, tanto dentro como fuera de la pantalla". Según la ejecutiva, el objetivo es construir sobre esa base sólida para que los talentos emergentes adquieran experiencia práctica en una producción de gran escala y, de esta manera, logren "comenzar a construir carreras duraderas en la industria".
Este anuncio llega en un momento de especial sensibilidad para el sector en Escocia. El año pasado se generó una fuerte controversia en torno a producciones como The Traitors, que a pesar de filmarse en un castillo escocés, utilizaba mayoritariamente equipos técnicos de Londres. Con este nuevo esquema de pasantías, Dept. Q se posiciona como un modelo de integración real, asegurando que la infraestructura y el capital humano local sean los verdaderos tengan protagonismo detrás de cámaras en las historias que se cuentan desde su propia tierra.
Si este modelo de formación y profesionalización resulta exitoso, podría servir como un valioso antecedente para que Netflix y otras grandes compañías repliquen la experiencia en diferentes mercados internacionales. En Argentina, por ejemplo, son cada vez más las producciones locales y acaban de anunciar un concurso, el Laboratorio Impulsar, para formar talentos locales de la mano de la Academia de Cine Argentina.