La Organización Mundial de la Salud investiga un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, una embarcación de expedición polar que navegaba por el Atlántico Sur tras partir desde Ushuaia. El foco sanitario generó preocupación internacional porque los análisis preliminares identificaron la cepa Andes, una variante poco común que sí tiene antecedentes documentados de transmisión entre personas.
Hasta ahora, medios internacionales y reportes sanitarios vinculados al caso confirmaron al menos tres muertes relacionadas con el brote y decenas de pasajeros bajo seguimiento epidemiológico. El barco quedó sometido a controles sanitarios mientras distintos países coordinan rastreos de contactos y monitoreo de pasajeros que ya desembarcaron.
La cepa Andes es considerada una de las variantes más delicadas dentro de la familia de hantavirus porque, a diferencia de otras, puede transmitirse entre humanos en situaciones de contacto estrecho. Los antecedentes más conocidos ocurrieron en Argentina y Chile, donde brotes familiares y comunitarios pequeños obligaron a aplicar aislamientos preventivos.
Los especialistas remarcan que eso no significa una transmisión masiva comparable con enfermedades como COVID-19 o influenza. Según epidemiólogos que siguen el caso, la hipótesis más fuerte hasta ahora es que un paciente inicial se habría contagiado en tierra y luego pudo existir transmisión limitada dentro del crucero debido a la convivencia prolongada en espacios cerrados.
El MV Hondius es un crucero polar operado por Oceanwide Expeditions y preparado para viajes de exploración en regiones extremas. Ese tipo de embarcaciones mantiene largas travesías con pasajeros compartiendo áreas comunes, cabinas y actividades grupales, un escenario que complica cualquier brote infeccioso.

La investigación todavía busca determinar cómo ingresó exactamente el virus al barco y cuántos casos están vinculados entre sí. Mientras tanto, autoridades sanitarias internacionales intentan evitar interpretaciones alarmistas. Aunque la cepa Andes tiene capacidad de transmisión entre humanos, los expertos sostienen que requiere contacto estrecho y no existen evidencias de circulación comunitaria masiva fuera del entorno cercano del crucero.